Artrosis

El 69% de las personas con artrosis son mujeres que conviven con dolor y rigidez a partir de los 50 años

MADRID
SERVIMEDIA

El 69% de las personas con artrosis son mujeres y muchas de ellas conviven con dolor y rigidez a partir de los 50 años, en plena etapa laboral, por lo que se ha puesto en marcha la campaña ‘Tía Dura’ centrada en esta población femenina para dar visibilidad a esta realidad.

Según informó la compañía biofarmacéutica Organon, que lanzó esta campaña, casi 6,5 millones de adultos españoles tienen artrosis, una enfermedad articular degenerativa que figura entre las principales causas de discapacidad a nivel global.

Además, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 69% de los pacientes con artrosis son mujeres, y los estudios señalan que ellas experimentan, de media, mayor intensidad de dolor, peor función articular y un impacto más pronunciado sobre su calidad de vida que los hombres.

Uno de los principales retos de la artrosis es su largo periodo preclínico. La enfermedad puede permanecer sin síntomas evidentes hasta 20 años antes del diagnóstico, lo que favorece la progresión silenciosa hacia un daño estructural que, en fases avanzadas, puede ser irreversible.

Este retraso en la aparición de síntomas limita las posibilidades de intervención temprana y hace que muchos pacientes lleguen al diagnóstico cuando la enfermedad ya comprometió de forma significativa su movilidad y funcionalidad.

ARTROSIS Y MUJER

La artrosis es especialmente común en mujeres a partir de los 50 años, a quienes afecta sobre todo en manos, rodillas, caderas y columna vertebral. Además, ellas presentan mayor propensión a desarrollar artrosis en las manos, y en la mayoría de los casos, esta manifestación aparece tras la menopausia, lo que sugiere que los cambios hormonales influyen en la progresión de la enfermedad.

En el contexto laboral, la artrosis genera una pérdida de productividad significativa: la rigidez articular, el dolor crónico y la fatiga asociada obligan a muchas mujeres a adaptar o reducir su jornada, a solicitar bajas o a abandonar actividades que anteriormente realizaban con normalidad. El coste personal y económico de esta adaptación es, en muchos casos, invisible para el entorno.

Ante esta situación y con el objetivo de visibilizar la realidad cotidiana de las mujeres en edad laboral que conviven con artrosis, Organon desarrolló la campaña ‘Tía Dura’, que pone el foco en el dolor y la rigidez articular con los que muchas mujeres desempeñan sus responsabilidades profesionales y personales, a menudo sin interrumpir su actividad.

Además de destacar la existencia de esta realidad, la campaña tiene un objetivo de salud pública: promover la consulta médica ante los primeros síntomas articulares y reducir el tiempo que transcurre entre el inicio de los síntomas y el diagnóstico.

EVOLUCIÓN DURANTE AÑOS

Dado que la artrosis puede evolucionar durante años sin señales claras, la identificación precoz es determinante para frenar el daño estructural y mejorar el pronóstico funcional a largo plazo.

En este sentido, la directora médica de Organon España, la doctora María Dolores Canela, afirmó que “es fundamental que las mujeres que experimentan los primeros signos de artrosis busquen atención médica, ya que la detección temprana puede marcar la diferencia en el manejo de la enfermedad. Una intervención adecuada puede frenar la progresión de la enfermedad y mejorar la calidad de vida de las pacientes”.

La artrosis puede manifestarse con síntomas como dolor, hinchazón, rigidez y dificultad para mover la articulación afectada, que tienen una implicación directa en la movilidad y la autonomía de quienes la padecen. La evidencia científica disponible muestra que determinadas modificaciones en el estilo de vida pueden contribuir a reducir los síntomas y a frenar la progresión de la artrosis.

EJERCICIO Y ALIMENTACIÓN

La práctica regular de actividad física de bajo impacto (como caminar, nadar o el ciclismo) demostró reducir el dolor, mejorar la función articular y favorecer el control del peso corporal.

En cuanto a la alimentación, la dieta mediterránea se asocia con una reducción de los marcadores inflamatorios relevantes en la artrosis. El control del peso corporal es también un factor modificable con impacto directo: una reducción de entre el 5 y el 10% del peso en personas con sobrepeso alivia de forma significativa la presión sobre las articulaciones de rodilla y cadera.

“Con la campaña ‘Tía Dura’ buscamos romper el silencio que rodea la artrosis en las mujeres en edad laboral activa. A menudo, ellas enfrentan esta enfermedad a costa de su calidad de vida y productividad. Si conseguimos que más mujeres lleguen antes al diagnóstico, tendrán una mejor gestión de su patología y seguir desarrollando su vida profesional y personal sin limitaciones”, concluyó la doctora Canela.

(SERVIMEDIA)
14 Jul 2026
ABG/gja