#VacúnaTE

La proteína generada por la vacuna contra la Covid-19 no es “tóxica” ni genera “daños permanentes” en los órganos de los niños

MADRID
SERVIMEDIA

La proteína generada por la vacuna contra la Covid-19 no es “tóxica” ni genera “daños permanentes” en los órganos de los niños, como falsamente difunde un vídeo viralizado del virólogo Robert Malone.

Se ha viralizado un vídeo de Robert Malone, virólogo e inmunólogo estadounidense que ya ha difundido desinformación sobre la pandemia del coronavirus, en el que alienta a los padres a que no vacunen a sus hijos frente a la Covid-19. En España, desde el pasado 15 de diciembre, los niños de entre 5 y 11 años pueden recibir la vacuna de Pfizer, después de que fuera autorizada por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

Esta verificación ha sido realizada en el marco del proyecto #VacúnaTE que Maldita.es y la agencia de noticias Servimedia desarrollan contra la desinformación sobre las vacunas de la Covid-19 con el apoyo de Google News Initiative.

En el vídeo recibido por el chatbot de WhatsApp de Maldita.es (+34 644 229 319), Malone afirma que la proteína S generada por la vacuna es tóxica y que puede generar "daños permanentes" en los órganos de los niños. También dice que la vacuna "reinicia" el sistema inmune o que es un "experimento médico". No obstante, se trata de afirmaciones falsas o sin evidencias.

Malone asegura que la vacuna frente al coronavirus "obliga al cuerpo de tu hijo a crear proteínas de pico tóxicas". Para empezar, como explica el Ministerio de Sanidad, la llamada proteína S (también espiga o ‘spike’) es una proteína del coronavirus SARS-CoV-2 que causa la Covid-19. Esta proteína encaja con la enzima ACE2 de nuestras células como una "llave en una cerradura" y, de esta forma, el coronavirus entra en nuestro organismo.

Lo que hacen las vacunas contra la Covid-19 que están en uso en la Unión Europea (UE) y España es que nuestras defensas actúen contra esta proteína S. Para ello, se utiliza ARN mensajero (Pfizer y Moderna) o vectores de adenovirus (AstraZeneca y Janssen) para que nuestras células fabriquen la proteína S igual a la del coronavirus. El resultado es que nuestro sistema inmune reconoce que esta proteína no debería estar ahí y produce anticuerpos y linfocitos T.

Guillermo López Lluch, catedrático de Biología Celular de la Universidad Pablo de Olavide, indica a Maldita.es que la supuesta toxicidad de la proteína S no se ha demostrado. De hecho, el supuesto efecto tóxico de la proteína S producida por las vacunas es una desinformación recurrente que ya ha sido verificado anteriormente.

En junio, antes de que se aprobaran las vacunas para niños de 5 a 11 años, Malone ya había afirmado que la proteína S generada por la vacuna es tóxica. Algo que fue desmentido por PolitiFact y Reuters, medios que forman parte de la International Fact-Checking Network (IFCN) al igual que Maldita.es.

Malone dice que la supuesta toxicidad de la proteína S (de la que no hay evidencias) causa "daños permanentes en los órganos críticos del niño", como en el cerebro y el sistema nervioso; en el corazón; en los vasos sanguíneos "incluyendo coágulos de sangre" y en el sistema reproductivo.

No obstante, estas supuestas reacciones adversas a la vacuna no se han observado. José Antonio Navarro Alonso, pediatra especializado en inmunología y miembro del comité editorial de la web de la Asociación Española de Vacunología (AEV), señala a Maldita.es que tras más de cinco millones de dosis administradas a niños de 5 a 11 años en Estados Unidos "los sistemas de vigilancia no han detectado nada al respecto".

La doctora Rochelle Walensky, directora de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU, afirmó el pasado 10 de diciembre que el monitoreo de las vacunas para niños en el mundo real muestra que las vacuna son seguras. Walensky destacó que, hasta el momento, no se ha identificado ninguna preocupación respecto a la miocarditis (inflamación del músculo cardíaco).

Como apunta la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), con las vacunas de Pfizer y Moderna para mayores de 12 años existe un riesgo "muy raro" de sufrir miocarditis y pericarditis (inflamación de la membrana que rodea el corazón). La incidencia es muy baja, de hasta un caso por cada 10.000 personas vacunadas. En cualquier caso, la EMA sigue recomendando el uso de estas vacunas porque los beneficios superan a los riesgos de sufrir la enfermedad grave y las posibles complicaciones. "Y como muestra la evidencia científica, reducen las muertes y hospitalizaciones por Covid-19", señala la agencia.

En los ensayos clínicos tampoco se han observado lo supuestos efectos secundarios de los que habla Malone. Como indica la EMA, los efectos secundarios más comunes de la vacuna de Pfizer en niños de 5 a 11 años "son similares a los de las personas de 12 años o más". Esto incluye el dolor en la zona del pinchazo, enrojecimiento en hinchazón en esa zona, cansancio, dolor de cabeza, dolor muscular y escalofríos. "Estos efectos suelen ser leves o moderados y mejoran a los pocos días de la vacunación", asegura la agencia.

Además, López Lluch recalca que los niños de 5 a 11 años reciben una tercera parte de la dosis que se le administra a las personas más mayores. "Y si niños de 12 años en adelante no han presentado efectos adversos con una dosis tres veces superior, no se puede afirmar que en niños menores, con una dosis menor, vaya a ocurrir", afirma.

En el vídeo, Malone afirma que "lo más importante es que esta vacuna puede ocasionar cambios fundamentales en el sistema inmunológico" y que "no se puede reparar un reinicio genético del sistema inmune". López Lluch señala que los cambios que se producen en el sistema inmune tras la vacunación son para responder al antígeno.

"Esos cambios sólo afectan a las células que responden al antígeno. El resto de células no se ven afectadas. Por eso, la afirmación de que se producen cambios fundamentales en el sistema inmunológico como si todo el sistema reaccionase por igual es una afirmación muy engañosa", apunta. Asimismo, el experto afirma que no ninguna hay relación entre la vacuna y un supuesto "reinicio del sistema inmunológico. Eso no tiene sentido".

NO SON EXPERIMENTALES

"Les pido que se pregunten, como padre que soy al igual que ustedes, si es que quieren que su hijo sea parte del experimento médico más radical en la historia de la humanidad". Esto afirma Malone en su vídeo. No obstante, las vacunas contra la Covid-19 no son un "experimento médico".

Roger Solanas, farmacéutico y experto en ensayos clínicos, explica a Maldita.es que un fármaco experimental es aquel en el que desconocemos "su utilidad, su dosis, sus efectos adversos o cualquier otro aspecto de su seguridad o eficacia". En este sentido, los datos de los ensayos clínicos en los que se basa la aprobación de la vacuna para niños, "demuestran sin la mayor sombra de dudas que la vacuna es segura y eficaz y se conocen los efectos adversos que mayoritariamente puede provocar", asegura el experto. Estos efectos secundarios, como hemos explicado, son en su gran mayoría leves y de corta duración.

Asimismo, tras la aprobación de una vacuna, se ponen en marcha los sistemas de farmacovigilancia para monitorizar los posibles efectos secundarios "muy raros" que se puedan dar y las reacciones adversas a largo plazo. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) explica en su web que los ensayos clínicos sirven para identificar las reacciones adversas más frecuentes. "Pero cuando las vacunas se aprueban, el trabajo no ha acabado. Al igual que con el resto de medicamentos, las agencias de medicamentos ponen en marcha sistemas de farmacovigilancia que permiten identificar reacciones adversas que sean muy poco frecuentes o que excepcionalmente puedan ocurrir tras un tiempo de haber recibido la vacuna".

BENEFICIOS PARA LOS NIÑOS

"No existe ningún beneficio para tus hijos o para tu familia en vacunar a tus hijos contra los pequeños riesgos del virus, dados los conocidos riesgos de salud de la vacuna", firma Malone en el vídeo. Sin embargo, los datos apuntan a que la vacuna para niños de 5 a 11 años es segura y eficaz. El comité de medicamentos humanos de la EMA concluyó que los beneficios de la vacuna de Pfizer superan a los riesgos, "especialmente en aquellos con enfermedades que aumentan el riesgo de Covid-19 grave".

Si bien es cierto que, en general, los niños se infectan menos de coronavirus y enferman con menor gravedad de COVID-19 que los adultos, no es verdad que no exista ningún beneficio para ellos o para sus familias. "La vacunación en la población infantil disminuiría la carga de enfermedad en este colectivo y puede disminuir la transmisión en el entorno familiar, en los centros educativos y en la comunidad, contribuyendo a la protección de las poblaciones más vulnerables", indica el documento de recomendaciones aprobado por la Comisión de Salud Pública.

Por su parte, el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP) y la Sociedad Española de Infectología Pediátrica (SEIP) señalan que "debe tenerse en cuenta también que la circulación del virus facilitada por las cohortes de población sin vacunar, como son los niños, podría promover la selección de variantes para las que las actuales vacunas pudieran ser menos eficaces".

ROBERT MALONE

En el vídeo, Malone se presenta como el creador de la tecnología de ARNm. Sin embargo, como explica en un artículo el CAV-AEP, "la verdadera historia de las vacunas de ARNm es larga y compleja, y numerosos los investigadores (con importantes equipos detrás), las empresas e instituciones implicadas que han contribuido en distintos momentos y desde distintos enfoques".

A finales de los 80, Malone participó en dos trabajos importantes sobre el ARNm. En uno de ellos, desarrolló un método para la introducción de ARN en células utilizando un lípido sintético. Según López Lluch, a raíz de esta investigación se empezaron a utilizar liposomas para introducir ARN dentro de las células y que estas produjeran una proteína. "Esa tecnología se ha usado para investigaciones sobre ciencia básica en células, para la terapia génica y ahora para las vacunas de ARNm", indica el catedrático. Y añade: "Pero eso es como decir que el que inventó la rueda participó en la invención de los automóviles. Digamos que puso una pieza importante, pero no que haya participado en las vacunas".

Durante la pandemia de coronavirus, Malone se ha dedicado a difundir desinformación sobre las vacunas contra la Covid-19. Según el CAV-AEP, también ha defendido el uso de fármacos ya conocidos para tratar la enfermedad, como la ivermectina. Sin embargo, no evidencias que apoyen el uso de este fármaco para tratar o prevenir la Covid-19 y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EEUU desaconseja su uso.

Para denunciar bulos como este relacionados con la desinformación de las vacunas contra la Covid-19, Maldita.es dispone de una canal de WhatsApp a través del número +34 644 229 319 para que cualquier persona pueda comprobar automáticamente casos de desinformación que llegan a través del teléfono u otras vías.

(SERVIMEDIA)
21 Dic 2021
CLC