Pueblo gitano

Bustinduy ve importante recordar lo que se ha hecho en España con el pueblo gitano: “No estamos dispuestos a permitir que se repita”

MADRID
SERVIMEDIA

El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, juzgó este lunes “importante” el hecho de “recordar” lo que se ha “hecho” en España con del pueblo gitano y advirtió de que “no estamos dispuestos a permitir que se repita”.

Así lo aseveró durante su participación en el acto conmemorativo en recuerdo de las víctimas del Samudaripen, organizado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 y el Consejo Estatal del Pueblo Gitano, en la sede del Ministerio y en la que subrayó que se trata de una jornada para recordar a toda la comunidad gitana que sufrió el genocidio y las “atrocidades cometidas en los campos de concentración nazis y también en nuestro propio país”.

“Para, con profundo dolor, recordar la represión, la persecución y la discriminación ejemplarizada en la prisión general de Gitanos, pero desgraciadamente replicada tantas veces a lo largo de nuestra historia”, lamentó, al tiempo que juzgó “obligado mirar también a los caminos que se abren hacia delante”.

En este punto, llamó a “preguntarnos por los caminos que aún hoy recorren las familias gitanas”. “Quizá caminos que no son ya los de una huida, pero que siguen estando plagados de obstáculos y de barreras inaceptables”, criticó, al tiempo que reivindicó el “compromiso para erradicar todos esos obstáculos y todas esas fuentes de discriminación”, que ve “absolutamente incompatibles con una democracia como la que queremos ser”.

Tras celebrar que en 2025 fue “un año extraordinariamente importante, al conmemorarse el 600 aniversario de la llegada del pueblo gitano a la península Ibérica”, el ministro señaló que el Ejecutivo sigue “comprometido” con el despliegue de la Estrategia para la igualdad, la inclusión y la participación del pueblo gitano, que culmina en el año 2030.

HOJAS DE RUTA

A su juicio, supone “un acto importante del reconocimiento no solo de la existencia de las discriminaciones, sino también de la obligación de adoptar hojas de ruta para conseguir dar respuesta por vía institucional a esa discriminación, a ese sufrimiento y poder allanar ese camino hacia delante”.

“Vivimos un momento muy complicado para los grupos sociales que están más expuestos al odio y a la discriminación. Vivimos un auge cultural, social, político, económico de fuerzas que abiertamente reivindican el principio de la jerarquía, de la desigualdad y de la discriminación como fuente de identidad”, apostilló, al tiempo que puso ejemplos de persecución en EEUU, Palestina, convencido de que en España “hay gente que abiertamente reivindica, se identifica, con quienes están cometiendo esos atropellos a lo largo y ancho del mundo”.

En este contexto, defendió que España “no puede, no puede y no quiere y no debe ser un país que consienta eso; no quiere ser un país violento, un país que señale y expulse y maltrate a quien se considera diferente. No quiere ser un país que niegue la propia diversidad que lo hace ser quien es”, añadió, consciente de que “no quiere ser un país triste, quiere ser todo lo contrario”.

“Y lo quiere ser justo porque tiene memoria, precisamente porque tiene memoria, porque recuerda como un deber de no repetición lo que ha sucedido en esta tierra con las generaciones anteriores. Por eso es importante reconocer y recordar lo que se ha hecho en España durante siglos con el pueblo gitano, recordarlo con dolor, pero con firmeza también para impedir que pueda volver a suceder”, añadió, al tiempo que avanzó que “no estamos dispuestos a permitir que eso se repita”.

(SERVIMEDIA)
27 Jul 2026
MJR/gja