Religión

El cardenal Omella revindica la ejemplaridad para toda la Iglesia y no mirar "sólo a los curas"

- Recuerda que está integrada por "humanos" con "pecado" y propone saber mirar lo que ha llevado a la institución a perdurar 2.000 años

VÍDEO: los clientes de Servimedia disponen de imágenes y sonido de estas declaraciones en el enlace https://servimedia.tv/TotalesOmellaEjemplaridadIglesia

MADRID
SERVIMEDIA

El cardenal Juan José Omella revindica que todos los católicos deben ofrecer una ejemplaridad moral a la sociedad, pues "la Iglesia está llamada a ser profecía" a través de todos sus miembros, no sólo "los curas". "Evidentemente somos humanos y hay también mucho pecado, mucho dolor que dices: 'Esta gente que tendría que ser santa no lo es'. Bueno, somos humanos".

Así se pronunció en una entrevista a Servimedia al ser preguntado sobre el papel de la Iglesia en la sociedad actual, cada vez más alejada de la fe católica y que reclama ejemplaridad moral a la institución eclesial por los escándalos protagonizados por algunos de sus miembros.

"Cuando miramos sólo a los curas, cuando miramos a los obispos, cuando miramos a los cristianos que no somos del todo coherentes, pues sí, podemos decir '¡qué horror!'. Pero cuando miramos a la Iglesia, que es misterio de amor, comunidad cristiana que lleva en el seno a Jesucristo, es hermosa porque nos ha guardado un tesoro. A pesar de los 2.000 años de historia y a pesar de todas las arrugas [que tiene] lleva el mejor tesoro, la mejor luz de esperanza. Yo creo que esa es la mirada que tenemos que tener", reflexionó.

El prelado hizo la comparación con una historia que le gusta contar, la de un niño del que se reían sus compañeros en el colegio porque su madre era "fea", por las heridas que tenía en la cara. El niño llegó "un día llegó a casa llorando" y ella le preguntó si los compañeros le habían hablado de ella. "¿Y tú qué crees?", cuestionó la madre, y el niño reconoció que era "fea".

"Cuando tú eras pequeñito, me fui a comprar, te dejé en la cuna durmiendo, y cuando estaba comprando me dijeron: 'Mira, tu casa está ardiendo'. No me querían dejar entrar porque decían 'te vas a quemar'. Pero yo no pensé más en ti, que estabas en la cuna. Te cogí, te te estreché contra mi pecho y en ese momento una viga ardiendo cayó sobre mi cabeza. Yo te protegí con mi cuerpo, pero mira cómo quedó mi cara", explicó Omella.

"Y entonces el chaval se le echó llorando al cuello y le dijo, 'Mamá, tú no eres fea, tú eres la más guapa del mundo porque tú me salvaste'", dijo el cardenal a Servimedia, subrayando que cuando le contaron esa historia la madre le recordó a la Iglesia. "2.000 años de historia la Iglesia. ¿Cuántas arrugas tiene? ¿Cuánto pecado? Pecado que hemos cometido nosotros, pero esa Iglesia es bella, porque nos ha guardado el mejor tesoro, que es el Evangelio de Jesús", concluyó.

(SERVIMEDIA)
30 Nov 2025
AHP/pai