Clima

La Aemet confirma que 2025 fue el tercer año más cálido en España desde al menos 1961

- Con 15,0 grados de media, 1,1 más de lo normal

- Los últimos cuatro años resultaron ser los más cálidos de la serie histórica

- 2025 se convirtió en el octavo más lluvioso del siglo

MADRID
SERVIMEDIA

El año pasado se convirtió en el tercero más cálido en el conjunto de España desde que la serie histórica de temperaturas de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) comenzara en 1961, aunque empatado con 2024.

La Aemet confirmó ese dato este miércoles en un avance climático de 2025 en España, después de adelantarlo de forma provisional en redes sociales el pasado jueves.

También este miércoles se dieron a conocer otros informes sobre el clima en el mundo. Así, el año pasado fue el tercero más cálido jamás registrado en la superficie de la Tierra, con una temperatura media 1,47 grados superior al nivel preindustrial y valor solo superado por 2024 (1,60 grados más) y 2023 (1,48 grados más), según el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (Ecmwf, por sus siglas en inglés), que gestiona el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) y el Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS) en nombre de la Comisión Europea.

Además, Met Office, que es el servicio meteorológico del Reino Unido, subraya que 2025 fue el tercer año más cálido registrado desde 1850 (por detrás de 2024 y 2023), con 1,41 grados más que los niveles preindustriales. después de 2024 y 2023.

Según la Aemet, el año 2025 fue extremadamente cálido y tuvo una temperatura media de 15,0 grados en la España peninsular, esto es, 1,1 más respecto al promedio del periodo de referencia, que comprende de 1991 a 2020.

Resultó ser el tercer año más cálido desde 1961, empatado con 2024 y solo por detrás de 2022 y de 2023. Los 11 años más calurosos de la serie histórica son del siglo XXI.

Geográficamente, el año pasado fue extremadamente cálido en la mayor parte del norte peninsular, así como en amplias zonas del este y sur. En el resto de la península tuvo un carácter muy cálido, salvo en una pequeña zona al norte de Galicia, donde resultó cálido.

También resultó extremadamente cálido Baleares, Ceuta y Melilla, mientras que en Canarias tuvo un carácter muy cálido.

Las anomalías térmicas se situaron en torno a un grado más de lo normal en la práctica totalidad de la península, Baleares, Ceuta y Melilla, mientras que en Canarias estuvieron entre cero y un grado más de lo habitual.

OLAS DE CALOR

Por otro lado, el año pasado hubo tres olas de calor en la península y Baleares y dos en Canarias (una de ellas llegó a todo el país).

En la primera (del 18 de junio al 4 de julio) se superaron los 43 grados en zonas del sur peninsular. La segunda afectó a toda España, incluido el archipiélago canario, del 15 al 18 de julio, con seis grados más de lo habitual.

La tercera se extendió entre el 3 y el 18 de agosto, cuando se registraron las temperaturas más altas del verano, con más de 45 grados en puntos del sur peninsular: 45,8 en el aeropuerto de Jerez de la Frontera (Cádiz) el día 17; 45,2 en Morón de la Frontera (Sevilla) ese mismo día, y 45,1 en Murcia el 18. Entre el 17 y 20 de septiembre hubo otra ola de calor en Canarias.

En cuanto a bajas temperaturas, no hubo olas de frío, aunque se registraron episodios con temperaturas más bajas de lo normal. Destacan el que se dio entre el 13 y el 19 de enero, con heladas nocturnas frecuentes en muchas zonas.

Así, Molina de Aragón (Guadalajara) bajó hasta -11,2 grados el 14 de enero, mientras que ese mismo día el aeropuerto de Salamanca bajó hasta -9.7 y Teruel a -9.6.

Otro episodio frío relevante se produjo entre los días 25 de noviembre y 4 de diciembre.

PRECIPITACIONES

Por otra parte, el año 2025 fue húmedo en cuanto a precipitaciones, con una precipitación media sobre la España peninsular de 696,1 litros por metro cuadrado, esto es, un 9% más de lo normal entre 1991 y 2020. Fue el 25º año más húmedo desde 1961, y el octavo del siglo XXI.

La distribución geográfica de las precipitaciones resultó irregular. Hubo un comportamiento mayoritariamente húmedo a muy húmedo en amplias zonas, especialmente en zonas del oeste, el sur y parte del litoral mediterráneo.

En áreas del interior oriental y de la mitad norte hubo un carácter próximo al normal, mientras que en la franja cantábrica oriental y algunas áreas del norte peninsular aparecieron zonas secas o muy secas.

En los archipiélagos, el comportamiento fue diferenciado, con un carácter normal a húmedo en Canarias y mayoritariamente normal con pequeños núcleos secos en algunas zonas en Baleares.

En cuanto a la distribución temporal, también resultó heterogénea, pues enero fue un mes húmedo y febrero, muy seco. La primavera presentó un carácter muy húmedo (la quinta más lluviosa desde 1961 y tercera del siglo XXI), a la que siguió un verano y otoño secos. Diciembre, en cambio, fue húmedo.

DÍAS MÁS LLUVIOSOS

Las mayores precipitaciones diarias registradas en los observatorios principales se concentraron en episodios de fuerte intensidad asociados a situaciones de tiempo inestable en distintos momentos del año.

Destacaron los 174,8 litros por metro cuadrado medidos en Tortosa (Tarragona) el día 12 de octubre, seguidos por los 127,3 en Ibiza/Es Codolá (Baleares) el 11 de octubre, y los 101,8 en el puerto de Navacerrada (Madrid) el 13 de noviembre. T

En cuanto a la precipitación total acumulada del año entre los observatorios principales, sobresalió Vigo/Peinador (2.333,5 litros por metro cuadrado), seguido de Pontevedra (1.795,8) y el puerto de Navacerrada (1.752,8).

También se registraron acumulados anuales muy elevados en Santiago de Compostela/Lavacolla (1.649,3 litros por metro cuadrado), Hondarribia/ Malkarroa (1.480,8) y Donostia/San Sebastián/Igeldo (1.415,6), lo que confirma un año especialmente húmedo en el noroeste peninsular y áreas de montaña, frente a valores más moderados en otras regiones.

(SERVIMEDIA)
14 Ene 2026
MGR/gja