Medio Ambiente
La Albufera servirá de laboratorio para una estrategia europea de restauración de ecosistemas contaminados tras inundaciones
- El CSIC impulsa Flowsafe, un proyecto que combinará biotecnología, sensores inteligentes e IA para acelerar la recuperación de zonas degradadas por fenómenos extremos
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La Albufera de Valencia será uno de los tres espacios europeos donde se pondrán a prueba nuevas herramientas para restaurar ecosistemas dañados por inundaciones dentro de Flowsafe, un proyecto coordinado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que busca recuperar áreas degradadas por la contaminación movilizada durante estos episodios extremos y mejorar la capacidad de respuesta ante futuros eventos similares.
Según informó este miércoles el propio CSIC, la iniciativa, financiada por el programa Horizonte Europa 2021-2027, desarrollará una estrategia común adaptable a las características de cada territorio para "restaurar ecosistemas afectados por mezclas complejas de contaminantes agravadas por las inundaciones". El proyecto combinará soluciones basadas en la naturaleza, comunidades microbianas y vegetales con capacidad para eliminar contaminantes presentes en el agua y los sedimentos, junto con sensores inteligentes, observación de la Tierra e inteligencia artificial (IA).
Según explicó la investigadora del CSIC en el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA) y coordinadora de Flowsafe, Marta Arroyo, las inundaciones "arrastran contaminantes de muy diversa naturaleza y generan riesgos añadidos para los ecosistemas y la salud al remover y poner de nuevo en circulación sustancias acumuladas en los lodos". El objetivo es desarrollar herramientas que permitan restaurar estos espacios de una forma más rápida, eficaz y adaptada a cada territorio, señaló.
Las soluciones del proyecto se validarán en tres zonas europeas afectadas por inundaciones recientes. Entre ellas figura precisamente La Albufera, que recibió una entrada masiva de agua y contaminantes tras la dana sufrida en 2024, un escenario que permitirá comprobar la eficacia de las tecnologías en condiciones reales. Las otras zonas son subcuenca del río Kaczawa, en la región polaca de Silesia, marcada por la actividad minera y un grave episodio de inundaciones sufrido en septiembre de 2024; y la subcuenca del río Meža, en la región eslovena de Carintia, afectada por las avenidas de agua de agosto de 2023.
REGIONES BIOGEOGRÁFICAS DIFERENTES
"Estos tres casos representan diferentes regiones biogeográficas europeas y permitirán validar soluciones adaptadas a distintos tipos de ecosistemas, condiciones climáticas y perfiles de contaminación", señaló la investigadora del IATA.
Flowsafe desarrollará una plataforma modular capaz de actuar tanto sobre los sedimentos, donde se acumula buena parte de la contaminación, como sobre la columna de agua. Los trabajos se centrarán en contaminantes prioritarios para la salud humana y ambiental, como metales y metaloides, microplásticos, residuos farmacéuticos, pesticidas, PFAS e hidrocarburos aromáticos policíclicos, según detalló el CSIC.
En el proyecto también participan el Instituto de Gestión de la Innovación y del Conocimiento (Ingenio, CSIC-UPV), que incorporará la perspectiva de género a la investigación, y el Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM-CSIC), encargado de desarrollar sensores inteligentes para monitorizar en tiempo real la dinámica de la contaminación.
TRABAJO EN 20.000 HECTÁREAS
El CSIC subrayó que más del 60% de la superficie de la Unión Europea presenta algún grado de degradación y que fenómenos extremos como las inundaciones intensifican los efectos de la contaminación acumulada en los ecosistemas. Por ello, Flowsafe pretende contribuir a los objetivos europeos de restauración ambiental mediante herramientas transferibles a distintos territorios y escenarios.
El objetivo es que, antes de 2050, la plataforma pueda desplegarse en unas 20.000 hectáreas distribuidas en 20 emplazamientos degradados de alto valor ecológico. El equipo de trabajo estima que esta herramienta permitirá eliminar más del 80 % de las mezclas de contaminantes presentes en las zonas restauradas, reducir los riesgos ecológicos y sanitarios y mejorar la biodiversidad y la resiliencia de los ecosistemas. Asimismo, la incorporación de inteligencia artificial aspira a reducir a la mitad el tiempo necesario para planificar las actuaciones tras una inundación, mejorando la capacidad de respuesta de las administraciones.
(SERVIMEDIA)
29 Jul 2026
EDU/gja


