Laboral
Cuatro de cada diez directivos contempla reducir plantilla por la IA, pero solo el 13% de los empleados teme verse afectado
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El 39% de los empleadores a nivel global prevé recortes de plantilla durante el próximo año por el impacto de la inteligencia artificial (IA), mientras que el 43% confía en mantener su equipo sin cambios, lo que contrasta con el hecho de que apenas el 13% de los trabajadores teme perder su puesto por esta herramienta tecnológica.
Sin embargo, las cifras reales sugieren prudencia. Aunque el año pasado un 32% anticipaba reducciones de personal, solo el 14% llegó a ejecutarlas y un 66% mantuvo sus plantillas estables, de acuerdo con las cifras recogidas en un estudio de McKinsey sobre inteligencia artificial. Dicho informe revela que, mientras los empleados se declaran más productivos con la IA en un 80% de los casos, apenas un 37% de las organizaciones mejora sus resultados económicos.
Los datos muestran que este impacto no es uniforme en el mercado. Mientras la mayoría de las organizaciones apenas percibe cambios en sus beneficios económicos, un grupo reducido de empresas de alto rendimiento (high performers) sí logra rentabilizar la IA gracias a una transformación profunda de su modelo operativo.
Actualmente, la adopción de IA alcanza al 89% de las organizaciones en al menos una función de negocio, mientras que un 44% ya la ha incorporado a gran escala en toda la empresa, superando el 38% que lo había hecho en 2025. Asimismo, la presencia de la IA se consolida cada vez más en más departamentos; el porcentaje de compañías que la utilizan en tres o más áreas corporativas ha crecido del 51% al 56%. Un impulso especialmente evidente en las corporaciones con ingresos superiores a 1.000 millones de dólares, donde el despliegue masivo alcanza el 54% y el uso de agentes autónomos de IA asciende al 40% (frente al 27% en 2025). En cambio, en el caso de las compañías más pequeñas la adopción de estos agentes se mantiene estancada en el 22%.
Aunque los chatbots continúan siendo la tecnología más extendida, adoptados a escala por el 47% de las empresas a nivel global y por el 64% de las grandes corporaciones, el informe destaca un repunte en el uso de agentes de codificación de software (software coding agents), presentes ya en el 31% de las grandes organizaciones. La herramienta está alterando las dinámicas de mercado, y un 32% de los encuestados asegura que su organización ha renunciado a comprar al menos un producto o función de software comercial al ser capaz de desarrollarlos internamente con sus propios agentes de programación.
Esta apuesta por la autosuficiencia destaca sobre todo en sectores como la tecnología, la salud, los servicios profesionales y la energía, donde cerca del 40% de las empresas ya la aplican. En el plano operativo, los agentes autónomos se concentran principalmente en las áreas de tecnología, gestión del conocimiento e ingeniería de software, todas ellas con un despliegue cercano al 10%.
Los datos del informe reflejan una brecha notable entre la eficiencia percibida a nivel personal y los resultados financieros de la empresa. Un 80% de los profesionales afirma que la IA ha elevado su productividad individual, un 52% indica que le ayuda a desarrollar nuevas habilidades y un 50% señala que facilita la toma de decisiones.
No obstante, la experiencia cambia según el rol: un 47% de los mandos intermedios y empleados reporta presión laboral o efectos negativos vinculados a la tecnología, cifra que desciende al 31% en la alta dirección.
(SERVIMEDIA)
13 Sep 2026
DMM/clc


