Energía

El Banco de España constata "alta resiliencia" de las infraestructuras financieras en el apagón y trabaja con el sector en medidas para estas situaciones

MADRID
SERVIMEDIA

El Banco de España constata que las infraestructuras financieras “demostraron una alta resiliencia” durante el apagón y trabaja con el sector en herramientas para posibilitar los pagos en situaciones análogas.

El organismo aborda la respuesta durante el apagón en la ‘Memoria de Supervisión 2025’ publicada este martes, cuando se cumple el primer aniversario del apagón que tuvo lugar el 28 de abril de 2025.

El Banco de España repasa que se produjo una “clara reducción de las operaciones de pago minoristas” debido a la imposibilidad de los comercios y empresas de continuar con su actividad por falta de electricidad y hubo "interrupciones puntuales en cajeros y canales digitales". “Sin embargo, las infraestructuras financieras, y en especial los sistemas de pago, demostraron una alta resiliencia, apoyadas en sistemas de contingencia que permitieron su correcto funcionamiento, de acuerdo con los requisitos de continuidad operativa recogidos en los marcos de vigilancia y regulatorios”, según recoge.

En esa línea, la memoria desvela que, a raíz del apagón, se pidió a las entidades que completaran un cuestionario para evaluar el impacto en su actividad y se realizó un seguimiento de las medidas aplicadas para mitigar sus efectos.

Durante la presentación de la memoria, la subdirectora del Departamento de Sistemas de Pago, Montserrat Jiménez, aseveró que las infraestructuras financieras "estaban preparadas" y las entidades contaban con medidas de contingencia.

De cara a posibles medidas a adoptar después de esta situación, Jiménez señaló que no se ha implementado ninguna supervisora ni de vigilancia sobre las infraestructuras financieras porque "fueron resilientes", pero "sí se está trabajando con la industria de manera sectorial en tarjetas o sistemas de pago para ver si en situaciones como estas se pueden tener herramientas que mejoren o faciliten que se lleven a cabo los pagos".

Por otra parte, la memoria también hace referencia a la dana, ocurrida en octubre de 2024, para concluir que "no tuvo un impacto relevante en la calidad crediticia".

La memoria recoge que se llevó a cabo un seguimiento específico de la calidad crediticia en las entidades potencialmente más afectadas. Para ello, se solicitó información detallada sobre la evolución de determinadas métricas de riesgo de crédito y sobre el volumen de ayudas oficiales recibidas por la población afectada. "No se observaron signos de deterioro relevante de la calidad crediticia, probablemente debido a las ayudas directas, los préstamos del Instituto de Crédito Oficial (ICO) y las moratorias concedidas", explica el Banco de España.

No obstante, el organismo inició el año pasado inspecciones in situ en las cuatro entidades más afectadas para revisar la gestión de los riesgos.

(SERVIMEDIA)
28 Abr 2026
MMR/gja