Vivienda
El Banco de España aprecia un “cambio de tendencia” en el crédito promotor, que creció un 3,7% hasta junio
-Avisa de un “aumento de las vulnerabilidades del mercado inmobiliario desde 2024, aunque en niveles inferiores a 2008”
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El Banco de España detecta un “cambio de tendencia” en el crédito a la construcción y las actividades inmobiliarias, que mostraron un crecimiento del 3,7% interanual hasta junio y que partían de niveles “muy reducidos”.
En su ‘Informe de Estabilidad Financiera’ correspondiente a otoño y publicado este jueves, el organismo indica que el crédito bancario a empresas y autónomos creció un 2,1% hasta junio, “con particular fuerza en los sectores de construcción y de actividades inmobiliarias”.
Debido al peso contenido actual del crédito a la promoción y construcción, su contribución al crecimiento total del crédito “no excedió” a la del resto de sectores. En junio de 2025, la construcción y las actividades inmobiliarias representaban el 20,4% del crédito a empresas y autónomos. Excluyendo estas actividades, los tres sectores con mayor peso son comercio y reparaciones, transporte y almacenamiento, y actividades profesionales, científicas y técnicas. Conjuntamente, representaban cerca de un tercio del total.
Igualmente, el organismo apunta que no aprecia “vulnerabilidad sistémica asociada a un exceso de actividad constructora, sino que, al contrario, la contención en la producción de vivienda nueva habría contribuido a presionar los precios”.
Sobre los riesgos del mercado inmobiliario, el Banco de España destaca que el indicador sintético de riesgos muestra “un aumento de las vulnerabilidades del mercado inmobiliario desde 2024, aunque estas aún se sitúan en niveles significativamente inferiores a los de los años previos a 2008”. En concreto, el indicador sintético se situaba a junio de 2025 en niveles similares a los observados en 2019, el año previo a la pandemia, y en 2001, “claramente inferiores a los del boom inmobiliario”. Con ello, el Banco de España concluye que “tanto la actividad real como la situación financiera de los hogares y las condiciones crediticias presentan en el período reciente contribuciones mucho más reducidas al nivel total del indicador con respecto a las que mostraban hasta 2008”.
Sobre los precios, destaca que en términos reales en junio se situaron en niveles del segundo trimestre de 2005 y un 17,5 % por debajo de su nivel máximo de 2007. Sí que anota que, “desde el tercer trimestre de 2024, el crecimiento real de los precios de la vivienda ha excedido al de la renta real media por hogar”. En cualquier caso, no observa una “expansión generalizada” de los precios por provincias.
El informe resume que la evolución al alza de los precios se enmarca en una coyuntura en la que, “desde una perspectiva histórica, la actividad de construcción es débil, el endeudamiento de los hogares es bajo, el crédito inmobiliario es contenido y los estándares de concesión crediticia no apuntan signos de relajación significativa”.
MAYOR ESFUERZO PARA PAGAR LA VIVIENDA, MENOR CONSUMO
El Banco de España analiza el esfuerzo financiero asociado a la vivienda principal y el consumo de los hogares y observa que se produce un consumo un 8% menor para hogares que dedican entre el 20% y el 30% de su renta al pago de deudas de la vivienda principal frente a los que dedican menos del 10%. Esta diferencia negativa se amplía hasta el 11% para hogares de similares características que destinan más del 30% de sus ingresos a este concepto.
También aprecia una relación inversa entre el consumo y el esfuerzo financiero para hogares que, aun sin deudas, destinan una parte considerable de sus ingresos al pago del alquiler de la vivienda en la que residen. En particular, los hogares sin deudas que destinan más del 30% de sus ingresos al alquiler consumen un 15% menos que aquellos con características similares que tienen una hipoteca y dedican menos del 10% de sus ingresos a pagarla.
En cuanto a la posibilidad de limitar el crecimiento del crédito, analiza la literatura previa al respecto y concluye que “no se ha podido identificar en ella un marco integrado y generalmente aceptado para evaluar de forma exhaustiva los beneficios y costes de estas medidas” y su “eventual aplicación en España requiere de estudios adicionales, como los que están en curso en el Banco de España, que incorporen a su evaluación las características estructurales y la coyuntura de la economía española”.
(SERVIMEDIA)
13 Nov 2025
MMR/gja


