Madrid
El Ayuntamiento de Madrid renueva los vinilos para proteger los cristales del puente de Bailén
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El Ayuntamiento de Madrid ha comenzado esta semana los trabajos de renovación de los vinilos de protección en las pantallas de vidrio del viaducto de la calle de Bailén. Se sustituirán 240 metros cuadrados de vinilo transparente adherido a los 67 paneles de vidrio que hay en cada lado.
Como si de la pantalla de un movil gigante se tratase, los operarios del Ayuntamiento retiran los vinilos de los cristales, los limpian y colocan los nuevos sin que queden burbujas de aire o de agua. Con estas labores los cristales del puente recuperan su transparencia que permite ver mejor la postal desde el viaducto junto al Palacio Real y la catedral de la Almudena.
Los vinilos cubren los cristales que el Ayuntamiento colocó para reducir el número de suicidios que se producían en este lugar de la ciudad que se eleva a 25 metros del suelo sobre la calle Segovia. Los vinilos ya se renovaron en 2019 y en 2023 y actúan como un elemento de protección frente al desgaste provocado por la exposición a la intemperie, los arañazos y los actos vandálicos, evitando el deterioro del vidrio y facilitando las labores de mantenimiento, ya que puede reemplazarse sin necesidad de sustituir los paneles.
La actuación cuenta con un presupuesto de 23.000 euros, financiado con cargo al contrato municipal de conservación del mobiliario urbano. Durante la ejecución de los trabajos, que se prolongarán durante toda la semana, se adoptarán las medidas necesarias para garantizar la seguridad de peatones y vehículos y reducir al mínimo las afecciones a la movilidad.
Las pantallas de protección del viaducto de la calle de Bailén desempeñan una función esencial para reforzar la seguridad en uno de los espacios más representativos de Madrid. El Ayuntamiento de Madrid, a través de su mantenimiento periódico, busca prolongar la vida útil de la instalación, optimizar los recursos públicos al evitar la sustitución de los paneles de vidrio y contribuir a la conservación de la calidad del espacio urbano.
En 2024, se cumplieron 150 años de la inauguración de la primera construcción del viaducto en hierro y los 90 de la puesta en servicio de la obra actual basada en hormigón. Con su puesta en funcionamiento, se solventó uno de los primeros problemas con que se encontró Madrid al crecer hacia el sur: el desnivel de 23 metros existente tras el Palacio de Oriente, lo que dificultaba el tránsito hacia el área de la Basílica de San Francisco el Grande.
Tras su última remodelación a finales de los años 70 del siglo pasado, que aumentó su anchura y altura y preservó la imagen de la obra de 1934, el viaducto de la calle de Bailén quedó configurado en su estado actual. Es un gran puente de alrededor de 200 metros de longitud y 25 metros de altura en su punto más elevado respecto a la calle de Segovia, con amplias aceras a sus lados y capaz de soportar tráfico de gran tonelaje, con dos carriles en cada sentido de la circulación. Sigue siendo una de las principales puertas de entrada al centro de la ciudad, al desembocar su extremo norte en las cercanías de la plaza de Oriente y la calle Mayor.
(SERVIMEDIA)
08 Jul 2026
JAM/gja


