Meteorología

La ciencia española aporta equipos de transmisión y control a un nuevo satélite que monitorizará mares, hielos y olas de calor

- EU Space Policy y Copernicus anuncian el lanzamiento de Sentinel-3C el 14 de septiembre desde la Guayana Francesa a bordo de un cohete Vega-C

Madrid
SERVIMEDIA

La ciencia y la industria espacial españolas aportan equipos de transmisión de datos, comunicaciones y control al nuevo satélite europeo Sentinel-3C, una misión de observación de la Tierra diseñada para vigilar océanos, hielos, superficie terrestre y atmósfera, además de reforzar el seguimiento de fenómenos como las olas de calor, los incendios forestales o la subida del nivel del mar.

La plataforma EU Space Policy, en el marco del programa europeo Copernicus, anunció este jueves que el satélite será lanzado el próximo 14 de septiembre desde el Puerto Espacial Europeo de Kourou, en la Guayana Francesa, a bordo de un lanzador Vega-C operado por la compañía Avio. Una vez en órbita, el aparato se incorporará a la constelación formada por los Sentinel 3A y 3B para garantizar la continuidad de los servicios europeos de observación de la Tierra.

La contribución española llega a través de Thales Alenia Space España, responsable del subsistema de transmisión de datos que envía a las estaciones terrestres la información recogida por el satélite. La compañía también suministra equipos de comunicaciones para el control y monitorización de la plataforma, además de componentes clave de los instrumentos científicos OLCI y MWR, informó la propia empresa.

Sentinel-3C forma parte del programa Copernicus, la iniciativa de observación terrestre de la Unión Europea gestionada por la Comisión Europea (CE) y desarrollada junto con la Agencia Espacial Europea (ESA), cuyo objetivo es proporcionar datos ambientales y climáticos de acceso libre para administraciones, investigadores y empresas.

TEMPERATURA DEL MAR

Entre las principales capacidades del nuevo satélite figura la medición de la temperatura de la superficie de los océanos y de los continentes, la observación del color de los mares para analizar su estado biológico, el seguimiento de la altura del nivel del mar y la monitorización de los hielos marinos y terrestres. También permitirá estudiar la evolución de los ecosistemas y otros indicadores ambientales esenciales para comprender los efectos del cambio climático.

Los datos obtenidos por la misión servirán para detectar y seguir fenómenos como las proliferaciones masivas de algas, evaluar el impacto de las olas de calor sobre la agricultura y los ecosistemas y mejorar la vigilancia de incendios forestales y otros episodios meteorológicos extremos.

La información generada por el resto de satélites de Copernicus que ya están en órbita terrestre es utilizada diariamente por científicos, organismos públicos y servicios de protección ambiental de todo el mundo.

Según la CE, la incorporación de Sentinel-3C "asegurará la continuidad de una de las principales fuentes de datos ambientales del programa Copernicus, manteniendo durante los próximos años el flujo de información necesario para monitorizar los cambios que experimenta el planeta".

El satélite, con una masa aproximada de 1.143 kilogramos, será lanzado junto a la misión científica FLEX (Fluorescence Explorer) de la ESA, dedicada al estudio de la fluorescencia de la vegetación. La combinación de ambas misiones "permitirá obtener una visión más completa del estado de los ecosistemas terrestres y de la respuesta de la biosfera al cambio climático", según la ESA.

(SERVIMEDIA)
30 Jul 2026
EDU/clc