Sondeo
El 69% de los ciudadanos en países ricos quieren cambios económicos, pero solo un 31% confían en sus gobiernos
- La mayoría cree que el sistema económico está diseñado para favorecer a los poderosos, según una encuesta en 17 naciones
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Siete de cada 10 ciudadanos que viven en países del G20 -que agrupa a países industrializados y emergentes, y la UE- desean cambios en el sistema económico, pero solo uno de cada tres cree que sus gobiernos toman decisiones que benefician a la mayoría y a largo plazo.
Esa es la principal conclusión de una encuesta realizada en 17 países por Ipsos en nombre de Earth4All, iniciativa internacional respaldada por científicos y economistas que pretende transformar el sistema económico en otro que priorice a las personas y el planeta.
La encuesta, difundida este lunes, fue realizada en los países del G20, además de Suecia. Arabia Saudí y China fueron excluidas por la sensibilidad que suscitan las cuestiones políticas, y Rusia por la guerra en Ucrania.
Los 17 países encuestados representan en conjunto el 58% del PIB mundial, un 38% de la población planetaria y un 37% de las emisiones globales de CO2 provenientes de combustibles fósiles e industria.
El sondeo revela sociedades que, si bien coinciden notablemente en su diagnóstico de los problemas económicos, se sienten más divididas que nunca y con una creciente desconfianza hacia quienes ostentan el poder para solucionarlos.
Siete de cada diez encuestados (70%) afirman que existe demasiada desigualdad económica en su país. Casi dos tercios (65%) creen que el sistema está diseñado para beneficiar a los ricos y poderosos, y el 69% desea cambios importantes en el sistema económico, frente a solo un 8% que no está de acuerdo.
Aunque el mandato para el cambio económico es mayoritario, la confianza en que los gobiernos lo lleven a cabo se ha deteriorado: solo un 31% cree que su gobierno tomará decisiones que beneficien a la mayoría de la población dentro de 20 o 30 años, en comparación con un 39% en 2024.
DIVISIONES
Ello afecta al tejido social, pures dos tercios de los encuestados (67%) afirman que su país está más dividido que hace una década, con una grave tensión entre los partidarios de diferentes partidos políticos (71%), entre las personas con ingresos altos y bajos (63%), entre los inmigrantes y los nativos (62%), y entre los preocupados por el clima y los escépticos (53%).
“Personas de todos los estratos socioeconómicos, en un país tras otro, han llegado al mismo diagnóstico: que el sistema está amañado y que la desigualdad ha llegado demasiado lejos”, según Kate Pickett, coautora del informe, catedrática de Divulgación de las Ciencias Sociales en la Universidad de York (Inglaterra) y miembro del Club de Roma.
Pickett añade: “El colapso de la confianza es profundamente preocupante: cuando la gente deja de creer que su gobierno actuará en su beneficio a largo plazo, esto socava el sentido de futuro compartido del que dependen las sociedades sanas”.
El apoyo a la democracia en sí misma sigue siendo sólido en principio (el 68% afirma que es la mejor manera de gobernar su país), pero en la práctica se cuestiona cada vez más. Un 40% opina que su país estaría mejor con un líder fuerte, sin las limitaciones del parlamento ni las elecciones, una cifra que supera la mitad en varios países de ingresos medios-altos.
“La ciudadanía exige un cambio económico sistémico, pero la política tradicional no lo ofrece. Cuando esta brecha no se aborda, la llena quien esté dispuesto a prometer un cambio radical primero, con o sin garantías democráticas. La oportunidad reside en un nuevo tipo de contrato social, uno que tome en serio la magnitud del cambio que la gente reclama y lo ofrezca a través de medios justos y democráticos”, explica Owen Gaffney, coautor del informe y presidente del comité narrativo de Earth4All.
(SERVIMEDIA)
14 Sep 2026
MGR/gja


