Antártida
El CSIC participa en la definición de la hoja de ruta internacional de la investigación antártica hasta 2030
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han contribuido a diseñar el Antarctica InSync Science Plan, la estrategia internacional que orientará la investigación sobre la Antártida y el Océano Austral entre 2027 y 2030, según comunicó este lunes esta entidad pública.
La participación española permitió incorporar prioridades científicas relacionadas con el cambio climático, el hielo marino, la biodiversidad, la contaminación, la atmósfera y la circulación oceánica, con el objetivo de mejorar la comprensión de uno de los sistemas más sensibles del planeta, informó el CSIC. Este centro añadió que "ha desempeñado un papel destacado en la elaboración de la hoja de ruta internacional que marcará las prioridades de investigación en la Antártida y el Océano Austral hasta 2030", dentro de una iniciativa impulsada por el Comité Científico para la Investigación en la Antártida (SCAR).
Según informó el organismo, personal investigador de cinco institutos del CSIC, a través de la plataforma PolarCSIC, participó en seis de los siete documentos científicos que identifican las principales cuestiones que la comunidad internacional considera prioritarias para comprender la respuesta del sistema antártico al cambio climático y mejorar las proyecciones sobre su evolución futura.
Las contribuciones españolas abarcan ámbitos tan diversos como la oceanografía física y biogeoquímica, el estudio del hielo marino, la biodiversidad, la contaminación, la atmósfera y la modelización climática, reflejando el carácter multidisciplinar de la investigación polar desarrollada por el CSIC.
CIENCIA POLAR ESPAÑOLA
Los coordinadores de PolarCSIC, María Gema Llorens y Ricardo León, destacaron que esta participación refleja “la madurez y el reconocimiento internacional alcanzado por la ciencia polar española” y supone una oportunidad para contribuir a resolver algunas de las principales incertidumbres sobre el futuro de la Antártida y sus efectos a escala global.
El plan plantea "por primera vez una estrategia de observación sincronizada, circumpolar y durante todo el año para estudiar de forma conjunta la atmósfera, el océano, el hielo y los ecosistemas antárticos". El objetivo es obtener una visión integrada del funcionamiento del sistema antártico, reducir las incertidumbres de los modelos climáticos y mejorar la capacidad de anticipar cambios con repercusiones globales, como el aumento del nivel del mar, las alteraciones de la circulación oceánica o la pérdida de biodiversidad.
RED DE BUQUES OCEANOGRÁFICOS
La iniciativa prevé coordinar campañas internacionales entre 2027 y 2029 mediante una red de buques oceanográficos, estaciones científicas, satélites y plataformas autónomas, mientras que en 2030 se realizará una fase de integración y síntesis de los resultados obtenidos.
Para el CSIC, este programa constituye además un paso preparatorio de cara a futuras campañas científicas internacionales y al próximo Año Polar Internacional previsto para 2032-2033.
(SERVIMEDIA)
10 Ago 2026
EDU/clc


