Cardiología

El Clínico San Carlos realiza las tres primeras implantaciones en España de prótesis tricúspide cardiaca por vía inguinal

- El equipo médico sustituyó completamente la válvula dañada sin necesidad de detener el corazón ni conectarlo a una máquina de circulación extracorpórea

Madrid
SERVIMEDIA

Cardiólogos del Hospital público Clínico San Carlos de Madrid realizaron las tres primeras implantaciones en España de una nueva prótesis de la válvula tricúspide del corazón. La novedad es la técnica percutánea empleada, mínimamente invasiva, que permitió acceder al órgano a través de la ingle, evitando la cirugía abierta del tórax, informó el centro.

Las intervenciones se dirigieron a pacientes de edad avanzada y con alto riesgo quirúrgico afectados por insuficiencia tricuspídea, una patología que altera el funcionamiento de una de las válvulas clave del corazón, encargada de regular el paso de la sangre entre la aurícula y el ventrículo derechos. En estos casos, "la cirugía cardiaca convencional con circulación extracorpórea suponía un riesgo elevado o no resultaba viable", explicaron desde el Clínico San Carlos.

El equipo médico sustituyó completamente la válvula tricúspide dañada sin necesidad de detener el corazón ni conectarlo a una máquina de circulación extracorpórea. El procedimiento se realizó mediante una pequeña incisión en la ingle del paciente, a través de la vena femoral, por la que se introdujo el dispositivo hasta el corazón, lo que redujo la agresividad de la intervención y mejoró la seguridad y los tiempos de recuperación, detalló el hospital.

Este nuevo modelo de prótesis permitió ampliar el rango de pacientes candidatos al tratamiento, especialmente aquellos en los que no fue posible reparar la válvula mediante técnicas previas, como el clip tricuspídeo. Gracias a esta tecnología, el número de pacientes con esta opción terapéutica se incrementó entre un 15 y un 20%.

“Esta técnica permitió intervenir a pacientes con anillos tricúspides muy grandes, con afectación severa de los velos o en los que las estructuras no se visualizaban adecuadamente mediante ecocardiografía”, explicó el cardiólogo del Clínico Luis Nombela. Otra de las ventajas del nuevo dispositivo fue "la posibilidad de reposicionar y recapturar la válvula hasta el final del procedimiento", algo que no permitían otros sistemas. Esta característica aportó "un mayor control durante la implantación y reforzó la seguridad de la técnica, ya que el despliegue no resultó irreversible en las fases iniciales".

El Hospital Clínico San Carlos implantó la primera válvula de este tipo a una paciente de 81 años con fibrilación auricular permanente, insuficiencia renal crónica y síntomas graves. Posteriormente, este modelo se incorporó a las opciones terapéuticas del centro debido a sus mejoras técnicas, entre ellas la capacidad de adaptarse a anillos tricúspides de mayor tamaño y un sistema de anclaje basado en la sobredimensión del anillo, sin necesidad de atrapar los velos, detalló el centro hospitalario.

(SERVIMEDIA)
16 Ene 2026
EDU/fcm