Fiestas
El Ayuntamiento de Madrid ofrece su colaboración para garantizar futuras ediciones de Tapapiés tras su cancelación
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El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ofreció este miércoles la colaboración del Ayuntamiento para asegurar la celebración de futuras ediciones del festival Tapapiés, tras la cancelación de la edición de este año por decisión de los organizadores, y en busca de unas condiciones que no comprometan la convivencia vecinal.
En declaraciones a la prensa tras visitar la nueva sede de Voluntarios por Madrid, el alcalde agradeció a los organizadores de Tapapiés que "entiendan que si el año pasado de alguna manera se pudo desbordar o pudo haber molestias e incomodidades, decidan dar este paso atrás para poder dar un paso adelante el año que viene".
Añadió que los organizadores "pueden contar con el Ayuntamiento de Madrid” y que tanto desde la Junta Municipal de Centro como desde el Ayuntamiento están “dispuestos a colaborar”. Asimismo, expresó que “si Tapapiés no se ha podido celebrar este año, esto no quiere decir que no se vaya a poder celebrar a lo largo de los años sucesivos”.
Tanto vecinos como fuentes del Ayuntamiento han reconocido, tras conocerse la noticia, que lo que comenzó siendo un festival para dar a conocer el barrio y sus bares se había transformado en un “macrobotellón”.
Ahora, la continuidad del festival pasa necesariamente por replantearlo para garantizar la convivencia vecinal. Lavapiés, señalan las mismas fuente municipales, ya no es un barrio desconocido o poco atractivo como sucedía hace unos años, por lo que quizá el futuro de Tapapiés esté más dentro de los propios locales de los bares que en las calles del barrio.
En la misiva emitida por la Asociación de Comerciantes de Lavapiés Distrito 12 para anunciar la cancelación, los organizadores explicaron que el evento volverá en 2027 con “un formato sostenible que no altere la convivencia con los vecinos” y “una fórmula alternativa que no congregue tanto público en la calle, pero que siga promocionando la variada gastronomía multicultural de un barrio donde conviven más de 80 nacionalidades censadas”.
AFECCIÓN A LOS BARES
La cancelación supondrá una merma para los ingresos de la economía local. “Gracias a la venta de tapas y cerveza, la hostelería del barrio incrementaba su facturación en más de un 25% de media”, apuntó la presidenta de la Asociación, Carmen Gordo.
Los hosteleros asociados reconocieron que “algunos bares pequeños pueden verse obligados a cerrar al no celebrarse esta edición”. En este sentido, Antonio Amago, propietario de La Musa de Espronceda, lamentó que “la facturación de Tapapiés era vital para todos los participantes". "Era nuestro salvavidas de todo el trimestre”.
No obstante, lo cierto es que en la última edición un gran volumen de las consumiciones en la calle, y así lo reconocen también fuentes cercanas a la organización, fue para los vendedores ambulantes que vendían cerveza de forma irregular y a precios más bajos que las barras. Así, todos los factores apuntan a la necesidad de replantear esta fiesta popular para poder garantizar su continuidad.
(SERVIMEDIA)
16 Sep 2026
JAM/pai


