Entrevista

'Croquetas que Incluyen' busca la emoción del comensal cuando descubre que los 'chefs' son personas con discapacidad

- El presidente de Fundación Cedel explica con motivo del Día Internacional de la Croqueta que esta comida une y es como la diversidad: "Cuando los ingredientes se combinan bien los resultados son extraordinarios"

MADRID
SERVIMEDIA

El presidente de la Fundación Cedel, Eduardo Piedrabuena, afirma que la inclusión laboral se convierte en una ventaja "si se trabaja con método, ilusión y compromiso". Esta convicción impulsa este jueves la jornada 'Croquetas que Incluyen', en la que esta entidad social mostrará la reacción de "sorpresa, admiración y emoción" de quienes comen sus croquetas cuando descubren que fueron elaboradas por personas con discapacidad.

El Día Internacional de la Croqueta que se conmemora mañana viernes "es una oportunidad preciosa para abrir nuestras puertas y que la sociedad conozca mejor quiénes somos". "Porque sí, hacemos croquetas, y muy buenas, como en casa, pero también construimos oportunidades laborales reales para personas con discapacidad. Este día, tan sabroso como simbólico, nos permite agradecer a quienes creen en nosotros y visibilizar una obra social que se cocina a fuego lento, con mucho trabajo en equipo y corazón", explicó a Servimedia el presidente de la Fundación Cedel, Eduardo Piedrabuena.

La Fundación Cedel celebra este jueves la jornada 'Croquetas que Incluyen', un evento previo al Día Internacional de la Croqueta, que se conmemora mañana viernes, para utilizar "la gastronomía como hilo conductor que explique un modelo de inclusión laboral basado en la profesionalidad, la exigencia y la competitividad en el mercado". Piedrabuena explicó que la croqueta "es una forma cercana y cotidiana de mostrar quiénes son y cómo trabajan" en sus centros especiales de empleo de Las Rozas (Madrid), en concreto los productos de la marca La Hogareña.

Aseguró que, más allá de elaborar un producto gastronómico, en Cedel "se construyen oportunidades laborales reales para personas con discapacidad", dentro de un proyecto que define como una obra social "que se cocina a fuego lento", con trabajo en equipo, método y compromiso. Este gestor empresarial, especialista en economía social, subrayó que "la inclusión laboral no es un concepto abstracto ni un discurso teórico, sino una manera de funcionar que se comprueba en el día a día". "La croqueta nos ayuda a contar esa realidad porque es un producto que todos conocen, que une y que gusta, y que permite demostrar que, al igual que la diversidad, cuando se combina bien, da resultados extraordinarios", añadió.

SORPRESA, ADMIRACIÓN Y EMOCIÓN

Cuando alguien prueba una croqueta sin saber quién la ha hecho y luego descubre que detrás hay un equipo de personas con discapacidad reacciona con "sorpresa, admiración y muchas veces, emoción". "Porque primero disfrutan del producto, que es excelente, y luego se enteran de que ha sido elaborado por personas con discapacidad. Ahí cambia la mirada. No es condescendencia, es respeto de verdad. Y eso refuerza aún más nuestro compromiso de seguir demostrando que inclusión y excelencia no solo son compatibles, sino inseparables", afirmó Piedrabuena. "Hoy estamos en grandes cadenas de restauración, vendiendo millones de croquetas, y eso lo hacen equipos formados casi al 100% por personas con discapacidad", explicó.

Piedrabuena destacó que haber producido y distribuido millones de croquetas demuestra que "el talento no entiende de etiquetas y que los equipos formados mayoritariamente por personas con discapacidad pueden competir con los mejores". "Cuando se trabaja como lo hacemos nosotros con nuestra gente, la inclusión deja de ser un objetivo social para convertirse en una ventaja competitiva, lo cual nos permite tener presencia en grandes cadenas de restauración y clientes que repiten por la calidad del producto".

CREER EN UN EQUIPO DIVERSO

Piedrabuena recordó los inicios del proyecto para explicar esta filosofía. Relató que, en sus primeros pasos, un técnico del sector les aconsejó abandonar la elaboración artesanal y recurrir a fórmulas industriales si querían vender. Frente a esa recomendación, optaron por "mantener la receta tradicional, la calidad y el trabajo hecho a mano", una decisión que considera clave para haber llegado hasta donde están hoy. A su juicio, casi "todo depende de la voluntad y de creer en las personas que forman el equipo". Desde su experiencia, defendió que "la diversidad bien gestionada no solo no resta, sino que mejora el resultado final" y detalló que en sus equipos "conviven distintas habilidades, ritmos y formas de trabajar". Cuando todo eso se organiza correctamente, "el producto es incluso mejor". Piedrabuena aseguró que "ese componente humano y auténtico se percibe en la calidad y sabor de la croqueta; y es algo que los clientes valoran especialmente".

El presidente de Cedel manifestó que cree en el papel de la comida como espacio para romper prejuicios. Señaló que compartir mesa es una de las formas más naturales de acercar a las personas, generar conversación y construir confianza. En los eventos y catas que organizan, "primero llega el sabor, después la sorpresa de descubrir quién está detrás del producto y, finalmente, el respeto". Por eso "en nuestra fundación la inclusión no solo se defiende, se cocina", añadió.

Aunque lamentó que todavía existen prejuicios en torno al empleo de personas con discapacidad, Piedrabuena aseguró que se pueden desmontar con hechos. Destacó que sus centros especiales de empleo cumplen plazos, garantizan calidad y disponen de exigentes certificaciones internacionales en seguridad alimentaria, lo que hace "que los clientes se queden por la profesionalidad del servicio y, cuando los responsables de las empresas conocen a nuestros equipos, formados por personas con discapacidad, se genera además un orgullo compartido".

Frente a la imagen industrial que pueden transmitir las grandes cifras de producción, el presidente de Cedel invitó a mirar el componente humano. Aseguró que "detrás de cada croqueta hay nombres, historias y trayectorias personales, personas que han encontrado una profesión, una rutina y una familia laboral". A su juicio, "ese impacto no se mide en kilos ni en unidades producidas, sino en dignidad".

PREMIOS CROQUETA DE ORO

'Croquetas que Incluyen' se celebrará desde las 11 horas en la sede de la fundación de Las Rozas (Madrid) e incluirá un 'showcooking' inclusivo a cargo de profesionales y personas con discapacidad del centro especial de empleo La Hogareña, así como la entrega de los galardones 'Croqueta de Oro' a MasterChef (RTVE), Uvesa (Proveedor inclusivo), Grupo Alsea (Cliente comprometido), VIPS, Plena Inclusión Madrid y a la Comunidad de Madrid.

Fundación Cedel trabaja desde 1972 en la inclusión social y laboral de personas con discapacidad y cuenta actualmente con más de 450 personas integradas en el mercado de trabajo y una red de más de 300 empresas colaboradoras. "Volúmenes de producción que superan los 400.000 kg anuales. Presencia en grandes grupos de restauración como VIPS o Alsea. Certificaciones de calidad. Y sobre todo: estabilidad, futuro y orgullo para muchas familias. Eso es inclusión con impacto real. Y ese es el modelo Cedel", concluyó su presidente.

(SERVIMEDIA)
15 Ene 2026
EDU/clc