Ampliación

Presupuestos

El Congreso tumba la senda de estabilidad con 178 votos en contra y cinco abstenciones

MADRID
SERVIMEDIA

El Congreso tumbó este jueves la senda de estabilidad, paso previo para la presentación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2026, con 178 votos en contra, 164 a favor y cinco abstenciones.

Hacienda presentó un déficit para el conjunto de las administraciones públicas del 2,1% en 2026, del 1,8% en 2027 y del 1,6% en 2028. Por su parte, el déficit propuesto para la Administración Central era del 1,8% en 2026, para bajar al 1,5% en 2027 y al 1,4% en 2028.

En lo que respecta a las comunidades autónomas, el objetivo de déficit presentado por Hacienda era el 0,1% en cada uno de los años del periodo 2026-2028, en tanto que para las entidades locales se exigía estabilidad presupuestaria. El objetivo de déficit para la Seguridad Social era del 0,2% en 2026 y la misma para 2027, y del 0,1% en 2028.

El límite de gasto no financiero, también conocido como ‘techo de gasto’, estaba fijado en 212.026 millones de euros, y en 216.177 millones de euros si se tienen en cuenta los fondos europeos, que será el último año que se puede contar con ellos. En cualquier caso, se trata de un incremento del 8,5% respecto al actual.

Asimismo, se transferirán 22.881 millones de euros para la Seguridad Social, en línea con la recomendación del Pacto de Toledo. Tras el rechazo de este jueves, el Gobierno tendrá que volver a presentar la senda en el plazo de un mes. No obstante, fuentes gubernamentales avisaron de que esta negativa perjudica a las comunidades autónomas, que tendrán 5.485 millones menos de margen fiscal.

Para el Ejecutivo, el PP ha votado en contra de las comunidades que gobiernan tengan más recursos para sanidad, educación o servicios sociales.

Con la caída de la senda, las comunidades autónomas estarán obligadas al equilibrio presupuestario y perderán la décima que se les ofrecía para el periodo 2025-2028.

En cualquier caso, el rechazo de la senda de estabilidad no impide la presentación de los PGE 2026.

RECHAZO DE LA CÁMARA

Antes de la votación, la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se dirigió al Hemiciclo para defender una senda de estabilidad y un techo de gasto enfocados a elaborar “unas cuentas públicas que van blindar el Estado del Bienestar”.

Montero también incidió en la necesidad de aprobar esta nueva senda para responder al cambio de modelo productivo en España y afrontar la retirada de los fondos europeos y sustituirlos de forma progresiva por “recursos nacionales fruto de la propia recaudación”.

Aunque la ministra daba por descontado los votos en contra, pidió que durante el debate se pudieran “reconducir algunas posiciones” y apuntó al PP, al que instó a abandonar “discursos partidistas” y dar el sí a una senda que “puede beneficiar los presupuestos de las comunidades autónomas”.

Sin embargo, el PP afianzó su no en el turno de fijación de posiciones, cuando el diputado Juan Bravo reprochó a Montero que “no puede presentar unos objetivos de estabilidad un gobierno que no es estable”.

“Votaremos que no a más deuda y más impuestos, porque creemos que el dinero donde mejor está es en el bolsillo de los españoles. Este gasto descontrolado y superfluo no es lo que quieren los españoles”, sentenció Bravo.

En la misma línea se pronunció el diputado de Vox José María Figaredo, para quien “España va fatal”, y responsabilizó de ello tanto al PSOE como al PP, por sus gestiones en anteriores Gobiernos.

“Reparten el dinero de los españoles en infinitas mierdas que no redundan en beneficios de los españoles y esto se tiene que acabar”, expresó en su turno de fijación.

Montero también contaba este jueves con el rechazo de Junts, ya que los independentistas avisaron en su ruptura con el PSOE de que rechazarían todas sus iniciativas.

El diputado Josep María Cruset afeó a la ministra que solo haya aprobado tres presupuestos en ocho años, un resultado que a cualquier profesional le habría llevado a dimitir “por manifiesta incapacidad”.

Cruset avisó de que su partido rechazaría una senda similar a la del año anterior, que también tumbaron, y le espetó a Montero que la presentación de esta senda, consciente de que decaería, solo responde a su intención de “hacer campaña en Andalucía”.

“Usted no quiere tener presupuestos. Todo el mundo ha visto que su soberbia política y la de su Gobierno han bloqueado la legislatura. Todo el mundo va a ver cómo su soberbia va a dejar a su país sin presupuestos un año más”, sentenció.

También se sumaron a la negativa el diputado de UPN Alberto Catalán, que pidió la convocatoria de elecciones, y la diputada de Compromís Águeda Micó, que se negó a respaldar la senda al considerar que daba un déficit inferior al que se merece la Comunidad Valenciana, que cifró en el 0,9%.

Por su parte, Podemos se abstuvo, al entender que los presupuestos no trasladarán las cifras macroeconómicas al interés de las familias, y denunció que el PSOE está destinando más recursos a defensa y rentistas antes que los ciudadanos.

“Estos presupuestos no son otra cosa que la campaña electoral del PSOE. Vienen desganados, sin negociar nada y da la impresión de que no tienen impresión de aprobar presupuestos”, comentó su portavoz, Ione Belarra.

APOYO DE LOS SOCIOS

Montero contó en esta votación con el respaldo de sus socios de Gobierno. El diputado de Sumar Carlos Martín defendió que no cabe “el cálculo partidista” y dio el sí de su grupo.

“Los ciudadanos no quieren excusas, ni quieren vetos (…). Esperan altura de miras y sentido de Estado. Los ciudadanos esperan PGE y esa es la grave responsabilidad que esta Cámara tiene entre manos”, señaló, al tiempo que también exigió al Gobierno unas cuentas que permitan recuperar el poder de compra de los ciudadanos, contener el precio de la vivienda, revertir los recortes en servicios públicos y avanzar en un sistema fiscal progresivo.

Desde ERC, la diputada Teresa Jordá garantizó que facilitarían la tramitación de los presupuestos, aunque denunció que la senda “no es demasiado expansiva”. Además, exigió al Gobierno que las cuentas públicas reflejen el crecimiento económico del país para que los ciudadanos también puedan notarlo.

En la votación, la senda de gasto estuvo respaldad por EH Bildu, que se comprometió a actuar “con responsabilidad, no exenta de exigencia para hacer más y más rápido”, como reconoció Oskar Matute.

El diputado instó al Gobierno a “elevar la presión fiscal sobre los más ricos” y garantizar “derechos como la protección a los más vulnerables”, todo para que “la salud de los datos macroeconómicos (…) alcancen a las economías domésticas para garantizar el Estado del Bienestar”.

El PNV también respaldó la senda de déficit al entender que su rechazo supondría volver a la anterior e impondría más restricciones a los ayuntamientos y las comunidades autónomas, como expuso la diputada Idoia Sagastizabal.

No obstante, avisó al Gobierno de que su grupo apoyará la legislatura en la medida en la que el Ejecutivo cumpla sus compromisos con el PNV.

También expresaron su voto favorable el diputado del BNG Néstor Rego y la diputada de Coalición Canaria Cristina Valido, que defendió que su partido quiere “presupuestos y hoja de ruta para el próximo año”.

En el turno de fijación de posiciones, el diputado del PSOE Juan Antonio González apostó por la política útil frente a la inútil, que, a su juicio, es la que realiza el PP.

“Están haciendo la cuadratura del círculo de la política inútil, además del mayor de los ridículos”, recalcó.

(SERVIMEDIA)
27 Nov 2025
NFA/gja

Palabras clave