Ciencia
Los antiguos canguros gigantes podían saltar incluso con 250 kilos
- Según un estudio
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Los ancestros gigantes de los canguros modernos pudieron haber sido capaces de saltar en ráfagas cortas incluso aunque llegaran a pesar hasta 250 kilos.
Esa es la conclusión de un estudio publicado este jueves en la revista ‘Scientific Reports’ y que supone la evaluación más completa hasta la fecha de la viabilidad mecánica del salto en canguros gigantes extintos.
Ese trabajo contradice investigaciones previas que sugerían que los canguros gigantes que pesaban más de 150 kilogramos eran demasiado pesados para que sus tobillos soportaran el salto.
Hoy en día, el canguro rojo es el animal saltador más grande del mundo y pesa alrededor de 90 kilos. Sin embargo, durante la Edad de Hielo, algunos canguros alcanzaron más del doble de tamaño, llegando incluso a pesar hasta 250 kilos.
Durante años, los investigadores creyeron que estos gigantes habían abandonado el salto, ya que estudios anteriores sugerían que saltar se volvería mecánicamente imposible por encima de unos 150 kilos.
Estas conclusiones se basaban principalmente en la simple ampliación de los canguros modernos, lo cual científicos de la Universidad de Manchester (Reino Unido), en colaboración con la Universidad de Bristol (Reino Unido) y la Universidad de Melbourne (Australia), sospechaban que podría ser engañoso.
Ahora, al combinar mediciones de canguros vivos con evidencia directa de huesos fósiles, el nuevo estudio descubre que los canguros gigantes pueden haber sido capaces de saltar.
“Las estimaciones anteriores se basaban simplemente en la escala de los canguros modernos, lo que podría significar que pasamos por alto diferencias anatómicas cruciales. Nuestros hallazgos demuestran que estos animales no eran simplemente versiones más grandes de los canguros actuales, sino que tenían una constitución diferente, lo que les permitió controlar su enorme tamaño”, según Megan Jones, de la Universidad de Manchester.
DOS FACTORES
El equipo examinó dos factores limitantes potenciales para el salto: la fuerza de los huesos del pie y la capacidad del tobillo para anclar los poderosos tendones que impulsan el salto.
Sus análisis muestran que los canguros gigantes tenían huesos del pie más cortos y gruesos, capaces de soportar fuerzas de aterrizaje, y sus huesos del talón eran lo suficientemente anchos para soportar tendones de tobillo mucho más gruesos que los de los canguros modernos.
Sin embargo, estos gigantes probablemente no rebotaban a través del paisaje como los canguros rojos de hoy. “Los tendones más gruesos son más seguros, pero almacenan menos energía elástica”, indica Katrina Jones, investigadora de la Royal Society en la Universidad de Bristol.
Esto probablemente hizo que los canguros gigantes fueran saltadores más lentos y menos eficientes, más adecuados para movimientos cortos que para viajes de larga distancia.
Sin embargo, saltar no tiene que ser extremadamente eficiente energéticamente para ser útil. Estos animales probablemente usaban su capacidad de saltar para cruzar terrenos accidentados rápidamente o para escapar del peligro.
El análisis fósil también reveló diversas estrategias de locomoción entre las especies extintas. Algunos canguros gigantes podrían haber combinado el salto con otras formas de movimiento, como caminar erguido sobre dos patas o desplazarse a cuatro patas, lo que sugiere que el salto era solo una parte de un repertorio de movimientos más amplio.
"Nuestros hallazgos contribuyen a la idea de que los canguros tenían una diversidad ecológica más amplia en la Australia prehistórica que la que encontramos hoy, con algunas especies grandes que pastaban como los canguros modernos, mientras que otras eran ramoneadoras, un nicho ecológico que no se ve en los grandes canguros de la actualidad", recalca Robert Nudds, profesor de Evolución, Infección y Genómica en la Universidad de Manchester.
(SERVIMEDIA)
22 Ene 2026
MGR/clc


