Consumo
CECU exige una regulación “ambiciosa” para la “moda rápida”
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La Federación de Consumidores y Usuarios CECU advirtió este lunes del “riesgo” de que las iniciativas de circularidad de la moda rápida sean “meramente cosméticas” y exigió una regulación “ambiciosa” para este sector.
Así lo reivindicó en un comunicado en el que expuso las principales conclusiones del informe ‘Hilos sueltos en la moda rápida: transparencia, circularidad y ambición regulatoria", en el que analizó información corporativa pública de tres “gigantes de la moda rápida y ultrarrápida”, como son H&M, Inditex y Shein.
Para poder ejercer el derecho a un consumo sostenible, reclamó un marco legislativo que obligue al sector a una “mayor transparencia”, garantizar la protección del medio ambiente y de los derechos laborales en las cadenas globales de valor y reducir el volumen de prendas que se ponen en el mercado.
El informe señala que, a pesar de la “creciente preocupación” de los consumidores por la sostenibilidad a la hora de adquirir prendas de ropa, esta conciencia “se topa con la falta de información verificable respecto a las alegaciones de las marcas y la opacidad del sector”. “Este escenario de falta de transparencia, facilitado por complejas cadenas de suministro y un marketing invasivo, ha permitido históricamente que la industria de la moda rápida eluda una rendición de cuentas efectiva”, denunció.
TRANSPARENCIA LIMITADA Y SELECTIVA
El estudio detecta una “transparencia limitada y selectiva”, especialmente en temas sociales ya que, según la federación, las empresas analizadas no divulgan datos “concretos” sobre “aspectos críticos”, como la publicación “íntegra” del listado de proveedores de sus cadenas de suministro, cifras sobre el pago de salarios dignos en las fábricas o los resultados de las auditorías sociales.
En el ámbito de la circularidad, CECU subrayó la “ausencia de compromiso para frenar la frenética rotación de prendas”. “La exigua información sobre el peso de los servicios circulares ofrecidos por las empresas, como las plataformas de reventa y reparación, con respecto a la facturación total derivada de la venta masiva de producto nuevo apunta a que el impacto económico que tienen estos servicios circulares es marginal”, apostilló.
Junto a ello, aseveró que las iniciativas corporativas de circularidad “quedan empañadas” por la utilización “generalizada” de técnicas de marketing “agresivo” como el uso de patrones oscuros.
Asimismo, el recurso al lavado verde o la publicidad a través de influencers son otras herramientas que, a su entender, “persiguen impulsar el hiperconsumo, socavando así cualquier promesa y atisbo genuino de circularidad”.
URGENTE NECESIDAD
En este contexto, ante la “urgente necesidad” de “transformación” de la industria de la moda rápida, considerado “uno de los sectores más contaminantes del mundo”, CECU ve “crucial” el hecho de “preservar y aplicar” las iniciativas normativas en materia de sostenibilidad desarrolladas en el marco del Pacto Verde Europeo “sin rebajar ni un ápice su ambición”.
Por otra parte, pidió que las normativas nacionales en fase de tramitación, esto es el anteproyecto de ley de Consumo Sostenible y el proyecto de Real Decreto sobre la Gestión de los Residuos Textiles y de Calzado, incorporen exigencias de información verificada “desde la óptica social” e integren actuaciones de prevención con el fin de “reducir la excesiva producción y consumo de moda rápida”.
En esta línea, la responsable del área de sostenibilidad de CECU, Eva Kreisler, afirmó que, “en ausencia de medidas decididas” que “cuestionen” la “raíz” del modelo lineal de “producir-consumir-usar y tirar”, el sector de la moda rápida y ultrarrápida “no avanzará verdaderamente hacia una economía circular y seguirá apoyándose en el dumping social y ambiental”.
(SERVIMEDIA)
15 Dic 2025
MJR/clc


