Investigación
Descubren que la liberación sostenida de oxitocina favorece vínculos afectivos y sociabilidad
- Una investigación española explica cómo ciertas neuronas gestionan esta hormona y generan un estado cerebral que favorece la interacción social, el apego y el equilibrio emocional.
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Un equipo científico descubrió un mecanismo neuronal que regula la liberación lenta y sostenida de la hormona oxitocina en el cerebro, una señal química que no actúa como un impulso eléctrico rápido, sino como una modulación prolongada que prepara al organismo para la interacción social.
Lo relevante del hallazgo es que explica "cómo esta hormona puede influir de forma duradera en el vínculo afectivo, la sociabilidad y la regulación emocional". Liderado por el Instituto de Neurociencias (IN), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH), identificó este mecanismo molecular clave que regula la liberación de oxitocina en el cerebro de ratones. El trabajo, publicado en la revista 'Communications Biology', ayuda a comprender "cómo esta hormona mantiene un 'tono' social y cómo su liberación contribuye a la calidad de las interacciones sociales".
El cerebro no solo se comunica mediante impulsos eléctricos inmediatos. También utiliza señales químicas más lentas y difusas que se extienden por redes neuronales amplias y ajustan el estado interno durante minutos u horas. En este caso, los investigadores comprobaron que "determinadas neuronas son capaces de mantener una liberación sostenida de oxitocina, lo que gen facilita una respuesta adecuada ante estímulos sociales relevantes. Este mecanismo permite que la oxitocina no actúe únicamente como una señal puntual, sino como un modulador estable del comportamiento. De este modo, contribuye a reforzar la formación de vínculos afectivos, a mejorar la disposición a la interacción social y a estabilizar las respuestas emocionales en contextos relacionales, detalló el equipo investigador.
Los resultados aportan una base neurobiológica más precisa para comprender cómo se construyen los lazos sociales y cómo se regula el equilibrio emocional. Además, abren la puerta a futuras investigaciones sobre alteraciones en estos circuitos en trastornos caracterizados por dificultades en la sociabilidad o en la regulación afectiva.
El descubrimiento refuerza la idea de que "el comportamiento social no depende solo de respuestas neuronales rápidas, sino también de procesos químicos de acción prolongada que configuran el estado emocional de fondo". Comprender cómo se activa y mantiene esta liberación sostenida de oxitocina "permitirá avanzar en el estudio de los mecanismos que sustentan el apego, la empatía y la cohesión social, así como en el diseño de estrategias terapéuticas dirigidas a mejorar la regulación emocional y la interacción social en distintos contextos clínicos", concluyó el Csic en un comunicado difundido este jueves.
(SERVIMEDIA)
19 Feb 2026
EDU/gja


