Biodiversidad

La crisis climática amenaza a los hongos que mantienen vivos los ríos

Madrid
SERVIMEDIA

La crisis climática pone en riesgo la biodiversidad y las funciones de los hongos acuáticos, unos microorganismos clave para el equilibrio ecológico de los ríos porque ayudan a descomponer materia orgánica, degradar contaminantes y sostener el ciclo de nutrientes y energía en los ecosistemas de agua dulce.

Así lo advierte un estudio publicado en la revista 'Freshwater Biology', liderado por la Universidad de Barcelona (UB) y el Instituto de Investigación en Cambio Global de la Universidad Rey Juan Carlos, comunicado este lunes, que analiza cómo estos microorganismos responden al calentamiento global, las sequías prolongadas, la pérdida de vegetación de ribera y otros impactos derivados de la actividad humana.

Según la UB, los hongos acuáticos son esenciales para el funcionamiento de los ríos, aunque suelen quedar fuera del foco público cuando se habla de biodiversidad. Su papel es silencioso, pero decisivo: intervienen en la descomposición de hojas y otros restos vegetales, participan en la transformación de nutrientes y contribuyen a mantener procesos biológicos fundamentales en los cauces fluviales.

El trabajo alerta de que "el aumento de la temperatura, los periodos secos más largos y la pérdida del bosque de ribera pueden alterar tanto la diversidad de estos hongos como las funciones que desempeñan". “La pérdida del bosque de ribera también tiene efectos negativos sobre los hongos, ya que aumenta la insolación y la temperatura en el lecho del río”, explicó la investigadora del Departamento de Biología Evolutiva, Ecología y Ciencias Ambientales de la Facultad de Biología de la UB y del Instituto de Ciencias Medioambientales de la Universidad RPTU de Kaiserslautern (Alemania).

Sin embargo, el estudio encontró "un resultado inesperado". El aumento de compuestos químicos como el nitrato y el fosfato, asociados a la agricultura y a los impactos urbanos, apenas influyó en la biodiversidad o en las funciones de los hongos acuáticos. Según Viza, esto puede deberse a que los ríos ibéricos ya disponen de una gran cantidad de nutrientes y estos microorganismos no necesitan grandes cantidades para desarrollar sus funciones.

RESISTENCIA AL IMPACTO HUMANO

La investigación también mostró que la actividad microbiana en los sedimentos presenta una elevada resistencia frente a los impactos humanos. Estos sedimentos actúan como refugio porque ofrecen condiciones de humedad y temperatura más estables, lo que permite mantener parte de la vida y del funcionamiento de los ríos durante periodos desfavorables. “Estos resultados muestran datos esperanzadores para los ríos. Sin embargo, debemos tener en cuenta que, con el cambio climático, estas condiciones desfavorables serán cada vez más prolongadas y que la capacidad de refugio que ofrece el sedimento es limitada”, advirtió Viza.

El trabajo se desarrolló en el marco de la iniciativa Observatorio Ibérico de Ríos, IberRios, y contó con la participación de diecinueve investigadores de universidades e institutos de investigación de España, Portugal, Alemania y Suiza. En total, se recopiló información de 62 ríos situados en siete regiones ibéricas con gran diversidad de suelos y climas.

“Nuestro diseño nos permite utilizar los ríos de la península ibérica como un experimento natural para evaluar cómo el cambio climático y los impactos humanos pueden afectar a la biodiversidad de estos ecosistemas y los beneficios que aportan a la sociedad”, señaló el investigador del Instituto de Investigación en Cambio Global de la Universidad Rey Juan Carlos, Cayetano Gutiérrez.

“El nuevo estudio sugiere que es necesario actuar con urgencia y adoptar medidas capaces de amortiguar los impactos de la crisis climática sobre los ríos. Una actuación que puede llevarse a cabo es, por ejemplo, aumentar la sombra mediante la revegetación del bosque de ribera o evitar extracciones excesivas de agua, especialmente durante el verano”, concluyó Gutiérrez.

(SERVIMEDIA)
22 Jun 2026
EDU/clc