Parlamento
El Congreso tramitará una reforma para que los ministros justifiquen sus ausencias en las sesiones de control
- La iniciativa del PP saldrá adelante con el ‘sí’ de Vox, Junts y PNV
- Los nacionalistas vascos avisan a Sánchez: “Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe”
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El Pleno del Congreso aprobará este martes la toma en consideración de una reforma del Reglamento a propuesta del PP que pretende endurecer las obligaciones del Gobierno en las sesiones de control para evitar que los ministros puedan ausentarse sin una justificación previa y suficientemente motivada.
La iniciativa superará su primer paso en el trámite parlamentario con un amplio margen, una vez que Vox, Junts y PNV avanzaron su foto a voto de la iniciativa durante el debate, en el que los socios del PSOE lanzaron varios reproches al Gobierno de Pedro Sánchez.
En concreto, el PP propone modificar el artículo 188 del Reglamento del Congreso para que el Ejecutivo comunique, con al menos 48 horas de antelación al plazo de registro de preguntas e interpelaciones, qué miembros del Gobierno no acudirán al Pleno de control y por qué causa.
La reforma exige que esas ausencias estén individualizadas, motivadas y acreditadas, y las limita a supuestos de asistencia inexcusable o a asuntos imprevistos e inaplazables relacionados con la organización del Gobierno.
Con ello, los populares buscan impedir que las ausencias se comuniquen tarde o de forma genérica, una práctica que, a su juicio, dificulta a los grupos parlamentarios dirigir sus preguntas al ministro competente.
RESPUESTAS SIN “EVASIVAS”
El PP sostiene también que el diseño actual de las sesiones de control concede al Ejecutivo un margen excesivo para decidir quién responde, en qué orden y en qué términos.
A su entender, eso sitúa al Gobierno en una posición de ventaja frente al Congreso hasta el punto de que los ministros liberan sus agendas si finalmente no tienen preguntas que contestar.
El texto también incorpora una obligación expresa para que el Gobierno conteste a la cuestión planteada, sin “evasivas” ni “digresiones” ajenas a la pregunta formulada. En este caso, sería la presidenta del Congreso, Francina Armengol, la encargada de hacer cumplir esta disposición.
El PP enmarca la iniciativa en la defensa de la función de control parlamentario y del derecho de los diputados a ejercer su labor representativa. La diputada Llanos de Luna alegó ante el Pleno que las ausencias reiteradas de los ministros y las respuestas que no abordan el fondo de las preguntas erosionan el papel fiscalizador del Congreso y convierten la sesión de control en un instrumento menos eficaz para exigir cuentas al Ejecutivo.
La parlamentaria del PP llegó a acusar al Gobierno de tener “actitudes más propias de regímenes autocráticos que de democracias parlamentarias” porque ha sometido su control a un “menosprecio” y “degradación” sin precedentes, al tiempo que ha aplicado “vetos sin justificación” y “la congelación” de propuestas de la oposición y del Senado.
VOX, JUNTS Y PNV
El PP lanzó el guante al PNV, que se ha quejado en varias ocasiones de las formas del Gobierno a lo largo de la legislatura. Y su diputado Mikel Legarda lo recogió en una breve intervención desde su escaño, en la que avanzó que su voto se enmarca “en la enseñanza contenida en la máxima popular que dice: ‘Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe’”.
Por parte de Junts, Josep María Cervera criticó que las ausencias y las evasivas en la sesión de control son ya una “práctica habitual” del Gobierno, y señaló que el hecho de que “se tenga que reformar el Reglamento” para garantizar que el Gobierno contesta a las preguntas de los grupos parlamentarios revela “en qué han convertido la política y el parlamentarismo español”, así como su “degradación institucional y democrática”.
El parlamentario de Vox Carlos Flores reconoció que la iniciativa del PP va en la “dirección correcta”, pero peca de “cándida” si el PP cree que Armengol va a aplicar la prohibición de las evasivas. Sea como sea, Flores señaló que “el problema no es el Reglamento”, sino Sánchez. E instó al PP a que se siente con Vox, “ponga a los españoles primero, plantee un acuerdo razonable” y presente una moción de censura “que permita a los ciudadanos ver con nitidez que existe una alternativa de sentido común”.
OPOSICIÓN DEL RESTO
En el bando de los ‘noes’ se situaron el PSOE y varios de sus socios. El secretario de Estado de Relaciones con las Cortes y Asuntos Constitucionales, Rafael Simancas, afeó al PP que utilice el último Pleno del Congreso para utilizar su cupo de proposiciones de ley en esta propuesta, y lo achacó a que no están “contentos con cómo les salen las sesiones de control”. “El problema no es que haya poco control, señorías del PP, es que son ustedes muy muy malos. Y una ultima mala noticia: Pedro Sánchez no se va”, dijo.
Gerardo Pisarello, de Sumar, desacreditó que el PP quiera “mejorar el parlamentarismo” y dijo que esta iniciativa solo avanza en su estrategia de “derrocar” al Gobierno. Pisarello dedicó el grueso de su intervención a denunciar ‘lawfare’ contra Pedro Sánchez y anticipó un “no, gracias” a un cambio de Ejecutivo, aunque también marcó “distancia” con el PSOE.
El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, en cambio, sí reconoció que el PP tiene “parte de razón” y su reforma puede “enriquecer el parlamentarismo”, pero señaló que esta propuesta no está entre las prioridades de la calle y que el PP también debería legislar en contra de las “preguntas trampa” que protagoniza. Con todo, tiró de ironía y prometió su voto a favor si el PP “consigue” que el presidente de Vox, Santiago Abascal, “venga Abascal a las sesiones de control” aunque sea “a partir de las 9.30” horas.
(SERVIMEDIA)
23 Jun 2026
PTR/clc


