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Aerolíneas

Las aerolíneas prevén superar en 2023 el récord de pasajeros logrado antes de la pandemia

-Anticipan una temporada de invierno récord, con un 12,8% más de asientos programados

MADRID
SERVIMEDIA

Las aerolíneas tienen programados 127 millones de asientos para esta temporada de invierno, un 12,8% más que los pasajeros que finalmente viajaron entre de octubre de 2018 y abril de 2019, última temporada invernal completa, lo que sumado al 1,3% de incremento del tráfico que se ha producido entre enero y septiembre lleva al sector a considerar “bastante probable” que se superen los 275 millones de pasajeros que volaron en 2019.

Así lo trasladó el presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), Javier Gándara, en una rueda de prensa organizada por la patronal del sector para hacer balance de la temporada de verano y realizar las previsiones para la próxima temporada invernal.

Gándara subrayó el “optimismo” que se ha producido a la hora de viajar tras la pandemia y la “paradoja” que supone estos niveles de récord de viajes pese al impacto de la inflación en la renta disponible de las familias. “Viajar era algo que dábamos por hecho, pero la pandemia ha hecho que se priorice”, destacó.

Además, destacó que tras el Covid-19 las reservas de vuelos se están produciendo con menos antelación, algo que también contribuye a elevar los precios. “Si realmente estuviesen los precios tan altos no tendría sentido que en el entorno de intereses tan altos estemos con un récord”, reflexionó.

Esta es la previsión de las aerolíneas pese al estallido del conflicto en Israel. Gándara señaló que, de manera directa, las rutas con el país hebreo apenas representan un 0,2% del total. Sobre las consecuencias indirectas, apuntó que el sector está “acostumbrado” a funcionar con una “alta volatilidad” en el precio del combustible y cuenta con coberturas para mitigar la situación “en el corto plazo”, mientras que, a medio plazo, se podría dar una reducción de los vuelos a los países de la zona.

Entre las regiones que más asientos tienen programados en comparación con la temporada invernal de hace cinco años se encuentran Canarias, con un 24,1% más; Alicante (21,8%), y Andalucía (20,4%). Los aeropuertos de Madrid y Barcelona incrementan su oferta un 7,6% y un 6,7% respectivamente, mientras que los de Baleares aumentan sus plazas un 5,5%.

Por su parte, durante el verano, las aerolíneas transportaron un 1,2% más de pasajeros que en 2019, el último antes de la pandemia, mientras que recuperó un 99% de los vuelos.

Por segmentos, la recuperación del tráfico aéreo ha venido de la mano de los vuelos domésticos, con un 8% más de pasajeros, y de los vuelos intercontinentales, con un incremento del 2%. En cambio, los vuelos dentro del continente europeo todavía no se han recuperado (98%) debido a la caída que se ha producido en los pasajeros procedentes de Reino Unido (-6,5%) y Alemania (-11,5%).

Con todo ello, las aerolíneas vienen presentando resultados en los que han retornado a beneficios o están en la expectativa de lograrlo a lo largo de 2023. No obstante, el presidente de ALA advirtió que pese a la recuperación del tráfico y de las ganancias, muchas compañías se tuvieron que “endeudar mucho” durante la pandemia por lo que no se puede decir que el sector esté en una situación “boyante”

SOSTENIBILIDAD

Entre los principales retos del sector, Gándara puso el foco en la necesidad de impulsar los combustibles sostenibles (SAF, por sus siglas en inglés) porque suponen una “grandísima oportunidad para España” pese a que actualmente tiene un coste entre tres y seis veces mayor al queroseno. Pidió fondos públicos para dar seguridad a los inversores que apuesten por esta, de tal manera que se pueda lograr una producción “madura” en la próxima década.

Asimismo, criticó una posible aprobación del impuesto al queroseno porque no va a contribuir a la descarbonización. En su opinión, se venderán los derechos a emisión a otras industrias y en España “impactaría de manera desproporcionada” porque muchos turistas preferirán viajar a otros países fuera de la Unión Europea (UE) en los que no se tribute por esta emisión.

En este sentido, apuntó que que han tratado de realizar un frente común con otros países que podrían verse igual de afectados como Portugal, Italia o Grecia. De aprobarse, el presidente de ALA pidió que, al menos, se module “de forma significativa”.

VUELOS CORTOS

Otra reclamación del sector trata sobre el impacto de las huelgas de los controladores aéreos franceses en los aviones que sobrevuelan el país ya que, a diferencia de Italia o España, no existen servicios mínimos para asegurar su funcionamiento. Según su estimación, los 60 días de huelga han obligado a emitir 72.000 toneladas extra de CO2 debido a los cambios de rutas que se ven obligadas a hacer las aerolíneas para evitar el espacio aéreo francés.

Por este motivo, insistió en una de las reclamaciones clásicas del sector, que no es otra que implantar un cielo único europeo, que supondría emitir 18 millones de toneladas menos de CO2 al año, un 10% del total. Reconoció que hay falta de voluntad política de algunos países que ven en esta propuesta una “pérdida de soberanía”.

Para Gándara, esta medida sería mucho más “efectiva” que la “efectista” tomada por el Gobierno francés de prohibir los vuelos cortos, que, según apuntó, evita la emisión de 55.000 toneladas de CO2 por año, menos que las producidas a causa de la huelga. En este sentido, reclamó que no se introduzca esta medida en España porque, pese que el transporte por tren ya es muy mayoritario en rutas como Madrid-Barcelona o Madrid-Valencia, ese porcentaje que sigue viajando en avión se debe a que posiblemente están enlazando con otro vuelo internacional.

De aprobar una prohibición de los vuelos cortos, aseguró que la consecuencia es que esos pasajeros continuarían viajando a otros destinos europeos -y, por tanto, no se evitarían las emisiones- y habría un impacto en el turismo nacional.

En esta línea, criticó un informe elaborado por Ecologistas en Acción en el que se afirmaba que la eliminación de 11 rutas de avión domésticas supondría dejar de emitir 300.000 toneladas de CO2 al año. Gándara dijo que, aunque diesen por buenos unos datos “sobredimensionados”, esto supondría un 1% del total de emisiones del sector y puso en duda la capacidad del sistema ferroviario para atender a ese tráfico. “No creemos en las prohibiciones, sino en la libre elección”, apuntó.

(SERVIMEDIA)
19 Oct 2023
JMS/gja