Animales

Las adopciones de perros y gatos caen al nivel más bajo en cinco años en España

- Según la Fundación Affinity

MADRID
SERVIMEDIA

El año pasado se produjo un descenso en las adopciones de perros y gatos, que alcanzaron su nivel más bajo del último lustro, según el último estudio ‘Él Nunca Lo Haría’, elaborado por la Fundación Affinity.

El estudio, difundido este lunes, apunta que solo 120.000 de los más de 285.000 animales que llegaron a los centros de acogida fueron adoptados, lo que supone un 42% del total.

El informe indica que en 2025 se adoptaron cerca de 72.000 perros de los 169.000 acogidos, un 18% menos que el año anterior y la cifra más baja desde que en 2020 estallara la pandemia de covid-19 y se adoptaran alrededor de 79.000 canes.

En cuanto a los gatos, la tendencia también es a la baja. De los 116.000 gatos recogidos por las entidades protectoras de animales, solo se adoptaron 48.000, un 14% menos que en 2024.

“Detrás del descenso de las adopciones hay una realidad que a menudo no vemos: animales que pasan más tiempo en los centros de acogida y protectoras que tienen cada vez menos margen para atender nuevas entradas”, según Isabel Buil, directora de la Fundación Affinity.

Buil añade: “La adopción tiene un impacto que va mucho más allá de la familia y el animal que se encuentran: ayuda a descongestionar los centros y permite que otros animales también tengan una oportunidad. Por eso es importante que sigamos promoviendo una adopción responsable, informada y comprometida”.

MÁS TIEMPO DE ESPERA

Un indicador que refleja la bajada de las adopciones es el de la permanencia en los centros. Cuando las adopciones se ralentizan, la estancia media puede alargarse y la capacidad de respuesta por parte de las protectoras se reduce.

Según el estudio de la Fundación Affinity, el tiempo medio de permanencia de los animales adultos y seniors en las protectoras es algo mayor al año, mientras que el de los cachorros tanto de perros como de gatos es de unos tres meses.

Entre los factores que determinan el tiempo de permanencia están los problemas de comportamiento del perro, la pertenencia a razas consideradas potencialmente peligrosas, las enfermedades crónicas, el tamaño o la edad.

“Cuando un animal tarda más en ser adoptado, pasa más tiempo en la protectora. Esto tiene consecuencias para el propio animal, para el centro y para las personas que lo cuidan. Por mucho esfuerzo que hagan los cuidadores, una protectora no puede ofrecer a un perro o a un gato las mismas condiciones de estabilidad y la misma atención que recibirá en un hogar”, apunta Jaume Fatjó, director de la Cátedra Animales y Salud de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Fatjó indica: “Una estancia más larga puede afectar negativamente a su bienestar emocional. Para el centro, supone más costes de manutención y atención veterinaria y una menor disponibilidad de plazas. Y para los equipos, implica más carga de trabajo y un mayor impacto emocional”.

ÉXITO

La caída de adopciones también se explica por un factor de decisión. En 2025, un 35% de las familias interesadas en adoptar finalmente no lo hicieron, principalmente por no encontrar un tamaño concreto y por no aceptar las condiciones de adopción.

Sin embargo, cuando la adopción se formaliza, 9 de cada 10 se consolidan con éxito. En el pequeño porcentaje que no llega a materializarse, los motivos más habituales están relacionados con el comportamiento del animal o con haber descubierto una responsabilidad mayor de la esperada.

Desde la Fundación Affinity recuerdan que los criterios y condiciones de adopción buscan garantizar el bienestar del animal y favorecer que la convivencia se consolide.

Además, reducir expectativas poco realistas de lo que se busca en un animal y en la convivencia con él, junto con una buena información y un adecuado acompañamiento, puede ayudar a convertir las expectativas iniciales en adopciones con un impacto positivo para todos.

(SERVIMEDIA)
21 Sep 2026
MGR/gja