Ampliación

PIB

El Banco de España eleva en seis décimas sus perspectivas de inflación, hasta el 3,6% en 2026, por el conflicto en Oriente Medio

MADRID
SERVIMEDIA

El Banco de España elevó en seis décimas sus perspectivas de inflación para 2026, desde el 3% previsto en marzo hasta el 3,6% en las proyecciones presentadas este jueves, como consecuencia del “impacto del ‘shock’ energético asociado al conflicto en Oriente Próximo” y, en menor medida, por el incremento de los precios de los bienes industriales no energéticos.

Las ‘Proyecciones macroeconómicas e informe trimestral de la economía española’ del Banco de España se elaboraron con informaciones y datos hasta el 27 de mayo, por lo que no contemplan el reciente acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán para acabar con la guerra ni las repercusiones que esto tendrá en la economía global.

Sin embargo, sí tuvieron en cuenta el paquete de medidas aprobado en marzo por el Gobierno para hacer frente al 'shock' consecuencia del conflicto, que comenzó a finales de febrero tras el ataque de Israel y Estados Unidos e Irán. El Banco de España resaltó que el ‘shock’ energético de estos últimos meses estuvo mitigado por las medidas de apoyo fiscal del Ejecutivo. Una parte de ese paquete expiró el 1 de junio y la restante decaerá el 30.

Por su parte, la inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos, escalará este año hasta el 3,2% en 2026, medio punto más de lo contemplado en las previsiones de marzo.

El Banco de España también revisó al alza sus proyecciones para 2027. La inflación se moderará respecto a 2026 y quedará en el 2,6%, si bien esa cifra es una décima superior a las estimaciones de marzo. La contención esperada para el próximo ejercicio “responde a una caída de los precios energéticos más pronunciada que la contemplada en marzo”.

Además, la magnitud de esta disminución compensa parcialmente una mayor inflación subyacente prevista para 2027, en el 3,2%, cinco décimas más que en marzo.

PIB SIN VARIACIONES

El Banco de España mantuvo en junio las mismas perspectivas de crecimiento para la economía española que en marzo, a pesar del deterioro del contexto internacional. Las proyecciones de PIB quedan en el 2,3% en este ejercicio y en el 1,7% en el siguiente.

No obstante, la institución alertó de “signos de desaceleración” en el primer trimestre de 2026, con un ritmo de crecimiento del 0,6%, en línea con las estimaciones del Banco, pero dos décimas por debajo que en el cuarto trimestre de 2025.

Esta ralentización se debe a la pérdida de dinamismo de la demanda interna, sobre todo del consumo privado y de la inversión. Por su parte, el sector exterior contribuyó de forma positiva, como resultado de una contracción de las importaciones superior a la de las exportaciones. Para este segundo trimestre, las proyecciones apuntan que el PIB español podría crecer entre un 0,5% y un 0,6%, con respecto al primer trimestre.

Aunque el Banco de España dejó sin variación las proyecciones globales de 2026 y 2027, revisó la composición de ese crecimiento. El consumo privado avanzará una décima más lento de lo estimado en marzo, y quedará en el 2,6% este año. Por su parte, el consumo público recortará tres décimas y crecerá al 1,5%.

Las exportaciones de bienes y servicios aumentarán un 0,8% en 2026, 1,6 puntos por debajo de las previsiones de marzo, y las importaciones un 2,1%, 2,8 puntos menos que en marzo.

Para 2027, el aporte del consumo privado será del 1,6%, una décima más que en las previsiones de marzo, y el del privado, del 1,7%, con un recorte de dos décimas. Las exportaciones crecerán al 2,6%, sin cambios, y las importaciones, al 2,8%, con una rebaja de una décima respecto a marzo.

El Banco de España detalló que la ralentización del crecimiento por el contexto internacional se verá contrarrestado en 2026 por una evolución de la actividad en el segundo trimestre algo superior a la prevista en marzo y, en 2027, por un mayor crecimiento de la población.

PARO EN EL 10%

La creación de empleo mantendrá su robustez en los próximos ejercicios gracias a “la resiliencia del mercado laboral, el dinamismo de la actividad y los flujos migratorios”. El Banco de España prevé que el empleo crezca al 2,2% en 2026, igual que en marzo, y en el 1,5% en 2027, con una revisión al alza de dos décimas.

Por su parte, la tasa de paro descenderá del 10,5% registrado en 2025 y quedará en el 10% en 2026. Esto supone una décima más de lo recogido en las previsiones de marzo.

El paro seguirá su senda descendente en 2027 y quedará en el 9,8%. A pesar de esta mejora en comparación con los años anteriores, quedaría dos décimas por encima del dato anticipado en marzo, como resultado del aumento de la población activa derivado de las nuevas proyecciones demográficas.

CUENTAS PÚBLICAS

El Banco de España prevé que el déficit de las Administraciones Públicas se sitúe en el 2,4% del PIB en 2026, el mismo nivel que en 2025. En comparación con el ejercicio de previsiones de marzo, esta cifra sube una décima 2026, como consecuencia de una mayor estimación del impacto de los gastos extraordinarios, basada en la información contenida en el Informe de Progreso Anual de 2026.

En 2027, el déficit se reduciría en una décima, hasta el 2,3% del PIB, sin cambios respecto a las previsiones de marzo.

El crecimiento del gasto neto superaría los límites establecidos en el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo (Pfemp) en ambos ejercicios. No obstante, dada la solicitud de activación de la cláusula de escape asociada al incremento del gasto en defensa por parte de España a la Comisión Europea, no sería necesario adoptar nuevas medidas para cumplir con el Pfemp hasta 2027.

Por su parte, la deuda pública se situaría en el 98,9% en 2026, con una rebaja de tres décimas respecto a marzo, y pasaría al 97,9% del PIB en 2027, dos décimas menos que en marzo, como consecuencia de la revisión al alza del crecimiento del PIB nominal.

El director general de Economía del Banco de España, David López Salido, incidió en que la reducción de la deuda sobre el PIB sigue siendo clave para cumplir con las reglas europeas.

INFOME ANUAL

El Banco de España también publicó este jueves su Informe Anual, en el que insistió en que las medidas para hacer frente a una crisis inflacionaria sean “focalizadas, temporales y calibradas” que ponderen la protección a los afectados y la contención de los precios con el coste presupuestario y compara las que se han adoptado por el repunte de la inflación este año por el conflicto en Oriente Próximo con el repunte de la inflación, mucho mayor, en 2022 y 2023 por la guerra en Ucrania, que todavía hoy continúa.

El organismo estima que entonces, en España en torno al 16% de las medidas que se adoptaron fueron focalizadas y que evaluaciones recientes reflejan que, aunque sirvieron para reducir el coste de la cesta de la compra, los hogares españoles dispusieron de menor margen de ahorro al dedicar una mayor parte de su renta al consumo.

Las medidas de este año “similares en su diseño a las implementadas durante 2022 y 2023” tenderían a otorgar un mayor peso a las no focalizadas como son las rebajas impositivas a la energía.

El organismo resalta que España es el país que ha movilizado mayores recursos sobre su PIB para enfrentar el impacto por la crisis en Oriente Próximo, en torno a un 0,25% del PIB, según las estimaciones de la Comisión Europea. Como en el episodio de 2022-2023, las medidas no focalizadas representan alrededor del 75% del coste fiscal total en el conjunto europeo.

Por otra parte, en el ámbito fiscal, el organismo que dirige José Luis Escrivá considera que el Informe de Progreso Anual 2026, presentado por el Gobierno a Bruselas en abril a modo de seguimiento del cumplimiento del Plan Fiscal Estructural de reducción de la deuda pública, “no contiene ningún anuncio de nuevas medidas que permitan sustentar” los objetivos del Plan Fiscal Estructural para el periodo 2025-2028, “lo que le resta credibilidad y mantiene la incertidumbre sobre la situación de las finanzas públicas en España”.

El Banco de España insiste en “reforzar la previsibilidad de la política fiscal”, con previsiones “acompañadas de un grado suficiente de detalle de medidas” y alerta de que no acometer esta tarea genera incertidumbre sobre cómo se financiarán las nuevas presiones de gasto.

(SERVIMEDIA)
18 Jun 2026
MMR/NFA/clc