Clima
Casi el 30% de la humanidad se enfrentará a cinco veces más calor extremo y sequía a finales de siglo
- Sobre todo en países tropicales de bajos ingresos, según un estudio
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Las actuales políticas climáticas de todo el mundo podrían dejar a un 28% de la población mundial (casi 2.600 millones de personas) expuesta a calor extremo y sequía simultáneos más de cinco veces más a menudo a finales de este siglo que durante la segunda mitad del XX, sobre todo en países tropicales de bajos ingresos.
Esa es la conclusión principal de un estudio dirigido por Di Cai, climatólogo de la Universidad Oceánica de China, y publicado este martes en la revista ‘Geophysical Research Letters’.
“El calor y la sequía se potencian mutuamente. En situaciones extremas de calor y sequía combinados, provocan restricciones de agua e inestabilidad en los precios de los alimentos. Para los trabajadores al aire libre, esto resulta peligroso”, apunta Cai.
Cuando el calor y la sequía coinciden, los daños suelen ser mayores que la suma de los que pueden causar por separado. El riesgo de incendios forestales, las pérdidas agrícolas y la mortalidad relacionada con el calor pueden dispararse.
Estas combinaciones extremas ya están en aumento. Cuando los investigadores dividieron la superficie terrestre en celdas sobre una cuadrícula y compararon la frecuencia de las olas de calor y las sequías en cada celda, descubrieron que, en promedio geográfico, las áreas terrestres sufrieron cuatro episodios de calor y sequía al año entre 2001 y 2020.
Según sus estimaciones, esto representa el doble de la frecuencia que se registraba en el período preindustrial, entre 1850 y 1900.
TERABYTES DE DATOS
Para observar cómo podrían evolucionar las condiciones hasta finales de este siglo, el equipo analizó 152 simulaciones existentes basadas en ocho modelos climáticos, considerando diversos escenarios de crecimiento demográfico y calentamiento global descritos en el Sexto Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés).
Definieron los episodios de calor y sequía como días con una temperatura máxima dentro del 10% superior y una sequía al menos moderada, en relación con los registros del período de referencia de 1961 a 1990.
El esfuerzo requirió procesar terabytes de datos. “Cuanto más caótico se vuelve el clima, más difícil resulta hacer pronósticos. Es muy difícil mantenerse al día con lo que está sucediendo ahora”, destaca Monica Ionita, climatóloga del Instituto Alfred Wegener (Alemania).
En el escenario de crecimiento climático y demográfico más acorde con la trayectoria actual, el equipo descubrió que los extremos de calor y sequía se intensificarían (con una probabilidad cinco veces mayor en un día cualquiera que entre 1961 y 1990) para un 28% de la población mundial casi 2.600 millones de personas- en la década de 2090. En cambio, solo alrededor de un 6,6% sufrirá ese nivel de exposición en la década de 2030.
“Cuando casi el 30% de la población mundial se ve afectada, la situación es crítica. Debería hacernos reflexionar mucho más profundamente sobre nuestras acciones futuras”, indica Ionita.
EMISIONES DE CO2
Los extremos de calor y sequía combinados podrían ocurrir casi 10 veces al año en promedio para finales de siglo en el mundo. Los más largos podrían durar 15 días, esto es, entre 2,4 y 2,7 veces más con respecto a las condiciones de los últimos 25 años, respectivamente.
Las emisiones humanas de gases de efecto invernadero impulsan estos cambios. Cuando los investigadores analizaron simulaciones considerando únicamente fuerzas naturales, no se observaron tendencias significativas en la frecuencia o duración de los extremos de calor y sequía.
Sin embargo, quienes más emiten probablemente no sufrirán los mayores impactos. Según la distribución geográfica del riesgo en las simulaciones, las naciones de bajos ingresos cercanas al ecuador y los trópicos, incluidas islas como Mauricio y Vanuatu, experimentarán los extremos de calor y sequía más intensos, a pesar de contribuir con muchas menos emisiones que las naciones más ricas.
“Para los países de bajos ingresos, esto representa una enorme injusticia. Es difícil financiar el aire acondicionado. Es difícil financiar la atención médica. No hay un sistema de respaldo si se agota el agua. No se trata solo de una cuestión de ciencia climática; se trata de la vida básica cotidiana”, explica Cai.
Los investigadores descubrieron que limitar las emisiones podría evitar muchos riesgos. Si todos los países implementan plenamente los planes de acción climática presentados en virtud del Acuerdo de París, así como compromisos a largo plazo más vinculantes, un 18% de la población mundial se vería expuesta a un mayor riesgo de sequía y calor extremo para finales de siglo, es decir, unos 1.700 millones de personas, casi un tercio menos que la cifra prevista en la trayectoria actual.
(SERVIMEDIA)
07 Abr 2026
MGR/clc


