Clima

El cambio climático ralentizará casi todos los partidos del Mundial de Fútbol este verano

- El Uruguay-España del 26 de junio podría ser el más afectado para el rendimiento de los jugadores debido al calentamiento global

MADRID
SERVIMEDIA

El calentamiento global aumenta el riesgo de que los partidos del Mundial de Fútbol, que comenzará el próximo 11 de junio y se disputará en Canadá, Estados Unidos y México, se desarrollen a un ritmo más lento y de que el rendimiento de los jugadores se vea reducido en casi todos los encuentros.

Esa esa la conclusión principal de un nuevo análisis de científicos de Climate Central, quienes examinaron la probabilidad de que las temperaturas superen los 28 grados, un umbral relacionado con la disminución del rendimiento de los jugadores.

El análisis, difundido este miércoles comparó las condiciones climáticas actuales -influenciadas por el cambio climático antropogénico- con un escenario hipotético sin cambio climático para determinar cómo el calentamiento global alteró la probabilidad de que el calor afectara el rendimiento en cada partido.

Los investigadores descubrieron que 97 de los 104 partidos programados se enfrentan a una mayor probabilidad de sufrir condiciones que mermen el rendimiento. Esta tendencia supone una amenaza directa para la velocidad del juego y la seguridad de los deportistas.

De todos los partidos, el cambio climático es el factor que más incrementa la probabilidad de que se produzcan condiciones de calor que afecten al rendimiento durante el encuentro entre España y Uruguay del próximo 26 de junio en Guadalajara (México), que se jugará a las 20.00 hora local y 2.00 del día siguiente en la España peninsular. La probabilidad del 70% de que se den esas condiciones de calor durante ese partido es 37 puntos porcentuales mayor debido al cambio climático.

En los otros dos partidos de la fase de grupos de España, que se jugarán en Atlanta (Estados Unidos), esa probabilidad es del 77% tanto en el encuentro contra Cabo Verde el lunes 15 de junio como en el de Arabia Saudí el domingo 21 de junio, en ambos casos con 15 puntos porcentuales más por el cambio climático.

CALIDAD DE JUEGO

Casi la mitad de los partidos tienen al menos un 50% de probabilidades de sufrir un calor que pueda mermar el rendimiento. “Este análisis deja claro que el aumento de las temperaturas no solo supone un grave riesgo para la salud de jugadores y aficionados, sino que también está empezando a afectar a la calidad del juego”, apuntó el futbolista Morten Thorsby, que jugará con Noruega en el Mundial.

“Cuando el calor afecta a la velocidad, la recuperación y la intensidad general, cambia la forma de jugar al fútbol, y no para mejor. Precisamente por eso firmé la carta de los jugadores a la FIFA la semana pasada. Debemos tomar estos riesgos en serio y garantizar la protección del deporte que amamos, tanto para quienes están en el campo como para todos los que lo ven en todo el mundo”, añadió Thorsby.

La investigación se basa en el reciente análisis de Climate Central, que muestra que, debido al cambio climático, casi todos los estadios anfitriones registran ahora más días de calor extremo que en la década de 1970. “Jugar a temperaturas superiores a 28 grados cambia el juego, afectando las tácticas, el ritmo y la calidad general. Observamos una menor intensidad, menos sprints y, potencialmente, menos oportunidades de gol”, según Mike Tipton, de la Facultad de Psicología, Deporte y Ciencias de la Salud de la Universidad de Portsmouth (Reino Unido).

En su opinión, “a medida que las temperaturas suben, los riesgos también aumentan. La exposición prolongada y la deshidratación pueden provocar agotamiento por calor o incluso un golpe de calor, especialmente en partidos de alta presión, donde los jugadores tienden a sobrepasar sus límites naturales”.

CALOR EXTREMO

Shel Winkely, meteorólogo de Climate Central, indicó que “los Mundiales del pasado no volverán, no porque los jugadores hayan cambiado, sino porque el planeta sí”. “Las olas de calor, el clima impredecible y el cambio de estaciones están reescribiendo las reglas de los deportes que amamos”, recalcó.

Winkely agregó que “los deportistas se ven obligados a jugar con más precaución, elaborar estrategias diferentes y abandonar los riesgos que antes hacían que el deporte fuera emocionante. A menos que dejemos de quemar combustibles fósiles, el futuro de la competición no se basará en quién juega mejor, sino en quién puede soportar el calor”.

Alex Jacobs, exjugador profesional de la Liga Premier de Jamaica, destacó que “el calor no es nuevo, pero el calor extremo, más probable debido a la contaminación que atrapa el calor y que impulsa el cambio climático, podría marcar la diferencia en la edición de este verano del mayor evento deportivo del planeta”.

“En el fútbol, ​​un centrocampista típico corre más de 10 kilómetros por partido. Y es un esfuerzo de alta intensidad, con cambios de dirección y breves aceleraciones. El análisis de Climate Central muestra cómo es probable que estos deportistas de élite se vean afectados por las temperaturas más altas, que se ven incrementadas por el cambio climático”, concluyó John Toohey-Morales, miembro honorario de la Sociedad Meteorológica Estadounidense.

(SERVIMEDIA)
03 Jun 2026
MGR/pai