Empleo

Los accidentes con baja en el trabajo autónomo cayeron en 2025 un 14% hasta noviembre

- Uatae advierte de que la siniestralidad grave se mantiene en niveles preocupantes

MADRID
SERVIMEDIA

El número de accidentes laborales con baja entre los trabajadores por cuenta propia se situó entre enero y noviembre del año pasado en 26.303, lo que supone un descenso del 13,8% respecto al mismo periodo del año anterior, según datos publicados este miércoles por la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (Uatae).

Del total de accidentes registrados, 24.408 se produjeron durante la jornada laboral y 1.895 tuvieron lugar en los desplazamientos in itinere. En términos interanuales, los accidentes ocurridos en jornada descendieron un 14,4%, mientras que los in itinere lo hicieron en un 5,1%. Estos datos confirman una tendencia descendente en la siniestralidad del trabajo autónomo, especialmente en el desarrollo directo de la actividad profesional.

Sin embargo, Uatae advierte de que el análisis por gravedad muestra que el riesgo sigue siendo elevado. Entre enero y noviembre de 2025 se contabilizaron 605 accidentes graves y 47 accidentes mortales en jornada laboral. Aunque estas cifras suponen una reducción de 59 accidentes graves y 10 mortales respecto al mismo periodo del año anterior, desde la asociación de autónomos avisan de que la gravedad de los siniestros continúa siendo un problema estructural que requiere una respuesta decidida. Subrayan que, detrás de cada accidente, hay consecuencias económicas y personales especialmente duras para las y los autónomos, que en muchos casos carecen de ingresos suficientes durante las bajas y se enfrentan a mayores dificultades para acceder a prestaciones y coberturas adecuadas.

La organización de autónomos remarca que la ausencia de redes de protección equiparables a las del trabajo asalariado agrava el impacto de cualquier accidente, incluso cuando las cifras globales mejoran. Por ello, considera imprescindible aprovechar la tendencia a la baja para reforzar las políticas de prevención de riesgos laborales en el trabajo autónomo y avanzar en una mejora real de la protección social. Garantizar una cobertura efectiva en caso de accidente, facilitar el acceso al cese de actividad y avanzar hacia un sistema de cotización más justo son elementos clave para reducir no solo el número de accidentes, sino también su impacto sobre la vida y la estabilidad económica del colectivo. “La reducción de la siniestralidad es una buena noticia, pero no puede llevar a la complacencia”, señala la secretaria general de UATAE, María José Landaburu, que recuerda que, “la seguridad en el trabajo autónomo sigue siendo una asignatura pendiente y un reto central para construir un modelo de empleo más justo y seguro”.

(SERVIMEDIA)
28 Ene 2026
JRN/gja