Fiscalidad

Carnicerías, pescaderías y panaderías piden una moratoria de dos años en la implantación de la factura electrónica

MADRID
SERVIMEDIA

La Confederación Española de Detallistas de Carne (Cedecarne), la Federación Nacional de Asociaciones Provinciales de Empresarios Detallistas de Pescados de España (Fedepesca) ), y la Confederación Española de Panadería, Pastelería, Bollería y Afines (Ceopan) han pedido al Gobierno una moratoria de dos años en la entrada en vigor del sistema VeriFactu, que obliga a utilizar programas de facturación electrónica certificados y a transmitir los datos a la Agencia Tributaria de forma segura e inmediata.

En un comunicado conjunto, estas tres patronales alertan que sin medidas correctoras y sin una planificación más paulatina, la implantación inmediata de VeriFactu puede poner en riesgo la viabilidad de miles de establecimientos.

De hecho, admiten que las microempresas y pymes de estos sectores no están todavía en condiciones de afrontar con garantías la entrada en vigor de VeriFactu y que su aplicación inmediata podría tener consecuencias muy negativas para su continuidad. Entre los varios obstáculos para la adaptación, se refieren a la carencia de conocimiento técnico y legal, los elevados costes de software y de hardware y la falta de soporte y ayudas.

Además de la moratoria general mínima de dos años, que permita una adaptación progresiva y ordenada del comercio de proximidad, demandan exoneraciones específicas para personas físicas mayores de 60 años.

También demandan flexibilidad para colectivos vulnerables, con posibilidad de prórrogas o ayudas específicas para establecimientos con baja capacidad tecnológica o económica, y deducciones fiscales en el IRPF o en el Impuesto de Sociedades para hacer más atractivo el cambio, y recompensar a los que se adhieren antes y también ayudar a paliar parcialmente la inversión. “Esta propuesta busca garantizar que nadie quede atrás y que la aplicación de VeriFactu sea compatible con la supervivencia de los sectores que representamos”, concluyen.

Por último, piden un plan de choque específico que ayude a las empresas artesanas y tradicionales a realizar la transición hacia la facturación electrónica de manera ordenada y realista, que debería ser fruto de la colaboración con el Gobierno en el ámbito del apoyo económico, apoyo técnico y soporte formativo.

(SERVIMEDIA)
25 Nov 2025
JBM/gja