Comercio

Los acuerdos comerciales con nuevos socios permitirán a la UE abrirse a "mercados en expansión" y ampliar su "acceso a recursos energéticos"

MADRID
SERVIMEDIA

Los acuerdos comerciales con nuevos socios permitirán a la Unión Europea (UE) abrirse a “mercados en expansión” y ampliar su acceso a “recursos energéticos y minerales críticos”, en medio de un contexto proteccionista impulsado por Estados Unidos que los países buscan combatir con acuerdos bilaterales o regionales.

La política comercial impulsada por Donald Trump propició un entorno “más hostil” que ha obligado a la UE a “desplegar sus esfuerzos para ampliar las relaciones económicas con diferentes regiones del mundo”, como apuntó el economista del Departamento de Economías y Mercados Internacionales de CaixaBank Research David Martínez, en su artículo ‘Diversificación exportadora de la UE más allá de los aranceles de Trump’, publicado esta semana.

Martínez precisó que la UE necesita “más resiliencia”, sin que ello la lleve a “cerrarse sobre sí misma”, sino a buscar mercados con “alto potencial de crecimiento para la exportación” que le permita avanzar en su autonomía estratégica.

La UE acumula 37 acuerdos comerciales que entraron en vigor entre 2001 y 2025, y concluyó en diciembre de 2024 las negociaciones con el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), y en septiembre de 2025 con Indonesia.

Ambos están pendientes de ratificación por parte del Consejo y el Parlamento Europeo, y también por los estados miembros. España siempre ha mostrado un interés especial en el acuerdo con Mercosur e incluso ofreció sus esfuerzos para avanzar en él tras los anuncios arancelarios de Trump.

Para el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, este acuerdo tiene una “importancia estratégica” para la UE, sobre todo después de 25 de años de negociaciones con el bloque sudamericano, como dijo este jueves en Bruselas.

Cuerpo destacó que este acuerdo no solo será importante por su impacto comercial, que permitirá la entrada de empresas europeas en un mercado de 200 millones de consumidores, sino que también facilitará el acceso a materias primas y reducirá la dependencia europea de otros socios.

“Es un buen ejemplo de que Europa puede tomar pasos importantes y puede seguir avanzando en una agenda propia que le ayude a construir una red de socios importantes y estratégicos”, defendió el ministro.

No obstante, no todos los países en la UE tienen la misma visión que España. Francia es uno de los miembros más recelosos a su adopción, por un posible impacto en su sector agrícola. Una preocupación que también comparten Polonia e Irlanda. En todo caso, el texto pactado incluye cláusulas de salvaguardia para despejar esas reticencias.

La UE también prosigue las negociaciones comerciales con países como India, Emiratos Árabes Unidos, Australia, así como Filipinas, Malasia y Tailandia, estos tres miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean).

El economista del Departamento de Economías y Mercados Internacionales de CaixaBank Research recordó en su artículo que “la diversificación exportadora no debe ser solo una respuesta comercial ante el proteccionismo estadounidense, sino una pieza central para reforzar la autonomía estratégica europea a través de cadenas de valor confiables”.

(SERVIMEDIA)
13 Dic 2025
NFA/clc