Microelectrónica
La Complutense entra en la carrera europea por diseñar chips más eficientes y adaptados a la IA
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La Universidad Complutense de Madrid (UCM) informó este miércoles de que se ha incorporado a un consorcio europeo de investigación para "desarrollar chips más rápidos, eficientes y adaptados a las necesidades de la inteligencia artificial (IA)", en una iniciativa estratégica liderada uno de los principales centros mundiales de investigación en nanoelectrónica y tecnologías digitales, la entidad belga Imec.
La incorporación de la Complutense a este consorcio, en el que participan más de quince grupos universitarios, busca sentar las bases de una nueva generación de chips que supere los límites actuales de la tecnología, en un contexto marcado por el auge de la IA y la computación de alto rendimiento. El proyecto, conocido como CMOS 2.0, plantea "repensar el diseño de los circuitos integrados desde una perspectiva integral", apostando por automatizar su desarrollo y explorar nuevas arquitecturas que mejoren tanto el rendimiento como la eficiencia energética de los dispositivos.
El objetivo es avanzar hacia sistemas “más flexibles y adaptados a las necesidades futuras”, capaces de responder a cargas de trabajo cada vez más complejas, como las derivadas de la IA, explicó el Imec, que se trata de un instituto de investigación con sede en Lovaina (Bélgica) especializado en el diseño y desarrollo de tecnologías clave como los chips y semiconductores, la IA, la computación avanzada y los sensores y sistemas digitales.
MÁS ALLÁ DEL CHIP TRADICIONAL
El consorcio forma parte de una iniciativa más amplia que busca ir más allá del modelo tradicional de miniaturización de transistores y apuesta por nuevas soluciones como el apilamiento tridimensional de componentes y la integración de distintas funciones en un mismo sistema. Este enfoque "pretende superar los límites físicos y energéticos de los chips actuales mediante arquitecturas más avanzadas, adaptadas a usos específicos y con mayor capacidad de procesamiento", según detalló la UCM.
Uno de los elementos diferenciales del proyecto es su conexión con la línea piloto NanoIC, que "permitirá trasladar los avances logrados en el ámbito académico a entornos industriales, facilitando su validación y futura comercialización.
La participación de la UCM se articula a través de su grupo de investigación ArTeCS, que centrará su trabajo en uno de los principales retos de la computación actual: la gestión de la memoria y el movimiento de datos dentro de los chips. Este ámbito "resulta clave para mejorar el rendimiento de los sistemas, ya que la forma en que se organizan y transfieren los datos condiciona directamente la velocidad de procesamiento y el consumo energético de los dispositivos", detalló la universidad.
Los investigadores trabajarán en "optimizar estas arquitecturas para hacerlas más eficientes, lo que permitirá avanzar hacia dispositivos más rápidos y con menor consumo, una necesidad creciente en ámbitos como la IA o la computación avanzada".
AUTONOMÍA TECNOLÓGICA EUROPEA
El consorcio abre además la puerta a futuras colaboraciones en áreas como el desarrollo de nuevos materiales o la exploración de formas alternativas de computación. Con su incorporación a este proyecto, la Complutense explicó que "refuerza su posicionamiento en la investigación europea de vanguardia y contribuye al desarrollo de tecnologías que estarán en la base de los dispositivos digitales del futuro". Con este tipo de iniciativas, Europa "busca reforzar su autonomía tecnológica en un sector considerado estratégico, como es el de la microelectrónica, clave para el desarrollo de industrias digitales y tecnologías emergentes", concluyó.
(SERVIMEDIA)
15 Abr 2026
EDU/gja


