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Seguridad vial

El uso del móvil al volante duplica el riesgo de error grave en la conducción

- Según un estudio de la Fundación Mapfre

Conductor hablando por el movil | Foto: DGT
MADRID

Atender una llamada relajada o estresante por el móvil mediante el sistema de manos libres o usar el WhatsApp al volante duplica el riesgo de cometer algún error grave al conducir, como saltarse un semáforo, salirse de la calzada, sufrir una colisión o cometer un atropello.

Ésta es una de las conclusiones que se extraen del estudio ‘Teléfono móvil, cansancio, somnolencia y distracciones al volante’, elaborado por la Fundación Mapfre con la colaboración de Adhara Research y presentado este jueves en una rueda de prensa telemática.

Según la Dirección General de Tráfico (DGT), las distracciones son la primera causa de mortalidad en carretera y se cobran la vida de más de 300 personas al año en España. La principal fuente de distracción es el uso del teléfono móvil, seguido del cansancio.

El estudio analiza el impacto del uso del teléfono móvil y la somnolencia o fatiga al volante con un experimento realizado a 24 automovilistas habituales de 20 a 65 años con al menos dos años de carné de conducir (12 de ellos acudieron sin fatiga ni somnolencia a la prueba y los otros 12 sí estaban cansados o somnolientos).

El experimento se realizó en un simulador de conducción de última generación, que ofreció información sobre las consecuencias de cada situación experimental en la conducción de los participantes: errores e infracciones en la conducción y gasto de combustible.

Todos los participantes siguieron las indicaciones de un recorrido prediseñado con un nivel de dificultad controlado y en el que se introdujeron distintas situaciones cotidianas e imprevistas que ponían a prueba su atención y destreza al volante. El tiempo total de conducción durante la prueba fue de 12 minutos.

El nivel de atención de cada participante se basó en indicadores neurofisiológicos como la actividad cerebral (mediante el uso de un electroencefalógrafo portátil) y la frecuencia cardíaca y la respuesta galvánica de la piel (con un sensor colocado en un dedo).

El experimento contó con cuatro condiciones experimentales de tres minutos relacionadas con el uso del móvil y con un recorrido prediseñado con dificultad equivalente: sólo conducir, conducir atendiendo una llamada amable, conducir respondiendo a una llamada estresante y conducir mientras se mantenía una conversación mediante WhatsApp con mensajes de texto, tomarse un selfi y enviar éste al interlocutor.

CONCLUSIONES

El experimento señala que cualquiera de esos tres usos del teléfono móvil implica una reducción de la atención sobre la conducción (-36% en la llamada relajada, -40% en la llamada estresante y -53% en la conversación por WhatsApp). “Una llamada relajada parece que no tiene importancia, pero su impacto en la conducción es similar a la llamada estresante. Ninguna llamada es segura”, apuntó Jesús Monclús, coordinador del informe y director de Prevención y Seguridad vial de la Fundación Mapfre.

Además, una simple llamada relajada más que duplica el riesgo de cometer algún error grave en comparación respecto a no usar el móvil porque los conductores bajan la guardia. “Cuando recibimos una llamada relajada bajamos la guardia, no nos activamos lo suficiente y el número de errores es mayor que cuando recibimos una llamada estresante”, indicó Monclús.

Usar el WhatsAPP es la segunda acción con más riesgo al duplicar la posibilidad de cometer errores en la conducción respecto de no utilizar el teléfono móvil.

Respecto al riesgo de infracciones como saltarse un semáforo, varían: 10,7 infracciones a la hora en la llamada relajante; 31,7 en la llamada estresante, y 45,2 en la conversación por WhatsApp.

También se ha detectado que usar el teléfono móvil al volante no sólo afecta a la seguridad vial, sino también al bolsillo del conductor y al medio ambiente con un incremento medio de un 9,5% en el gasto de combustible.

‘EFECTO DESPERTAR’

Por otro lado, conducir cansado o somnoliento reduce en un 52% el nivel de atención sobre la conducción respecto de quienes no muestran tales síntomas.

El experimento ofreció un hallazgo inesperado porque los conductores cansados o somnolientos exhibieron una mayor atención en la conducción durante los tres minutos de llamada relajada y los tres minutos de llamada estresante.

Los autores del estudio denominan esto como ‘efecto despertar’, si bien consideran que puede ser algo pasajero que dure pocos minutos. “Lo podemos comparar con tomarse un café, pero en los primeros minutos. La única medida realmente segura contra el cansancio y la somnolencia es parar, descansar o dormir un poco”, indicó Monclús.

Al contrario que con las llamadas, conversar por WhatsApp reduce en un 67% la atención al volante de los conductores fatigados o con sueños respecto de los que no lo están.

Por último, el estudio indica que las mujeres tienen menos errores de conducción al ser más prudentes, los hombres cometen más fallos al volante, las personas mayores cometen menos infracciones y más errores de conducción, los jóvenes infringen más y gastan más combustible, los que tienen sueño o cansancio suman más infracciones junto con los jóvenes y los descansados o sin sueño cometen menos infracciones que el resto.

(SERVIMEDIA)
14 Oct 2021
MGR/gja/

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