Biodiversidad
Costas como las del Mediterráneo elevan el riesgo de extinción de animales marinos
- Según un estudio con fósiles
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La forma y la orientación de las costas influyeron en los patrones de extinción de los animales que vivieron en océanos poco profundos durante los últimos 540 millones de años y ese riesgo se elevó en lugares como los actuales mar Mediterráneo y golfo de México.
Así lo revela un estudio con fósiles dirigido por investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido) y publicado este jueves en la revista ‘Science’.
En particular, los animales que vivían en costas contorneadas o con orientación este-oeste (como las del Mediterráneo y el golfo de México) tuvieron mayor probabilidad de extinguirse que los que vivían en costas con orientación norte-sur.
Ese hallazgo ofrece nueva perspectiva para comprender los patrones de distribución de la biodiversidad a lo largo de la historia de la Tierra hasta la actualidad, y resalta qué especies modernas pueden estar en mayor riesgo de extinción por el cambio climático.
MÁS DE 300.000 FÓSILES
Los investigadores analizaron más de 300.000 fósiles de más de 12.000 géneros de invertebrados marinos, combinándolos con reconstrucciones de la distribución continental en diferentes momentos del pasado.
Esto les permitió ejecutar un potente modelo estadístico para comprobar la hipótesis de que la orientación y la forma de la costa influyeron en la probabilidad de extinción de un taxón.
El modelo reveló que los invertebrados que viven en entornos como costas orientadas este-oeste, islas o vías marítimas interiores, donde la migración a una latitud diferente era difícil o imposible, eran consistentemente más vulnerables a la extinción que aquellos que podían moverse más fácilmente en dirección norte o sur.
“En general, las costas con orientación norte-sur facilitaban la migración de las especies durante los períodos de cambio climático, permitiéndoles mantenerse dentro de su rango ideal de tolerancia térmica. Esto reduce su riesgo de extinción”, según Erin Saupe, del Departamento de Ciencias de la Tierra, Universidad de Oxford.
Saupe añade: “Por el contrario, los grupos que se encuentran atrapados en una latitud, por ejemplo, al vivir en una isla o en una costa este-oeste, no pueden escapar de temperaturas inadecuadas y, como resultado, tienen mayor probabilidad de extinguirse”.
Los investigadores también pudieron demostrar que este efecto se acentuó durante las extinciones masivas y los periodos hipertérmicos (extremadamente cálidos), y que la geometría de la costa se volvió aún más importante para la supervivencia durante esos períodos.
“Esto demuestra la importancia del contexto paleogeográfico, ya que permite a los taxones rastrear sus condiciones preferidas durante periodos de cambio climático extremo. Además, la paleogeografía podría explicar por qué algunas extinciones masivas son más graves que otras: algunas configuraciones continentales pueden dificultar que los grupos eviten los cambios climáticos extremos durante estos eventos”, indica Cooper Malanoski, del Departamento de Ciencias de la Tierra.
HÁBITATS AISLADOS
El estudio destaca que las especies actuales en hábitats aislados que no pueden migrar fácilmente a otra latitud podrían ser especialmente vulnerables al cambio climático antropogénico.
Esta información podría ser útil para determinar las prioridades de conservación e identificar poblaciones marinas vulnerables en el futuro, especialmente aquellas de las que los seres humanos dependen para obtener servicios ecosistémicos.
“Este trabajo confirma lo que muchos paleontólogos y biólogos han sospechado durante años: que la capacidad de una especie para migrar a diferentes latitudes es vital para su supervivencia”, concluye Saupe.
(SERVIMEDIA)
15 Ene 2026
MGR/clc


