Cumbre Iberoamericana
Ausencias destacadas, la tragedia de Urda y el desplante de Milei marcan el comienzo de la cumbre
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La XXX Cumbre Iberoamericana arrancó este miércoles en Madrid en un clima marcado por las ausencias a la cita de líderes destacados como el brasileño Lula da Silva o la mexicana Claudia Sheinbaum, el recuerdo de los fallecidos en la tragedia ferroviaria de Urda, y el desplante del presidente argentino, Javier Milei, que decidió no acudir al acto de inauguración en el Teatro Real.
La celebración con éxito de la XXX Cumbre Iberoamericana es uno de los objetivos más importantes en el plano internacional para el Gobierno en esta legislatura, y para ello han trabajado especialmente en el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, que lidera José Manuel Albares, con la ayuda constante del rey Felipe VI.
Pese a los esfuerzos del Gobierno y de la Casa Real en lograr la asistencia de los jefes de Estado y de Gobierno de los 22 países que integran este foro político, finalmente solamente diez de los participantes acuden a la cita con la máxima representación institucional, después de que la lista sufriera variaciones hasta el último momento.
Especialmente destacadas son las ausencias del brasileño Lula da Silva y la mexicana Claudia Sheinbaum. También la de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, cuya posible presencia había levantado críticas en las jornadas previas.
Finalmente, los jefes de Estado y de Gobierno que estarán en la cumbre son los de España, Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Portugal, República Dominicana y Andorra.
Además, en un movimiento que no se esperaba, poco antes de la inauguración se supo que un invitado de excepción en Madrid estos días será el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski. Sólo su figura, siempre dispuesta a recabar apoyos en la comunidad internacional para la defensa de su país frente al agresor ruso opacó el regreso a Madrid del presidente argentino, Javier Milei.
Milei, que fue el último de los líderes de la cumbre en aterrizar en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz, regresó a Madrid dos semanas después de su última polémica en España, cuando en un desayuno informativo insultó al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, llamándolo “impresentable dictador”. Por eso mismo llamó la atención que Milei decidiera no asistir a la ceremonia de inauguración, con un desplante que augura una intervención polémica del presidente argentino en el plenario de mañana.
UNA CEREMONIA ARTISTICA
La ceremonia en el Teatro Real comenzó con un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario en Urda (Toledo), al que prestaron especial atención en sus intervenciones tanto el rey Felipe VI como el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Entre parlamentos en español y portugués, la ceremonia estuvo trufada de actuaciones musicales, con la participación de artistas como Miguel Poveda, Carminho, Eva Yerbabuena, Rozalén o Lila Downs.
El primero en intervenir fue el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, quien agradeció al Gobierno español y al rey Felipe VI el impulso a la cumbre, y aprovechó para defender que Iberoamérica "es una comunidad de destino".
Posteriormente, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dijo en su intervención no querer "un mundo de países cada vez más solos", sino un mundo "de países cada vez más unidos". "Y no se me ocurre un mejor lugar que esta comunidad iberoamericana para empezar a construirlo", recalcó.
Finalmente, para cerrar el acto, Felipe VI lanzó un llamamiento a seguir apoyando "con fuerzas renovadas" a la Comunidad Iberoamericana de Naciones y a su sistema de Cumbres. Algo para lo que será importante el éxito de la cita que arranca en Madrid.
(SERVIMEDIA)
04 Nov 2026
MGN/NVR/MAG/clc


