Consumidores
CECU denuncia por greenwashing ante Consumo a TotalEnergies, Naturgy, Pepe Energy, Yoigo, Audax Renovables y Jazztel
- En el marco de una acción europea
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La organización de consumidores europea BEUC, junto con miembros de 11 países, entre las que se encuentra la Federación de Consumidores y Usuarios CECU, ha denunciado ante la Comisión Europea y las autoridades europeas de protección del consumidor a las empresas energéticas Engie, EniPlenitude, Shell y TotalEnergies por greenwashing.
En España, CECU ha interpuesto la denuncia ante la Dirección General de Consumo, para alertar a las autoridades españolas sobre las prácticas de lavado verde que ha identificado en el país por parte de TotalEnergies, Naturgy, Pepe Energy, Yoigo, Audax Renovables y Jazztel, tal y como precisó este martes la federación en un comunicado.
En este último año las organizaciones de consumidores europeas han revisado el contenido de algunas páginas web de compañías energéticas para comprobar si se hace uso de algún tipo de marketing ecológico a través de afirmaciones que puedan “inducir a confusión o engaños a las personas consumidoras”.
“Los resultados están respaldados por un estudio de la Universidad KU Leuven, en el que se evalúa la legalidad de los ejemplos detectados, en función de los requisitos establecidos por la legislación de consumo de la Unión Europea”, explicó CECU.
En los casos denunciados, esta publicidad “engañosa” incluye, en primer lugar, afirmaciones medioambientales genéricas y con apariencia de sostenibilidad, del tipo “soluciones sostenibles” o “líder mundial en la transición energética”, a menudo acompañadas de imágenes de árboles, aerogeneradores u otras referencias visuales “verdes”.
“Este tipo de eslóganes trasladan impresiones erróneas sobre el compromiso de las empresas con el medioambiente, cuando, en realidad, su actividad incluye el uso de combustibles fósiles y sus inversiones en energías renovables son testimoniales para su negocio. Es el caso, por ejemplo, de Naturgy en España”, destacó la federación.
MÁS AFIRMACIONES
Junto a ello, también incluyen afirmaciones basadas en compensación de carbono, mediante las que las empresas argumentan que las emisiones de gas se compensan invirtiendo en proyectos relacionados con el clima en otros lugares (por ejemplo, en plantaciones forestales), que son “científicamente inválidas”. Es el caso de Pepe Energy, Yoigo o Jazztel en España, según la federación, que indicó que esta práctica “está explícitamente prohibida por la normativa de empoderamiento de los consumidores”.
Asimismo, se incorporan afirmaciones sobre acciones de mitigación ambiental a futuro, con objetivos como emisiones netas cero y neutralidad climática, “a pesar de seguir invirtiendo en la extracción y venta de combustibles fósiles”. Este es el caso de TotalEnergies, ENGIE, Shell y EniPlenitude, según CECU.
Por último, las empresas denunciadas incluirían también afirmaciones comparativas “engañosas” que anuncian el gas como "limpio”, “sostenible”, adecuado para la “transición” o con menores emisiones de CO2 que otros combustibles fósiles.
“Estas afirmaciones no revelan que el gas natural no solo emite CO2 al quemarse, sino también que su extracción, transporte, distribución y uso puede implicar fugas de metano, un gas de efecto invernadero muy potente, que puede tener un impacto climático similar o mayor que el carbón o el petróleo. Este es el caso de TotalEnergies, que anuncia el “gas natural” como "una fuente ecológica y ventajosa de energía”, según CECU.
En este contexto, el director general de BEUC, Agustín Reyna, indicó que algunas de las principales empresas energéticas europeas “están engañando a los consumidores sobre su verdadero impacto climático”.
“Este greenwashing dificulta que los consumidores distingan qué proveedores de energía realmente se alejan de los combustibles fósiles y aquellos que no, o lo hacen demasiado lentamente. Los consumidores también están pagando una prima por ofertas de energía verde que son verdes solo de nombre. Esperamos que las autoridades intervengan para detener estas prácticas engañosas y comenzar una investigación a nivel sectorial”, apostilló.
En la misma línea, el director de CECU, David Sánchez, indicó que las prácticas de lavado verde o greenwashing “son una de las principales barreras que nos encontramos las personas consumidoras para poder contribuir desde nuestras decisiones de consumo a la transición energética”.
“Necesitamos, de manera urgente, reducir nuestra dependencia de terceros países para evitar que el precio de un suministro básico como la energía dependa de conflictos geopolíticos, y estas prácticas pueden retrasar este proceso”, resolvió.
Ante esta situación, las organizaciones de consumidores europeas urgieron a las autoridades a exigir a las compañías que dejen de usar afirmaciones engañosas de marketing ecológico, así como a supervisar el uso de estas afirmaciones e imponer multas a las empresas si continúan utilizándolas.
También les instaron a solicitar a las empresas que compensen a los consumidores por cobrar precios más altos por contratos de energía “verde" o productos de combustibles fósiles basados en afirmaciones engañosas sobre el medio ambiente.
Por último, emplazaron a informar a los consumidores de que las inversiones de las empresas en proyectos de protección al clima no pueden presentarse como una compensación de las emisiones de la empresa ni de sus productos basados en combustibles fósiles.
(SERVIMEDIA)
16 Jun 2026
MJR/gja


