Orden mundial

Yolanda Díaz acusa a Trump de instalar “un estado de excepción mundial por la vía de los hechos”

- Dice que su deseo de destruir a los adversarios también lo tienen el PP y Vox

MADRID
SERVIMEDIA

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, acusó este miércoles al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de “declarar un estado de excepción mundial por la vía de los hechos”.

Díaz pronunció una conferencia en el Seminario Internacional de Teoría Crítica de los Derechos Humanos de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, que comenzó enviando un recuerdo a las víctimas del accidente de Adamuz, adonde se iba a desplazar después de la conferencia, así como al maquinista de Barcelona, y defendiendo la universidad pública, que cree que está siendo “objeto de agresión” por la derecha.

Entrando ya en materia, la vicepresidenta reconoció que la ultraderecha “ha diagnosticado muy bien el malestar en el mundo, la inseguridad, la incertidumbre”, pero dijo que lo ha hecho para orquestar una “ofensiva organizada y antiilustrada, contra las luces y el progreso”, una ofensiva “reaccionaria, reactiva”.

Díaz atestiguó la “ruptura del marco jurídico internacional” que está promoviendo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, queriendo “acabar con la ONU” y “boicotear las instituciones” y “declarar un estado de excepción mundial por la vía de los hechos”. Seguidamente, apuntó que “toca reaccionar” y alabó las palabras en el Foro de Davos del primer ministro de Canadá, en contraposición al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, a quien ve “más preocupado por agradar a Trump que por defender a uno de sus aliados”.

En estas circunstancias, la líder de Sumar estableció que “no es momento para la nostalgia” y “toca construir un nuevo orden internacional” donde “Europa puede y debe rechazar la violencia pero tiene que ejercer el poder”, “dar un paso adelante” y “tener una política propia de defensa y en las relaciones exteriores”.

Díaz evocó la toma de posesión de Trump, “rodeado de hombres blancos, heterosexuales y oligarcas”, que “consideran a todos sus adversarios como enemigos” que deben ser “destruidos”. No obstante, añadió que “esto está pasando en nuestro país” y “no hay que ir a Trump” para verlo sino que vale con ir a una sesión de control en el Congreso de los Diputados, donde “se le llama dictador al presidente del Gobierno y no pasa nada”.

VOX Y PP

La vicepresidenta denunció “el odio que profesan hacia cualquiera de nosotros” y pareció incluir en su crítica tanto a Vox como al PP, al contraponer: “Yo nunca he tratado a Alberto Núñez Feijóo como ellos nos tratan a nosotros”. Un principio que justificó porque el líder los populares, “siendo un adversario político, merece respeto”.

Díaz siguió denunciando el odio de Trump a la agenda 2030 por defender la lucha contra la injusticia y habló de “paleoimperialismo” y “tecnofeudalismo” para caracterizar la alianza entre los magnates de las nuevas tecnologías y el autoritarismo y lucha contra la democracia. Aunque defendió el uso de las tecnologías para sustituir trabajos desagradables, apuntó que eso tiene que tener algún tipo de “compensación” a los trabajadores.

La vicepresidenta dijo que “la triada Trump-Putin-Netanyahu” encarna un “oligopolio de la violencia ilegítima”, en contraposición al monopolio de la violencia legítima que Max Weber atribuyó al Estado; un oligopolio donde “unos pocos hacen lo que quieren mientras nos esclavizan al resto” y reivindicó “un enfoque afirmativo” basado en la “esperanza” y el “amor” y “siempre en positivo”.

“Toca reaccionar sin ambigüedades”, exhortó. “El lobo ya está aquí. La extrema derecha ya está organizada y nosotros no”. Pero aseguró, como otras veces, que no se trata de “parar a la extrema derecha” desde el miedo sino de mejorar la vida de la gente como asegura que está haciendo el Gobierno de España, de quien luego aseguró que le dicen en el extranjero que es “un faro de esperanza”.

Díaz afirmó también que no comparte “nada de lo que hace” la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a quien ve “cooptada por Donald Trump” con su “relato de potencia invencible” que sólo “magnifica el poder de los poderosos”. A su modo de ver, los norteamericanos “nos agreden porque son una potencia decadente” y frente a ellos “la táctica de apaciguamiento significa permitir al poderoso que haga lo que quiera”.

Finalmente, la también ministra de Trabajo defendió una serie de medidas que siempre ha defendido, como la fiscalización progresiva, la renta por hijo a cargo, la regularización de inmigrantes, la reducción de la jornada laboral, el feminismo en general y también un nuevo “contrato social digital”.

(SERVIMEDIA)
21 Ene 2026
KRT/pai