Zoonosis

El CSIC desarrolla una vacuna ante el “riesgo cierto” de que el virus del Valle del Rift salte a Europa

- Por ahora está limitado a África, pero sus vectores, los mosquitos aedes y culex, están “bastante expandidos” por Europa

MADRID
SERVIMEDIA

El Centro de Investigación en Sanidad Animal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CISA-CSIC) ha desarrollado una "vacuna experimental" frente al virus del Valle del Rift, una zoonosis actualmente limitada a África pero que presenta un “riesgo cierto” de salto a Europa, donde ya están presentes sus principales vectores de transmisión: los mosquitos de las especies aedes y culex.

La viróloga y directora de este centro, Noemí Sevilla, explicó que "aún no ha dado el salto" y los científicos "no sabemos cómo es posible que se mantenga todavía única y exclusivamente en África, pero existe un "riesgo cierto" de expansión global. Además, detalló que una de las “grandes preocupaciones” de la Unión Europea (UE) es que este virus “pueda en algún momento descontrolarse y pasar a Europa”.

La investigadora señaló que el virus del Valle del Rift se transmite por mosquitos y tiene como principales huéspedes a los rumiantes, entre ellos vacas, ovejas, cabras y búfalos. Aunque esta enfermedad se mantiene por ahora en determinados focos africanos, Sevilla subrayó que desde un punto de vista epidemiológico “no se entiende” y por qué no se ha expandido más allá, dado que los vectores están presentes en Europa y también existen animales susceptibles de trasmitir la enfermedad a humanos.

A diferencia del virus del Nilo Occidental, que tiene una expansión más progresiva, el virus del Valle del Rift presenta un comportamiento ligado a “estallidos” asociados a lluvias intensas e inundaciones. Según Sevilla, el virus circula en un ciclo enzoótico entre rumiantes y, cuando llegan las temporadas húmedas, se produce "una eclosión masiva de mosquitos que puede desencadenar brotes explosivos, también con afectación humana".

La directora del CISA-CSIC advirtió de que los fenómenos climáticos extremos que se están registrando en la Península Ibérica, como grandes inundaciones o episodios de lluvias torrenciales, podrían asemejarse a las condiciones que favorecen en África la expansión de este patógeno.

Explicó que la enfermedad tiene un fuerte impacto en ganado rumiante, en el que provoca abortos masivos. En el contexto africano, precisó, esto tiene consecuencias dramáticas para familias que dependen directamente de su ganado.

En humanos, la enfermedad que desencadena este virus puede comenzar con fiebre, cefalea y mialgias, como otras enfermedades infecciosas, pero en los casos más graves puede evolucionar hacia una fiebre hemorrágica. Además, entre las personas que sobreviven puede quedar un porcentaje relevante con lesiones oculares y pérdida de visión, según detalló Sevilla.

PROTECCIÓN ABSOLUTA

Ante este escenario, el grupo de Alejandro Brun en el CISA-CSIC ha desarrollado "una vacuna experimental basada en un virus atenuado mediante tratamiento con el mutágeno favipiravir". Según Sevilla, esta vacuna ha sido probada en un modelo de ratón y ha mostrado “protección absoluta”.

La vacuna también se ha ensayado en ovejas, y lis animales vacunados no presentaron viremia ni signos clínicos y los fetos llegaron a término. En cambio, en el grupo de control no vacunado se produjeron abortos, indicó la directora del CISA.

“El grupo de Brun lleva muchos años trabajando con este virus”, destacó Sevilla, quien explicó que la vacuna ya está patentada y que el siguiente paso sería que una empresa se interesara por continuar su desarrollo. A su juicio, la ventaja es que España "cuenta ya con una vacuna experimental frente a una zoonosis que todavía no ha llegado a Europa", pero que podría hacerlo en cualquier momento.

Por su parte, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación considera la fiebre del Valle del Rift "una enfermedad de declaración obligatoria" que provoca en el ganado abortos masivos, mortalidad neonatal y grandes pérdidas productivas. Además, el programa nacional de vigilancia ministerial señala que ya se han identificado más de 30 especies de mosquitos infectados, pertenecientes a siete géneros diferentes.

En humanos, según datos oficiales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre los brotes más relevantes figuran el de Egipto de 1977, con unas 600 muertes; el de África oriental de finales de los años 90, con unas 500; y la expansión fuera de África en el año 2000, con más de 120 fallecimientos en Arabia Saudí y Yemen. Más recientemente, en 2025, la OMS notificó 404 casos confirmados y 42 muertes en Mauritania y Senegal.

(SERVIMEDIA)
23 Mayo 2026
EDU/pai