Cultura

Germán Gómez reivindica el arte como “un lenguaje” y pide a los jóvenes creadores que no lo vinculen al éxito económico

MADRID
SERVIMEDIA

El artista visual Germán Gómez reivindica el arte como “un lenguaje” y pide a los jóvenes creadores que no lo vinculen al éxito económico o la fama, al defender que la creación artística debe servir para expresar emociones y no perseguir el reconocimiento o el beneficio económico.

Así lo indicó durante un diálogo organizado en Servimedia con motivo de la presentación de la X Bienal de Arte Contemporáneo de Fundación ONCE, que puede visitarse hasta el 11 de octubre en el espacio cultural CentroCentro de Madrid.

Gómez explicó que su vinculación con la discapacidad arrancó mucho antes de dedicarse profesionalmente al arte, ya que estudió Magisterio antes de cursar Bellas Artes y trabajó durante nueve años en un colegio de educación especial, una decisión que estuvo marcada por la experiencia de haber tenido un hermano con síndrome de Down. “Eso cambió mi vida absolutamente. Yo quise ayudar a personas que tenían problemas de aprendizaje”, recordó.

El artista también señaló que aquella etapa dio origen a una de sus primeras series fotográficas, protagonizada por niños con discapacidad que recreaban cuadros de Caravaggio, un proyecto que obtuvo un importante reconocimiento y le abrió las puertas de la Bienal. Según explicó, los menores disfrutaban especialmente de aquellas sesiones porque “se sentían muy protagonistas”, una experiencia que le impulsó posteriormente a explorar nuevas formas de manipulación fotográfica.

Asimismo, destacó que la fotografía ha sido “el hilo conductor” de toda su trayectoria durante más de treinta años y que los reconocimientos obtenidos, junto con la beca de Roma, le permitieron consolidar su carrera hasta dedicarse exclusivamente al arte. En ese sentido, confesó que “por fin vivo del arte, que eso es maravilloso”, tras compaginar durante años la creación artística con la docencia.

Por último, reivindicó que el arte no debe perseguirse por motivos económicos, sino como una herramienta para expresar emociones y experiencias personales. En este sentido, recomendó a los jóvenes creadores que “se olviden del arte y la economía”, al considerar que “el arte es poder expresarte” y defender que cada persona debe encontrar su propio lenguaje artístico para transmitir lo que siente.

Como ejemplo, recordó el caso de un niño con discapacidad que quiso adquirir una de sus obras porque representaba a su familia y a sus recuerdos, pese a que su madre no podía asumir su coste. Gómez decidió regalársela porque, según explicó, aquella reacción reforzó una convicción que mantiene desde hace años: “Tengo claro que el arte es un lenguaje y no una economía”.

(SERVIMEDIA)
05 Jul 2026
JNV/pai