Derechos Humanos
Se cumplen 50 años de las revueltas de Soweto, que marcaron el fin del apartheid en Sudáfrica
- La represión de las protestas estudiantiles de 1976 dejó cientos de muertos y marcó el inicio de la lucha definitiva contra la segregación racial
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Hace medio siglo, miles de estudiantes negros de Soweto, un suburbio de Johannesburgo, se levantaron contra la imposición del afrikáans como lengua de enseñanza en las escuelas. La violenta respuesta de las autoridades sudafricanas desencadenó una oleada de protestas que sacudió al régimen del apartheid y convirtió a Soweto en un símbolo internacional de la lucha por la igualdad racial.
El 16 de junio de 1976 miles de jóvenes salieron a las calles de Soweto para protestar contra una medida educativa que consideraban discriminatoria. La policía abrió fuego contra los manifestantes y las imágenes de la represión, especialmente la del adolescente Hector Pieterson herido de muerte, dieron la vuelta al mundo y provocaron una fuerte condena internacional.
Aunque las protestas comenzaron como una movilización estudiantil, pronto se extendieron a otros municipios y ciudades del país. Durante los meses siguientes se sucedieron los enfrentamientos, las huelgas y los disturbios, mientras el régimen endurecía la represión. El 27 de agosto de 1976, apenas dos meses después del inicio de la revuelta, nuevos episodios de violencia dejaron decenas de víctimas en Soweto y evidenciaron la gravedad de la crisis que atravesaba el sistema segregacionista.
El consenso de los diferentes historiadores considera que aquellas protestas marcaron "un antes y un después en la lucha contra el apartheid". Las revueltas "impulsaron a una nueva generación de activistas y fortalecieron la oposición interna al régimen", al tiempo que aumentaba la presión diplomática y económica de la comunidad internacional sobre Pretoria.
El historiador sudafricano Nigel Worden, profesor emérito de la Universidad de Ciudad del Cabo, considerado una referencia académica en el estudio de la historia de Sudáfrica y del África austral, sostiene que la revuelta de Soweto de 1976 supuso un antes y un después en la resistencia al régimen segregacionista: "Soweto marcó un punto de inflexión en la lucha contra el apartheid", afirmó el investigador cuando analizó el impacto histórico de aquellas protestas estudiantiles.
La muerte del estudiante Héctor Pieterson, de 12 años, durante las protestas en junio de 1976 lo convirtió en uno de los rostros más reconocibles de la lucha contra el apartheid. La fotografía tomada por Sam Nzima, que muestra al menor siendo trasladado malherido en brazos de un compañero y junto a su hermana tras recibir un disparo, se convirtió en un símbolo internacional de la represión del régimen sudafricano.
SÍMBOLO DE RESISTENCIA
Nelson Mandela, 'Madiba', quien entonces cumplía cadena perpetua en la prisión de Robben Island, no participó directamente en los acontecimientos, pero su figura emergió con más fuerza como símbolo de la resistencia contra la segregación racial. En los años posteriores, la campaña internacional por su liberación se convirtió en una de las principales banderas del movimiento antiapartheid.
Catorce años después de Soweto, Mandela recuperó la libertad, y en 1994 Sudáfrica celebró sus primeras elecciones democráticas multirraciales, que le llevaron a la Presidencia del país.
Medio siglo después, el levantamiento estudiantil de 1976 continúa siendo recordado como uno de los acontecimientos que contribuyeron decisivamente al fin del apartheid y a la construcción de la democracia sudafricana.
(SERVIMEDIA)
30 Ago 2026
EDU/clc/mjg


