Investigación

Denuncian a una ‘granja de los horrores’ de codornices en Lleida con cadáveres, telarañas y hacinamiento

- Está certificada en ‘bienestar animal’ pero las aves conviven entre cadáveres en descomposición y suciedad extrema

- La asociación ARDE denuncia los hechos por graves irregularidades administrativas y presuntos delitos de estafa y maltrato animal

Madrid
SERVIMEDIA

Una ‘granja de los horrores’ de codornices ubicada en Juneda (Lleida) ha sido denunciada por la asociación de protección animal ARDE ante la Fiscalía de Medio Ambiente de Cataluña y la Consejería de Agricultura de la Generalitat debido a presuntos delitos de maltrato animal y contra la salud pública al documentar en ella cadáveres, telaraña y hacinamiento de animales.

ARDE difundió este martes imágenes de esa granja, que cuenta con el sello de bienestar animal Welfair, gracias a una investigación que tuvo lugar a finales de del pasado octubre.

La granja avícola está formada por cinco naves con 130.000 codornices en jaulas y pertenece al principal proveedor de huevos de codorniz en el continente europeo. “El lugar presenta una importante falta de higiene, con telarañas y excrementos que se acumulan bajo los animales”, según ARDE.

Las codornices conviven con decenas de cadáveres en diferentes estados de descomposición. Destaca la falta de higiene con cadáveres en estado de descomposición junto a los huevos.

Además, esa organización animalista ha documentado codornices enfermas y heridas sin atención veterinaria, pese a que la explotación dispone de sello de bienestar animal. Es la primera vez que una infiltración muestra el interior de la industria de huevos de codorniz

RIESGOS ZOONÓTICOS

ARDE ha denunciado estos hechos ante la Fiscalía de Medio Ambiente de Cataluña y la Consejería de Agricultura de la Generalitat por presuntas irregularidades administrativas en materia de sanidad animal y posibles delitos de maltrato animal y contra la salud pública.

Según esta ONG, la convivencia de las aves y sus huevos con cadáveres putrefactos implica riesgos zoonóticos de transmisión de enfermedades a humanos como la leptospirosis o salmonella.

Además, los hechos descritos podrían ser incompatibles con la normativa europea, en particular los reglamentos 852/2004 (relativo a la higiene de los productos alimenticios) y el 853/2004 (establece normas específicas de higiene para los alimentos de origen animal que indica que los huevos deben ser producidos en condiciones higiénicas adecuadas) y la directiva 98/58/CE (fija los requisitos mínimos de la protección de los animales en explotaciones ganaderas).

Según la perito veterinaria Silvia Gimeno, en las imágenes se observan “aves con pérdida de plumaje, compatible con picaje entre congéneres, indicativo de estrés y manejo inadecuado”.

Además, Gimeno atestiguó “aves con signos clínicos compatibles con enfermedad o malestar como entrecerrado de los ojos, actitud apática, embolamiento del plumaje o plumaje erizado”, este último “asociado a enfermedad, dolor, debilidad, estrés térmico o infecciones”.

Por ello, señala que la granja podría vulnerar dos normas españolas: el Real Decreto 348/2000, sobre protección de los animales en las explotaciones ganaderas, y la Ley 32/2007, sobre para el cuidado de los animales, en su explotación, transporte, experimentación y sacrificio. En el ámbito catalán, podría incumplir el Decreto legislativo 2/2008 que regula el bienestar, higiene, manejo adecuado y prevención del sufrimiento.

RESIDUOS

Respecto a la gestión de residuos, en las imágenes se observa cómo un operario pone en funcionamiento la cinta transportadora de estiércol sin retirar aves vivas, aun siendo consciente de ello.

El informe veterinario que acompaña a la denuncia destaca el “riesgo extremo e inmediato derivado del uso de un sistema mecánico de evacuación de residuos en presencia de animales vivos, con posibilidad de atrapamiento, traumatismos graves o muerte”.

La granja denunciada vende sus huevos a algunos de los mayores supermercados en toda España y dispone del sello de bienestar animal Welfair. Se trata de un sello independiente que busca garantizar el bienestar de los animales destinados a consumo.

“Es alarmante que esta granja tenga el sello de bienestar animal, cuando desde el punto de vista administrativo está incurriendo en claras irregularidades. De este modo, el certificado se convierte en una mera herramienta de marketing”, según Julia Elizalde, portavoz de ARDE.

Elizalde añade: “Los consumidores son engañados, creyendo apoyar el bienestar cuando en realidad están financiando la explotación y el sufrimiento animal”. Por ello, la entidad animalista solicita a las autoridades que se investigue también un posible delito de estafa.

CIERRE

No es la primera vez que se desvelan irregularidades en una ‘macrogranja’ avícola. En mayo de 2025, ARDE sacó a la luz imágenes de la mayor granja de Baleares. La Consejería de Agricultura impulso una multa de 200.100 euros y la explotación redujo su capacidad a un tercio (40.000 gallinas) tras la denuncia de los animalistas.

“Los hechos observados en esta granja no son un caso aislado. La violencia en la industria ganadera es sistemática, porque se trata a los animales como máquinas en una fábrica, no como los seres sintientes que son. Demandamos al Gobierno y los supermercados acciones urgentes para poner fin a las granjas de los horrores”, concluye Elizalde.

(SERVIMEDIA)
27 Ene 2026
MGR/clc