Seguridad vial
Conducir borracho causa casi la mitad de los siniestros mortales con patinete en Suecia
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Conducir bajo los efectos del alcohol está detrás de casi la mitad de los siniestros mortales con patinete eléctrico en Suecia, principalmente por la tarde o durante la noche y siempre sin casco en el conductor.
Esa es la conclusión de un estudio realizado por la Administración Sueca de Transportes y la Universidad Tecnológica de Chambers (Suecia), y publicado en la revista ‘Journal of Safety Research’.
El estudio también señala que la mayoría de los siniestros mortales ocurren con patinetes eléctricos privados, en lugar de los alquilados.
Los investigadores analizaron los 204 siniestros mortales en los que se han visto implicados patinetes eléctricos, bicicletas eléctricas y bicicletas convencionales en Suecia entre 2016 y 2024, a partir de la base de datos de la Administración de Transportes de Suecia.
El alcohol suele ser un factor en los siniestros letales que ocurren con estos tres tipos de vehículos, pero las cifras de los patinetes eléctricos son especialmente preocupantes.
VARIAS NORMATIVAS
En Suecia no existe un límite fijo de alcohol en sangre para los patinetes eléctricos, pero hay normativas que establecen que no está permitido conducir un patinete eléctrico si no se puede conducir el vehículo de forma segura.
No existe una ley común de la UE sobre alcohol y patinetes eléctricos, pero varios países los consideran vehículos a motor en su legislación sobre alcohol. Esto se aplica, por ejemplo, a Finlandia, Francia, Italia y España, que tienen un límite de alcoholemia de 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre.
En Suecia, existe una ley que obliga a los niños y jóvenes menores de 15 años a usar casco al conducir un patinete eléctrico. Sin embargo, no existe una ley común en la UE sobre el uso del casco al conducir patinetes eléctricos, y las normas varían considerablemente entre países.
“PROBLEMA COMÚN”
Del total de siniestros mortales con patinetes eléctricos analizados en el estudio, un 44% de los conductores estaban bajo los efectos del alcohol, en comparación con un 27% entre los usuarios de bicicletas eléctricas y un 13% entre los ciclistas.
Más concretamente, se ha demostrado que los niveles de alcohol en sangre son elevados en los tres grupos. Entre los usuarios de patinetes eléctricos que conducían bajo los efectos del alcohol, la concentración media de alcohol en sangre fue de 1,8 partes por 1.000 (o 1,8 gramos de alcohol por litro de sangre).
Ello contrasta con el límite legal de alcohol en sangre para conducir un coche en Suecia, que es de 0,2 partes por 1.000, por encima del cual se considera conducción bajo los efectos del alcohol, y de 1,0 partes por 1.000, que se considera conducción bajo los efectos del alcohol con agravantes.
"La intoxicación por alcohol es un problema común entre todos los usuarios de la vía pública, pero parece ser particularmente grave entre los conductores de patinetes eléctricos. Muchos de los conductores de patinetes eléctricos que fallecieron en siniestros no solo estaban intoxicados, sino que sus niveles de intoxicación también eran extremadamente altos", según Marco Dozza, profesor de Seguridad Activa y Comportamiento del Usuario de la Vía Pública en la Universidad Tecnológica de Chalmers.
SIN CASCO
El estudio también revela que el uso de casco en los siniestros mortales era muy bajo. De las personas que fallecieron mientras conducían un patinete eléctrico, ninguna llevaba casco. Y entre quienes murieron mientras conducían una bicicleta eléctrica o una bicicleta convencional, solo alrededor de un 25% lo portaba.
Las lesiones en la cabeza fueron la causa de muerte más común en todos los grupos.
“Las cifras hablan por sí solas. Dado que la cabeza es la zona del cuerpo más afectada por una lesión mortal y casi nadie usa casco, tenemos una clara oportunidad de salvar vidas. El casco no es una garantía, pero mejora drásticamente las probabilidades, por lo que debemos hacer todo lo posible para fomentar su uso”, afirma Rahul Rajendra Pai,doctorando en la Universidad Tecnológica de Chalmers.
Dozza subraya: “Mucha gente no entiende el peligro de usar un patinete eléctrico bajo los efectos del alcohol y piensa que el vehículo no va tan rápido. Pero basta con chocar contra una piedra en la carretera o un pequeño agujero en el suelo para perder el equilibrio, sobre todo estando ebrio, porque el alcohol ralentiza la cognición y las reacciones. Si no llevas casco, las consecuencias pueden ser aún peores”.
PATRONES DE COLISIÓN
El estudio incluyó 204 fallecimientos y los investigadores observaron claras diferencias entre los tres tipos de vehículos en cuanto a los patrones de los ocupantes y de los siniestros.
En los casos mortales en los que se vieron involucradas bicicletas comunes, la edad media del ciclista era de 71 años. Los siniestros solían ocurrir entre semana y generalmente implicaban colisiones con vehículos de motor.
Los siniestros mortales de patinetes eléctricos presentaban características diferentes. Los usuarios tenían una edad media de 47,5 años, y la mayoría de los casos eran de un solo vehículo y ocurrieron los fines de semana, por las tardes y por las noches.
"El típico siniestro mortal de bicicleta, en el que un ciclista anciano es atropellado por un vehículo a motor a plena luz del día, puede requerir medidas completamente diferentes a las del típico siniestro mortal de patinete eléctrico, en el que un conductor joven sufre un accidente solo por la noche mientras está ebrio", resume Dozza.
PATINETES PRIVADOS
Casi nueve de cada 10 muertes relacionadas con el alcohol en patinetes eléctricos ocurrieron con vehículos privados.
El debate público y la normativa en Suecia se han centrado principalmente en los patinetes eléctricos de alquiler, y los operadores han implementado medidas como límites de velocidad y restricciones nocturnas. Sin embargo, estas medidas no afectan a los patinetes eléctricos de propiedad privada.
Según los investigadores, algunas normas pueden, hasta cierto punto, prevenir los siniestros con patinetes eléctricos. Dozza, por ejemplo, lidera un estudio en curso sobre cómo la tecnología actual de sensores en los patinetes eléctricos de alquiler permite detectar en tiempo real la capacidad de conducción reducida.
“Si un vehículo puede detectar que su conductor no tiene el control, es posible tomar diversas medidas antes de que ocurra un accidente. Ese tipo de intervención inteligente puede salvar vidas y está a nuestro alcance”, asegura.
Al mismo tiempo, subraya que ni las normas ni la tecnología de sensores por sí solas pueden resolver el problema.
El principal desafío del uso de patinetes eléctricos reside en las normas sociales y el comportamiento de los usuarios, y esto no desaparece con la regulación. La formación es fundamental para comprender cómo se debe manejar el vehículo y qué se puede y no se puede hacer, según Dozza.
Rikard Fredriksson, asesor sénior en seguridad vial de la Administración de Transportes de Suecia y coautor del estudio, señala que “el alcohol sigue siendo un grave problema para la seguridad vial en Suecia”, pues está presente en un 20% de todos los siniestros mortales de tráfico.
“Este estudio muestra que el número de muertes relacionadas con el alcohol en patinetes eléctricos es más del doble, alcanzando un 44%. Estamos comprometidos con el desarrollo de tecnología para contrarrestar la conducción de patinetes eléctricos bajo los efectos del alcohol. También es importante usar siempre casco y utilizar únicamente vehículos que no superen la velocidad permitida”, apostilla.
(SERVIMEDIA)
08 Jul 2026
MGR/gja


