Zoonosis
El Centro Nacional de Microbiología analiza si hay mosquitos en España que trasmiten un virus que provoca meningitis y encefalitis
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El Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III analiza si los principales mosquitos presentes en España son capaces de transmitir el virus oropouche, una infección emergente que suele causar fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares o vómitos, pero que en casos graves puede provocar complicaciones neurológicas como meningitis o encefalitis.
El estudio concluye que el riesgo de transmisión autóctona en España es “muy bajo”así como la prevalencia de esta viriasis, ya que los mosquitos analizados "presentan una baja capacidad para transmitir este virus". La investigación se ha realizado en el nuevo insectario de bioseguridad del Centro Nacional de Microbiología, puesto en marcha este año para estudiar enfermedades infecciosas transmitidas por artrópodos.
El virus oropouche provocó en 2024 un brote en Latinoamérica asociado a una nueva variante. A partir del verano de ese año comenzaron a detectarse en Europa casos importados, con España como el país europeo con mayor número de infecciones notificadas.
El virus se transmite principalmente por la picadura de insectos de pequeño tamaño llamados ‘culicoides’, aunque existen indicios de que los mosquitos también podrían participar en su transmisión. Por ello, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades pidió a los países europeos estudios con mosquitos locales y la nueva cepa del virus.
En España, los principales mosquitos que circulan son el mosquito común, ‘Culex pipiens’, y el mosquito tigre, ‘Aedes albopictus’. Según el investigador del Centro Nacional de Microbiología Rafael Gutiérrez, los resultados muestran que ambos tienen una baja capacidad para transmitir el virus oropouche, por lo que el riesgo de transmisión en España es muy bajo, en línea con los datos obtenidos en otros países europeos.
El equipo del Instituto de Salud Carlos III, coordinado por la investigadora Inés Martín, subrayó no obstante la importancia de mantener la vigilancia y seguir estudiando la posible adaptación del virus y de sus vectores transmisores.
Para la población, la principal aplicación del trabajo es que "permite medir con datos el riesgo real de que un virus importado pueda empezar a transmitirse dentro de España". Aunque el riesgo actual es bajo, los investigadores insisten en la necesidad de reforzar la vigilancia entomológica y virológica en un contexto de movilidad internacional, cambio climático y expansión de vectores.
El virus oropouche es un arbovirus zoonótico, es decir, un virus transmitido por artrópodos que circula entre animales y puede infectar a humanos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se sospecha que en su ciclo selvático participan primates, perezosos y quizá aves como hospedadores vertebrados, aunque no se ha identificado de forma definitiva el vector artrópodo de ese ciclo natural. En los brotes urbanos, el ser humano actúa como hospedador amplificador y la transmisión se produce principalmente por la picadura de ‘Culicoides paraensis’, un insecto hematófago diminuto conocido como jején o mosquito mordedor, distinto de los mosquitos comunes aunque también capaz de alimentarse de sangre.
La enfermedad por el virus oropouche (OROV) es una infección febril causada por un virus que porta este insecto, un arbovirus del género Orthobunyavirus, perteneciente a la familia Peribunyaviridae. Identificado por primera vez en 1955 en Trinidad y Tobago, el OROV ha causado casos y brotes en varios países de América del Sur, incluidos Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa, Panamá, Perú y Venezuela. Los brotes han sido más frecuentes en la región de la Cuenca Amazónica, donde el vector más conocido, el jején (Culicoides paraensis), mantiene un ciclo selvático que involucra a hospedadores como perezosos y primates no humanos, según detalló la Organización Panamericana de la Salud.
(SERVIMEDIA)
16 Jun 2026
EDU/clc


