Sequía

El calor y el sobreconsumo se llevan las reservas de agua del invierno en España, según Greenpeace

- La escasez afecta sobre todo al norte peninsular

MADRID
SERVIMEDIA

La crisis hídrica afecta sobre todo al norte de España por el calor y el sobreconsumo en verano, que se llevan las reservas de agua del invierno, según apuntó este miércoles Greenpeace coincidiendo con la 17ª Cumbre de Lucha contra la Desertificación, que se celebra desde este lunes hasta el próximo 28 de agosto en Ulán Bator (Mongolia).

Las lluvias del invierno y la primavera pasadas han dejado “una falsa sensación de abundancia” porque la demanda sin control y el calor han consumido buena parte de las reservas, según Greenpeace, que añadió: “Las sequías deben gestionarse cuando hay agua, no cuando falta. En nuestro país, la falta de agua se ha convertido en un problema muy grave”.

Esta organización apuntó que “España atraviesa un episodio preocupante que golpea a comunidades históricamente húmedas”. Por ejemplo, en Asturias la falta de agua en los pastos de montaña pone en jaque a la ganadería. En localidades del municipio de Siero, explotaciones y vecinos sobreviven a golpe de camiones cisterna privados por los que pagan hasta 200 euros la cuba, mientras el colectivo Asturias Ganadera exige soluciones urgentes para garantizar el suministro en los montes.

En Galicia, Augas de Galicia mantiene la alerta por escasez de agua, que a casi el 80% de los municipios gallegos. Se ha exigido a los ayuntamientos de áreas como Vigo, Pontevedra o A Coruña recortar un 15% el consumo de agua, con ríos como el Lérez en niveles mínimos y concellos que prohíben el riego, el lavado de coches o el llenado de piscinas.

En La Rioja y Navarra, el acelerado descenso de las reservas hídricas en los embalses riojanos y navarros tensiona el mercado de paja y forrajes en todo el norte peninsular, disparando los costes de explotación y amenazando la viabilidad del sector primario de cara al otoño.

Y en Baleares, Mallorca ha visto descender sus reservas hídricas globales hasta un 39%, mostrando acuíferos al límite en pleno pico estival.

“CORECTA GESTIÓN”

El responsable de la campaña de aguas de Greenpeace España, Julio Barea, recalcó que, “mientras la ONU debate en la COP17 de Mongolia cómo frenar la desertificación, gran parte de las Administraciones en España siguen haciendo un uso insostenible del recurso, sobreexplotando los ríos para la agroindustria e industrias intensivas, contaminando los suelos y los cauces, y permitiendo que un 30% del agua potable se pierda por fugas en tuberías defectuosas”.

“La sequía no se gestiona cortando las duchas de la playa en agosto. Se gestiona haciendo una correcta gestión de la demanda cuando los embalses aún tienen agua”, sentenció.

Greenpeace indicó que ver camiones cisterna en Asturias o cortes de agua potable en Galicia demuestra “el fracaso de un modelo de gestión hídrica obsoleta, basada en paradigmas del siglo pasado y que ignora el impacto real del cambio climático”.

“Lo que estamos viviendo estos días en Galicia, Asturias, La Rioja o Mallorca no es un castigo divino ni una simple racha de mala suerte meteorológica: es el resultado inevitable de haber gestionado el agua bajo la falsa premisa de que es infinita”, indicó Barea.

DEMANDAS

Por ello, Greenpeace pidió al Gobierno y a las comunidades autónomas que abandonen las “medidas paliativas de última hora” e implementen “un cambio de rumbo estructural” con medidas como la reducción “drástica” de la demanda de agua agroindustrial, inversión prioritaria en redes urbanas, la garantía estricta de caudales ecológicos de los ríos, la clausura inmediata de pozos y extracciones ilegales, y la protección de acuíferos frente a la contaminación por nitratos procedentes de la agroindustria,

El abandono de la "política del hormigón" rechazando nuevos embalses y trasvases para priorizar la restauración del suelo, la prevención de la erosión y la protección de masas forestales autóctonas, y el “freno” a desarrollos e infraestructuras de alto consumo no permitiendo la concesión de licencias para macroproyectos recreativos, turísticos o intensivos en zonas golpeadas por el estrés hídrico y la desertificación son otras propuestas.

(SERVIMEDIA)
19 Ago 2026
MGR/pai