Salud pública
Detectados en la cuenca del Tajo restos de 153 fármacos que contaminan todo su ecosistema fluvial
- Un estudio del Ciemat alerta de la presencia de medicamentos en agua, sedimentos, peces y depuradoras
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Numerosos medicamentos, entre ellos psicotrópicos, analgésicos y antidepresivos, han sido detectados en la cuenca del río Tajo y en todo su ecosistema ribereño, según un estudio del Ciemat dado a conocer este miércoles y que evidencia la extensión y gravedad de la contaminación derivada del vertido de residuos humanos en una de las principales cuencas fluviales de la península Ibérica.
El trabajo, publicado en la revista científica 'Environmental Pollution', identifica en total 153 compuestos farmacéuticos mediante técnicas avanzadas de análisis, lo que pone de manifiesto la amplitud y complejidad de la llamada “huella farmacéutica” en los ecosistemas acuáticos. El propio estudio subraya que “los compuestos farmacéuticamente activos representan uno de los grupos más relevantes de contaminantes emergentes en los entornos acuáticos”.
La investigación, desarrollada por el Departamento de Medio Ambiente del Ciemat en el marco del proyecto Cemef, analizó muestras de agua superficial, sedimentos, peces y estaciones depuradoras mediante "cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masas de alta resolución".
Los resultados confirmronn la extensión de la contaminación en todo el ecosistema fluvial. Entre los fármacos predominantes figuran medicamentos de uso común, como los cardiovasculares, psicotrópicos (incluidos antidepresivos), analgésicos y tratamientos dirigidos al sistema nervioso.
Las mayores concentraciones se localizaron en aguas superficiales y en los efluentes de estaciones depuradoras, lo que confirma que las aguas residuales constituyen la principal vía de entrada de estos compuestos al río. En concreto, en el agua superficial se detectaron hasta 122 productos farmacéuticos.
El estudio detalla además que determinados compuestos presentan comportamientos diferenciados en el medio. Así, fármacos como el telmisartán o el citalopram tienden a acumularse en sedimentos y lodos de depuradora, mientras que otros más móviles, como el tramadol, predominan en las matrices acuosas.
Por otro lado, los análisis evidencian "niveles significativamente más elevados de contaminación en zonas con mayor actividad humana", sin que se hayan observado patrones estacionales claros, lo que apunta al peso de la presión antrópica frente a otros factores ambientales.
En el caso de los peces, aunque se detectaron menos compuestos, los investigadores advirtieron de que "el potencial de bioacumulación de algunos fármacos puede afectar a la supervivencia y al equilibrio de las especies".
ORIGEN Y VÍAS DE CONTAMINACIÓN
El estudio advierte de que los fármacos pueden llegar al medio ambiente en distintas fases de su ciclo de vida, desde su producción hasta su eliminación, aunque la principal vía de entrada está asociada al consumo humano y veterinario. Señala que “la mayor parte de la dosis administrada, ya sea en su forma original o metabolizada, se excreta a través de los riñones o el hígado”, lo que facilita su llegada a las aguas residuales y, posteriormente, a los ecosistemas fluviales.
Las estaciones depuradoras desempeñan un papel clave en este proceso, ya que, aunque eliminan parte de los contaminantes, sus efluentes siguen siendo la principal vía de entrada de medicamentos al río. Además, los sedimentos y los lodos actúan como “sumideros” de determinados compuestos, lo que puede ocultar su presencia si solo se analiza el agua.
Los investigadores advirtieron de que esta circunstancia puede llevar a subestimar la contaminación real y favorecer la transferencia de estos compuestos a otros entornos, por ejemplo, a través del uso de lodos como fertilizantes en suelos agrícolas.
MARCO EUROPEO Y RIESGOS
“Estos resultados refuerzan la urgencia de monitorizar y evaluar de forma continua la presencia de productos farmacéuticos en los ecosistemas fluviales”, alertaron los autores, quienes recordaron que la Directiva Marco del Agua ha ido incorporando distintos grupos de fármacos en sus listas de observación, como antibióticos, antiinflamatorios, antidepresivos, betabloqueantes, hormonas, antifúngicos y antidiabéticos. “La lista actualmente en vigor, aprobada en 2025, incluye el mayor número de medicamentos hasta la fecha, con un total de 11 compuestos farmacéuticos”, añade el estudio, realizado por Silvia Royano, Juan Escobar-Arnanz, Irene Navarro, Adrián de la Torre y María Ángeles Martínez, investigadores de la Unidad de Contaminantes Orgánicos Persistentes y Contaminantes Emergentes en Medio Ambiente del Ciemat.
Los investigadores destacan que el río y sus afluentes atraviesan zonas con intensa actividad ganadera y grandes núcleos urbanos, como el área metropolitana de Madrid o la provincia de Toledo, lo que genera “un impacto antrópico significativo” que favorece la liberación de compuestos farmacéuticos tanto de origen humano como veterinario.
El estudio pone de relieve la necesidad de mejorar las estrategias de control y monitorización. Los autores destacan que este tipo de metodologías permite anticipar riesgos, identificar sustancias de mayor impacto y apoyar la toma de decisiones regulatorias. Por último, explicaron que "este enfoque proporciona una base sólida para futuros estudios ecotoxicológicos" y para el diseño de medidas de mitigación, como la optimización de los procesos de depuración o la mejora en la gestión de lodos.
(SERVIMEDIA)
15 Abr 2026
EDU/clc


