Alimentación

Consumo garantizará que al menos un 80% de los productos de las máquinas ‘vending’ de hospitales y residencias sean saludables

MADRID
SERVIMEDIA

El Real Decreto para garantizar una alimentación saludable en hospitales y en residencias de mayores va a incluir la regulación de las máquinas de vending ubicadas en estos centros, garantizando que al menos el 80% de los productos que contengan sean alimentos saludables.

Así lo anunció este lunes el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, durante su intervención en Los Desayunos del Ateneo en conversación con los periodistas Ana Pardo de Verea, Pilar Santos y Josep Capella, en la que denunció la “casi práctica incapacidad de encontrar una opción saludable” en dichas máquinas en la actualidad.

Según informó el ministerio, la medida beneficiará a los personas usuarias de hospitales y residencias tanto públicas como privadas, así como de otros centros de titularidad pública que estarán bajo el paraguas de la normativa que prepara Consumo como puede ser un centro de salud o un centro de día, entre otros y la oferta de máquinas vending en estos centros podrá ser igualmente un estándar de calidad nutricional para las ubicadas en otros lugares.

Tras puntualizar que el estudio del Observatorio Sectorial DBK de Informa calcula que en España hay más de 390.000 máquinas vending de alimentos y bebidas y su oferta ha mejorado en los últimos años, Consumo estimó que, sin embargo, las tendencias en alimentación “muestran que es necesario continuar avanzando”.

A este respecto, en concreto, el 80% de la oferta de las máquinas vending deberá consistir en productos saludables que establecerá el Real Decreto, como agua, leche, frutos secos no fritos bajos en sal, zumos de frutas, fruta, panes y sándwiches integrales o yogures sin azúcares, entre otros.

ULTRAPROCESADOS

Consumo limitará, además, que los productos ultraprocesados o poco saludables, es decir, aquellos alimentos de formulación industrial compleja, con ingredientes transformados, aditivos y alto contenido en grasas saturadas, azúcares o sal, como algunos snacks, bollería industrial, bebidas azucaradas o galletas industriales, no puedan colocarse en las filas centrales y principalmente visibles dentro de las máquinas expendedoras.

En esta línea, tal y como avanzó Bustinduy, la normativa establecerá que las bebidas calientes ofertadas en máquinas de venta automática deberán dispensar el producto sin azúcar por defecto, pudiendo el usuario añadir una cantidad máxima opcional de 5 gramos.

Además, se favorecerá el acceso al agua mediante la implantación de fuentes de agua, en las instalaciones, adecuadamente señalizadas, que ofrezcan agua potable de forma gratuita.

El texto sobre el que el Ministerio de Consumo lleva tiempo trabajando y en el que Sanidad es coproponente, también va a incluir la retirada de los ultraprocesados en los menús que se ofrecen a las niñas, niños y adolescentes ingresados en hospitales.

Asimismo, la norma excluirá los alimentos ultraprocesados incluidos en la sección de platos y menús infantiles de las cafeterías y comedores abiertos al público en estos centros.

COMEDORES ESCOLARES

Consumo recordó que, de esta manera, el Real Decreto de alimentación saludable en hospitales y residencias continúa la estela del Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles que aprobó el Gobierno en abril de 2025, a través del cual se garantizó que las comidas en colegios e institutos cumplieran con las recomendaciones sanitarias de organismos científicos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Agencia Estatal de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).

El ministro Bustinduy destacó que esta normativa responde a un clamor social y por parte de la comunidad científica, así como a las numerosas denuncias realizadas tanto por parte de la ciudadanía como de entidades sociales y de colectivos profesionales. “Alimentarse no es ni puede ser un mero trámite, es una dimensión de nuestra vida social y cultural. Por eso, desde las instituciones públicas tenemos que desarrollar medidas para que el derecho a comer bien no sea un privilegio”, subrayó al respecto.

En este sentido, Bustinduy defendió que el decreto incluirá “cosas que pueden parecer pequeñas, pero que son de sentido común y de interés general”, convencido de la necesidad de que los poderes públicos garanticen el derecho a una alimentación saludable.

En este contexto, adelantó que “la siguiente batalla” que va a dar es la regulación de la publicidad de alimentos insanos dirigida al público infantil, teniendo en cuenta que, de media, un niño ve al día en televisión 11 anuncios de productos no saludables. “Yo creo que el consenso social es tan amplio en estas materias que lo vamos a ganar”, sentenció.

(SERVIMEDIA)
01 Dic 2025
MJR/gja