Israel
Almeida pide el Nobel de la Paz para Yad Vashem para premiar “la tolerancia, la verdad y la justicia en el mundo”
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El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, pidió este miércoles el Premio Nobel de la Paz para el Centro Mundial de Conmemoración de la Shoá en Jerusalén, Yda Vashem, para premiar “la tolerancia, la verdad y la justicia en el mundo”, durante su intervención en el acto por el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto.
“Igual que me ha alegrado enormemente" de la entrega del Premio Nobel de la Paz de 2025 a María Corina Machado, "porque creo que encarna todos los valores de derechos, libertades, búsqueda de la democracia, de la paz, de la justicia y de la verdad y que ese premio este año le corresponde en exclusiva a María Colina Machado, creo que ese premio le corresponde este año 2026 a Yad Vashem”. Con esas palabras cerró el alcalde su intervención en el acto celebrado en la Casa de la Villa.
Afirmó que otorgando el galardón a esta entidad la Academia Noruega estará “concediendo un premio a la convivencia, a la tolerancia, a la verdad y a la justicia en el mundo”. El regidor fue el último en intervenir en un acto conjunto con el Centro Sefarad-Israel y la Comunidad Judía de Madrid, que se celebra tras un año en el que Madrid ha concentrado gran parte de la protesta social contra el Estado de Israel por el asesinato de miles de civiles en la Franja de Gaza y del boicot contra la participación de equipos israelíes en competiciones deportivas con la interrupción de La Vuelta Ciclista a su paso por Madrid.
Comenzó su intervención agradeciendo el trabajo de la presidenta de la Comunidad Judía, Estrella Bengio, que no continuará en su puesto tras este mandato, “en circunstancias muy difíciles como las que ha pasado el pueblo judío a lo largo de estos últimos años”.
En lo que respecta a la política y al Estado de Israel, llamó a lanzar un “grito” contra “todos aquellos que no buscan simplemente discrepar de un Gobierno, sino que buscan acabar con un Estado y buscan acabar con un pueblo”.
Defendió que “Madrid tiene que elevar esa voz, tiene que ser ese testigo que le diga al conjunto del mundo que no cabe el antisemitismo” y que hay que poner un “acento especial” en la lucha contra comportamientos que “no solo son delitos sino que son también profundamente incívicos y que inducen precisamente al antisemitismo y a la búsqueda de la desaparición de un Estado y de un pueblo como el judío”, que ha hecho “grandes aportaciones a la historia de la humanidad”.
Para subrayar la necesidad de recordar el holocausto, Almeida rememoró su experiencia durante la pandemia en España comparando lo que vio en el Palacio de Hielo, donde se guardaron los féretros de centenares de fallecidos, con lo que se vio en un vídeo proyectado en el acto sobre los campos de concentración.
“Solo cuando acudí al Palacio de Hielo y vi 400 ataúdes uno detrás de otro me di cuenta de la dimensión real de la magnitud que había detrás de las grandes cifras. Y por tanto, cuando hemos visto en ese vídeo lo que son las circunstancias personales y familiares de cada una de las víctimas, la cotidianidad de sus vidas, la realización de actividades como las que todos llevamos a cabo en nuestra vida, con nuestras familias, con nuestros hijos, con nuestros seres queridos, podemos ser conscientes de verdad de la magnitud de lo que supuso el holocausto y por tanto nos recuerda la importancia de mantener viva esa llama y de mantener viva esa memoria”, explicó.
También ahondó en la necesidad de acoger a otros colectivos que sufrieron discriminación durante el holocausto. “Madrid está orgullosa de poder ser una ciudad que acoge tanto a esa comunidad judía que tanto sufrió durante el holocausto, como de acoger también a ese colectivo Lgtbi que encuentra en esta ciudad también un sitio de libertad, como acoger también a los a las personas que tienen algún tipo de discapacidad y decirles que Madrid es una ciudad donde cabemos absolutamente todos”.
(SERVIMEDIA)
28 Ene 2026
JAM/clc


