Biodiversidad

Los caballos se mantienen impasibles mientras sus corazones se aceleran al ver a un depredador

- Según un estudio

MADRID
SERVIMEDIA

Los caballos mantienen una expresión impasible al tiempo que sus corazones se aceleran cuando vislumbran a algún depredador.

Esa es la conclusión de un estudio realizado en el Centro Equino de la Universidad Estatal de Ohio (EEUU) y publicado este miércoles en la revista ‘PLOS One’.

El estudio sugiere que los caballos reconocen a un depredador cuando lo ven, incluso si solo lo hacen a través de una pantalla de vídeo en su establo, sin sonidos, olores ni experiencias previas que les proporcionen contexto.

Y aunque los sensores indicaron que la frecuencia cardíaca de los caballos aumentaba cuando miraban a los lobos en la pantalla, por lo demás no mostraban signos externos de alarma. No movían la cabeza ni agitaban la cola, y su mirada no estaba fija de una manera que indicara que su cerebro estaba procesando una amenaza.

“En lugar de simplemente asustarse, los caballos demuestran una notable contención cognitiva al evaluar una amenaza potencial”, según Zeynep Benderlioglu, profesora titular de evolución, ecología y biología de organismos en la Universidad Estatal de Ohio.

Benderlioglu añade: “No todo miedo o estrés se traduce en un comportamiento manifiesto. No están en modo de lucha o huida, sino que están evaluando la situación, y lo hacen con una rapidez asombrosa. Pero al mismo tiempo, su corazón late con fuerza”.

Según Benderlioglu, este hallazgo es relevante para el bienestar de los caballos y de las personas, pues es posible que los jinetes y cuidadores no sepan distinguir cuándo un equino está agitado.

“Este reconocimiento visual significa que los caballos pueden estar experimentando un estado interno de agitación mientras permanecen físicamente quietos”, explica, antes de añadir: “Comprender esta desconexión es vital para garantizar tanto la seguridad del jinete como el bienestar de un caballo que está procesando una amenaza, especialmente si esa amenaza es un cánido, cualquier perro”.

ENFOQUE NOVEDOSO

En el estudio participaron 18 caballos de ambos sexos y de diversas edades. Los animales vieron un breve vídeo silencioso en un establo estándar, mientras llevaban un monitor cardíaco equino y eran grabados con una cámara de vídeo.

Benderlioglu asegura que, hasta donde ella sabe, esta investigación representa un enfoque novedoso para evaluar el reconocimiento de depredadores en equinos, al aislar las señales visuales de otros estímulos sensoriales como el olfato o el sonido.

El vídeo mostraba tres escenas de 20 segundos cada una: un estímulo de control con marsupiales vombátidos pastando en libertad, seguido de vídeos de grupos de lobos interactuando agresivamente o acicalándose.

La mitad de los caballos vieron primero a los lobos peleando y luego acicalándose, y para la otra mitad la secuencia se invirtió.

Por otra parte, los investigadores recopilaron datos de los cuidadores sobre la edad, el sexo, el estatus social dentro de la manada, la dependencia social y el temperamento de los animales, como la ansiedad social o el miedo.

La frecuencia cardíaca se mantuvo en los niveles iniciales cuando los caballos observaban a los vombátidos, pero aumentó significativamente cuando observaban a los lobos, independientemente de si estos peleaban o se acicalaban. Los investigadores consideran este resultado especialmente llamativo.

“Esperaba que los caballos diferenciaran los vídeos de peleas de los de acicalamiento, pero no lo hicieron. Presentaban un alto nivel de alerta y una frecuencia cardíaca más elevada, en comparación con los valores de referencia y los ‘wombats’, al observar tanto a los lobos acicalándose como a los que peleaban”, señala Benderlioglu.

MACHOS Y ESTATUS SOCIAL

El aumento de la frecuencia cardíaca fue más pronunciado en los machos y en aquellos con un estatus social más elevado. “Los machos presentaban frecuencias cardíacas basales similares a las de las hembras, pero reaccionaban con mayor intensidad. Tenían respuestas de frecuencia cardíaca más elevadas y mayor excitación”, indica Benderlioglu.

Esta investigadora agrega: “Los caballos de alto estatus mostraron respuestas de frecuencia cardíaca más elevadas ante estímulos de depredadores, probablemente porque desempeñan un papel importante en la toma de decisiones colectivas y en el liderazgo de la manada. Los demás suelen seguir a los caballos de alto estatus porque la manada deposita mayor confianza en ellos para tomar decisiones colectivas, especialmente en lo que respecta a la seguridad”.

Investigaciones previas han sugerido que los caballos y la mayoría de los vertebrados utilizan la mirada hacia la izquierda para evaluar una amenaza, ya que esta función se basa en el hemisferio derecho del cerebro. La mirada hacia la derecha indica que los animales están llevando a cabo una evaluación cognitiva, una tarea más propia del hemisferio izquierdo.

En el nuevo estudio, los caballos no mostraron preferencia de mirada al observar a los lobos, y cuando observaban a los vombátidos, los miraban atentamente con visión binocular, con ambos ojos fijos al frente.

“La gente no suele atribuir un alto nivel de cognición a los animales de presa. Pero los caballos están realizando un procesamiento cognitivo de un nivel inesperadamente alto. Están en estado de alerta máxima, y ​​como la amenaza no se materializó, no se producen manifestaciones conductuales porque están evaluando cognitivamente la situación”, concluye Benderlioglu.

(SERVIMEDIA)
15 Jul 2026
MGR/nbc