Incendios

La Aemet ya mide por satélite la humedad de la vegetación para prever con precisión de hasta 1 kilómetro el riesgo de incendio

Madrid
SERVIMEDIA

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) presentó este jueves un nuevo sistema de predicción del riesgo de incendios forestales que introduce por primera vez la estimación por satélite de la humedad de la vegetación y del llamado combustible vivo, lo que permite identificar las zonas con mayor peligro con una resolución de hasta un kilómetro.

El nuevo índice, que ya está operativo en la página web del organismo y sustituye al modelo anterior basado únicamente en variables meteorológicas, combina información de satélite, uso del suelo, humedad del terreno y vegetación para aproximar cómo de “disponible” está el combustible forestal en cada punto del territorio.

Según explicó el jefe del Servicio de Aplicaciones Agrícolas e Hidrológicas de Aemet, Ramiro Romero, el sistema supone un avance porque incorpora una variable que hasta ahora no podía medirse de forma continua de manera operativa. “El combustible vivo (flora, pastos y árboles 'verdes') es clave en la intensidad y propagación de los incendios. No es una variable que se pueda medir directamente de forma sistemática sin trabajo de campo, así que lo que hacemos es estimarla a partir de información que sí tenemos en tiempo real”, señaló.

Romero detalló que la estimación se construye a partir de tres grandes bloques: el tipo de uso del suelo (bosque, cultivo, matorral o zonas urbanas), un índice de vegetación obtenido por satélite cada diez días, y la humedad del suelo, que refleja el porcentaje de agua disponible en el terreno. La combinación de estas variables permite inferir el comportamiento del combustible vivo.

El sistema se apoya además en la comparación con los últimos diez años de datos para calibrar el nivel de peligro en cada zona. De este modo, el índice clasifica el riesgo en seis categorías (muy bajo, bajo, moderado, alto, muy alto y extremo) y reduce los episodios de “saturación” que se producían con el modelo anterior, cuando amplias zonas aparecían durante semanas en niveles muy elevados sin suficiente capacidad de discriminación.

El delegado territorial de Aemet en Extremadura y coordinador del proyecto, Marcelino Núñez, explicó que el nuevo modelo responde a una demanda recurrente de los servicios de extinción y protección civil, que reclamaban una mayor precisión operativa.

“El índice anterior era exclusivamente meteorológico. Ahora incorporamos el estado real del combustible, lo que nos permite afinar mucho mejor dónde está el riesgo y cuándo es realmente más peligroso”, afirmó.

MAPAS INTERACTIVOS ACTUALIZADOS

Núñez añadió que el sistema ya está disponible para administraciones, servicios de emergencia y ciudadanía, con mapas interactivos y descarga de datos desde la web de Aemet, y que se actualizará diariamente durante la campaña de incendios.

En la jornada técnica, los responsables del organismo respondieron a preguntas de Servimedia incidiendo en una de las variables que determinará la intensidad de los incencios forestales este verano: el comportamiento del mes de junio será determinante para la evolución de la campaña estival. Según señalaron, si las lluvias en las próximas semanas son escasas o irregulares, la vegetación perderá humedad más rápidamente y el riesgo de incendios aumentará de forma temprana. Por el contrario, si junio registra precipitaciones frecuentes o generalizadas, la humedad del combustible se mantendrá durante más tiempo, lo que puede retrasar el inicio de la fase más crítica del verano y reducir la intensidad de los incendios en julio y agosto.

El nuevo sistema forma parte de una actualización más amplia de los productos de vigilancia del peligro de incendios de Aemet que amplía la resolución espacial hasta 1 kilómetro e incorpora nuevas fuentes de datos para mejorar la anticipación y la toma de decisiones de las administraciones.

APLICACIÓN CIUDADANA DE LA HERRAMIENTA

No se limita a mejorar la predicción del riesgo de incendios a nivel científico, sino que tiene una "aplicación directa y práctica" en la gestión diaria del territorio. Al tratarse de una herramienta gratuita y accesible a través de intenet, puede ser utilizada tanto por administraciones autonómicas como por ayuntamientos e incluso por particulares para identificar con precisión las zonas donde el peligro es mayor en cada momento.

Los responsables del proyecto subrayaron que uno de los objetivos clave del nuevo índice es ayudar a optimizar unos recursos que, en muchos casos, son limitados. Las comunidades autónomas y los consistorios no pueden actuar de forma homogénea en todo el territorio, por lo que disponer de mapas de riesgo con resolución de hasta un kilómetro permite priorizar intervenciones preventivas allí donde son más necesarias. Es decir, orientar los esfuerzos de limpieza de pastos, desbroce de vegetación, mantenimiento de cortafuegos o retirada de leña seca hacia las zonas donde el combustible forestal presenta condiciones más críticas.

Los técnicos insistieron en que esta capacidad de priorización es especialmente relevante en campañas como la de verano, cuando la carga de trabajo en prevención se multiplica y la capacidad operativa es finita. La herramienta, explicaron, permite pasar de una gestión generalista a una toma de decisiones más fina, basada en el comportamiento real del terreno y no solo en previsiones meteorológicas.

Además del uso institucional, la Aemet destacó el valor de la herramienta para la ciudadanía, ya que cualquier persona puede acceder en línea a los mapas de riesgo y consultar el nivel de peligro en su entorno más cercano, incluso a escala local o de barrio. Esto permite que los usuarios conozcan con antelación si su zona se encuentra en niveles bajos, moderados o en escenarios de riesgo alto o extremo.

En esos casos, apuntaron los técnicos, disponer de una información anticipada (que puede abarcar incluso varios días o hasta una semana de margen) puede ser útil para adoptar medidas preventivas básicas, desde extremar la precaución en entornos rurales hasta realizar pequeñas labores de limpieza en parcelas o evitar actividades que puedan generar igniciones.

(SERVIMEDIA)
28 Mayo 2026
EDU/clc