Investigación

El CSIC descubre el “talón de Aquiles” de una de las bacterias hospitalarias más letales y resistentes a los antibióticos

Madrid
SERVIMEDIA

Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha hallado el “talón de Aquiles” de una de las bacterias hospitalarias más peligrosas y resistentes a los antibióticos, 'Pseudomonas aeruginosa', al desarrollar un anticuerpo monoclonal capaz de neutralizar una de sus principales toxinas y proteger ‘in vitro’ a células del sistema inmune frente al daño que provoca este patógeno.

El trabajo, realizado en colaboración con la Universidad de Notre Dame (Indiana, EEUU), se centra en la piocianina, una toxina producida por la bacteria 'Pseudomonas aeruginosa' que daña células esenciales de la defensa inmunitaria y altera la respuesta inflamatoria del organismo. El estudio fue publicado en la revista ‘ACS Pharmacology and Translational Science’.

Esta bacteria está considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como uno de los patógenos más preocupantes por su capacidad para adaptarse y desarrollar resistencia a la mayoría de los antibióticos disponibles, además de por su presencia en entornos hospitalarios y su impacto en pacientes vulnerables. Según el CSIC, las bacterias resistentes a más de un antibiótico causan 35.000 muertes al año en Europa.

La estrategia desarrollada por las investigadoras no busca destruir directamente la bacteria, como hacen los antibióticos convencionales, sino “desarmarla”. Para ello, el equipo creó un anticuerpo monoclonal denominado mAb122, diseñado para unirse específicamente a la piocianina e impedir su acción dañina.

Tras producir este anticuerpo, se evaluó en macrófagos (células del sistema inmune) expuestos a diferentes concentraciones de la toxina. Los resultados mostraron que mAb122 reduce el daño celular provocado por la piocianina y aumenta de forma notable la supervivencia de estas células defensivas. Además, cuando se administró solo, no mostró efectos tóxicos, "un elemento clave de cara a futuros estudios".

La investigadora del CSIC y autora del estudio, Llüisa Vilaplana, subrayó la necesidad de avanzar en nuevas herramientas terapéuticas frente a este tipo de bacterias. “Esta bacteria, debido a su alta adaptabilidad, ha desarrollado una gran resistencia a los antibióticos clásicos, lo que ha impulsado el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas para reducir las cepas multirresistentes y minimizar la progresión de la infección”, explicó.

La bacteria 'Pseudomonas aeruginosa', presente en el suelo, el agua y ambientes húmedos, es una causa frecuente de infecciones hospitalarias. Puede provocar desde patologías leves, como otitis, hasta otras graves como infecciones pulmonares o neumonía. La OMS la catalogó como una de las 15 bacterias resistentes a los antibióticos más peligrosas para la salud humana.

FRENAR LA VIRULENCIA

Por su parte, la investigadora Pilar Marco, responsable del grupo Nanobiotecnología para el Diagnóstico, destacó que esta aproximación se diferencia de los tratamientos tradicionales porque no actúa contra la supervivencia de la bacteria: “A diferencia de los antibióticos convencionales, esta estrategia no pretende eliminar directamente al microorganismo, sino neutralizar uno de sus principales mecanismos de virulencia”. Marco añadió que con este tipo de terapias “antivirulencia” se consigue “reducir la presión selectiva que favorece la aparición de resistencias”. Es decir, al no atacar directamente la viabilidad de la bacteria, "se reduce la probabilidad de que el microorganismo desarrolle nuevas mutaciones resistentes".

El CSIC explicó que este enfoque podría ayudar en el futuro a minimizar el uso de antibióticos o permitir su administración en dosis más bajas, lo que resulta especialmente relevante en un contexto de aumento de las resistencias antimicrobianas.

El siguiente paso de la investigación será evaluar el efecto protector del anticuerpo en modelos animales y determinar si puede evitar respuestas inflamatorias no deseadas. Si estos estudios confirman los datos obtenidos hasta ahora, esta aproximación podría convertirse en una herramienta terapéutica más específica para combatir infecciones graves causadas por bacterias multirresistentes, especialmente en hospitales.

(SERVIMEDIA)
22 Mayo 2026
EDU/gja