Medio ambiente
El aguilucho cenizo duplica su éxito reproductor en algunas zonas ibéricas
- Donde actúa el proyecto LIFE SOS Pygargus, concretamente Castilla y León, Comunidad de Madrid, Extremadura, Galicia y Portugal
- Las parejas que sacaron adelante pollos en el área de cobertura del proyecto durante 2025 fue de casi el 80%
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
El éxito reproductor del aguilucho cenizo se duplicó este año en las zonas de Extremadura, Galicia, Comunidad de Madrid y Castilla y León, así como de Portugal, donde se lleva a cabo el proyecto LIFE SOS Pygargus.
Ello fue así gracias a las medidas impulsadas por la campaña ‘Salvar al aguilucho cenizo’, que incluyen el seguimiento de ejemplares, la protección de nidos y el rescate de huevos y pollos, además de la colaboración de los agricultores.
El proyecto cuenta con 17 entidades socias, trece de ellas portuguesas y las cuatro restantes españolas, entre ellas Grefa.
Según las estimaciones de los técnicos e investigadores del proyecto, las parejas de aguilucho cenizo que sacaron adelante pollos fue de casi el 80%, mientras que sin estas actuaciones el porcentaje sería inferior al 40%, según informó este martes Grefa.
El aguilucho cenizo, cuyo estatus de amenaza es ‘vulnerable’ en España y ‘en peligro’ en Portugal, nidifica en el suelo, principalmente en terrenos agrícolas con cultivos forrajeros y cerealistas.
CASI 620 NIDOS
Durante la campaña ‘Salvar el aguilucho cenizo’ de 2025, se monitorizaron 618 nidos en las áreas de intervención de LIFE SOS Pygargus en España y Portugal, De ellos, 216 fueron dotados de un vallado perimetral para su protección tanto durante los trabajos agrícolas -por ejemplo, la siega- como frente a la depredación por especies silvestres y domésticas.
Esta protección es esencial para aumentar el éxito reproductor de la especie, una acción que se realiza en colaboración con los agricultores, que desempeñan un papel central en la conservación de estas aves.
“El aumento en 2025 del éxito reproductor del aguilucho cenizo es bastante positivo, aunque el escenario sigue siendo muy preocupante para la especie", indica Joaquim Teodósio, miembro de la ONG portuguesa Palombar y coordinador del proyecto.
De los nidos cuya protección en el campo no fue viable, los técnicos del proyecto salvaron 68 huevos y 53 pollos mediante su rescate sobre el terreno.
Los huevos fueron trasladados a centros especializados, donde completaron su desarrollo, y los pollos -tanto los rescatados en el medio natural como los procedentes de los huevos salvados en el campo- fueron reubicados en recintos de aclimatación instalados en el propio hábitat de la especie, como los que funcionan en los municipios portugueses de Miranda do Douro y Castro Verde.
MÁS DE 70 CON GPS
Tras esta fase de aclimatación, casi un centenar de pollos de aguilucho cenizo pudieron ser devueltos a la naturaleza, dándoles así una segunda oportunidad para su vida en libertad.
En 2025 también se marcaron 72 aguiluchos cenizos con emisores GPS/GSM, que permiten monitorizar en tiempo real a las aves marcadas y proporcionan información valiosa relacionada con su comportamiento, movimientos migratorios, áreas de nidificación y alimentación y factores de riesgo, entre otros aspectos.
AMENAZAS
En el marco de la campaña se constató que la pérdida de huevos, pollos y adultos debido a depredadores naturales -por ejemplo, zorros, perros, gatos y otras aves rapaces- tiene un impacto relevante en el éxito reproductor de la especie.
Otros factores que amenazan al aguilucho cenizo son el paso de la maquinaria agrícola, eventos climáticos adversos como el calor extremo y, en especial, los incendios.
El fuego tiene un impacto cada vez mayor sobre esta especie, tanto en áreas de matorral castigadas en 2025 por grandes incendios en España y Portugal, como incluso en zonas agrícolas, donde también se han registrado casos de mortalidad de juveniles por esta misma causa.
Durante la campaña, decenas de agricultores participaron en la conservación del aguilucho cenizo y fueron objeto de acciones de sensibilización sobre los servicios ecosistémicos fundamentales que presta la especie, en particular el control de plagas agrícolas. También colaboraron decenas de voluntarios, que ayudaron a monitorizar y proteger al aguilucho cenizo.
"Este proyecto es un ejemplo de cómo la conservación de la naturaleza, en concreto el futuro de una especie amenazada como el aguilucho cenizo, y el sector agrícola, colaborando con los agricultores y ayudándoles en sus producciones, pueden ir de la mano", según Fernando Garcés, secretario general de Grefa.
(SERVIMEDIA)
30 Dic 2025
MGR/clc


